28 febrero 2014

LA FLOR DEL BESO

J.J.D.R.
Lanza su beso al cielo. Besa la brisa. Besa los tallos verdes de los húmedos juncos ribereños, y el sol ofrece su mejilla para recibir su aliento florido. Con sus pétalos carmesí, ávidos de ofrecer sus besos, nace la flor en una templada madrugada para besar el mundo…, para ofrecer sus labios transparentes y sedosos a las melíferas alforjas que portan los sembradores de vida.

LA FLOR DEL BESO (Foto www.infojardin.com)

La “flor del beso de Mocóa” o “labios de novia” es una flor que pertenece a la especie Psychotria elata, género de planta con flores que pertenece al orden de las gentianales de la familia de las Rubiaceae.
Esta maravillosa flor crece al amparo y cobijo que alberga la sombra de los árboles de los bosques húmedos tropicales y en las proximidades de ríos, manantiales y arroyos. Esta bella y curiosa especie se extiende por las selvas de Colombia, Ecuador, Costa Rica y Panamá desde el nivel del mar hasta los dos mil metros de altitud. Bianualmente nacen estos arbustos o pequeñas herbáceas en estado salvaje mostrando una hoja ancha y alargada que pueden llegar a alcanzar hasta los ocho metros de altura. 

SEDUCTURA
La peculiaridad de esta especie se encuentra en las estructuras que conforman sus flores, concretamente las brácteas en desarrollo que después formarán una corona que protegerá las pequeñas florecillas de color blanco que, tras crecer cuidadosamente protegidas en su interior, serán después el alimento predilecto de múltiples mariposas y una legión de coloridos colibríes.


La belleza exquisita de esta flor se encuentra en serio peligro de extinción debido a la devastadora desforestación que sufren las selvas donde crecen silvestres.
Pareidolia natural o efímera y salvaje forma de seducir al cielo engalanado de guirnaldas en la noche prematura; la Psychotria elata existe para exhibirse, nace para ser observada, y crece para regalar el perfume delicioso de sus besos…, naturales besos desprendidos gota a gota desde el corazón de Gaia.

Aportes y Datos:
Jardiland
http://www.jardiland.es/blog/
Flora bloginicio
http://flora.bloginicio.com/psychotria-elata-flor-del-beso-de-mocoa-o-labios-de-novia


22 febrero 2014

LA ROCA DORADA DE MYANMAR

J.J.D.R.

La cálida luz de cientos de pequeñas velas depositadas bajo la base la roca, ilumina su sagrado y dorado cuerpo a escasos centímetros del vacío. Defendiéndose de la gravedad que parece oprimir su vientre y empujarla hasta el último firme posible, la roca dorada mantiene un eterno pulso contra el viento desde su icónico púlpito en la montaña de Kyaiktiyo.

LA ROCA DORADA (Foto www.rastreadordenoticias.com
Birmania es un país de grandes contrastes y enormes vínculos entre la naturaleza sagrada de sus paradisiacos entornos y sus cientos de sagrados monumentos religiosos. En la región de Mon, división administrativa de Myanmar, en las montañas que conforman el golfo de Martaban y sobre la cima del monte Kyaiktiyo (1100 metros sobre el nivel del mar), la roca dorada se inclina abruptamente hacia el abismo bajo la atenta mirada de un buen número de fieles que susurran plegarias dirigidas al poder omnipresente de Buda.

Foto www.viajesmonllar.com
Para los birmanos, el origen divino de la roca y su funambulesca compostura, no es más que el divino ejercicio de bondad de su Dios que tal y como cuanta la leyenda, regaló un mechón de su pelo a un ermitaño que moraba en la montaña para que depositándolo bajo la roca impidiese que ésta cayese al vacío. Fuese por la fuerza divina de un mechón del cabello de Buda, o por el capricho divino de la madre natura, lo realmente fascinante de la roca dorada es contemplar su mole de seis metros de altura desafiando la lógica y la física en el horizonte lejano.
La divinidad que se le otorga es el causante de su bello contorno dorado. Durante siglos, los fieles que se acercan a rezar junto a la roca y en la pagoda, pegan sobre su pétreo cuerpo pequeños cuadraditos de pan de oro como ofrenda bruñendo de oro la silueta sagrada desde muy antiguo. La pagoda de Kyaiktiyo es el tercer lugar en importancia de Birmania tras la pagoda de Shwedagon y su homóloga de Mahamuni.
Miles de peregrinos recorren anualmente los senderos que atraviesan las tupidas junglas birmanas para alcanzar la gloria rezando a los pies de la roca dorada. Durante los meses de octubre a marzo las ofrendas frutales llenan de color la base de la piedra de oro, y el perfume de incienso y el aroma de las velas encendidas envuelven la cima de la montaña con fragancias de oración y culto.



Llega la noche. El sol se perdió hace escasos minutos tras el manto del horizonte y un velo entorchado de verde floresta se pierde bajo la oscura inmensidad de la noche. Solitaria, inclinada, desafiando las leyes naturales, la roca dorada se convierte en un farol que ilumina el cercano mundo birmano, bañando su rocosa geometría de pan de oro y veladas oraciones, y confiando su elemental equilibrio en el divino poder de un mechón de pelo.

Aportes y Datos:
Tectonicablog.com
http://tectonicablog.com/?p=4378
Globedia
http://es.globedia.com/roca-oro-pagoda-asombrosa-birmania


18 febrero 2014

ADOLPHE JULIEN FOUÉRÉ (SUEÑOS TALLADOS EN ROCA)

J.J.D.R.
Cuentan que solía sentarse a solas frente al mar mientras las horas pasaban de largo sin que perdiese en su mirada un ápice de entusiasmo al observar el paraje costeño. También cuentan cómo Adolfhe, durante muchos años, se empecinó en mutar la piel rocosa de un amplio acantilado con tan sólo la ayuda de un martillo, un cincel, y miles de horas de paciencia en compañía de un sinfín de imaginativos sueños y personajes deseosos de ver su reflejo perpetuo en la dura roca.

ESCULTURA EN ACANTILADO (Foto www.touristeye.com)

Con simples herramientas pero poderoso en su obsesiva iniciativa y dedicación, Adolfhe Julien Fouéré logró cambiar la fisonomía de un acantilado con sus propias manos, transformando innumerables rocas en efigies extrañas, imperfectos cuerpos, y enigmáticos seres de un panteón ilusorio tomado de su distraída mente.
Nació en la localidad de Saint Thal (Francia) un 4 septiembre de 1839. Encaminó su destino en pos de una vida dedicada al culto cristiano y fue ordenado sacerdote en 1863 a la edad de 24 años en el seminario de Saint-Meen-le Grand. Como abad ejerció en Paimpont, Guipry, Forges-la Forêt y Maxent y Langouet. En este último destino ejerce como rector hasta el año 1894 fecha en la que es trasladado a Rotheneuf a 5 kilómetros de Saint-Malo en la costa esmeralda, entre Mont-Saint-Michel y el estuario de Rance en la Bretaña francesa.

www.gensordinaires.com

Entusiasta de la historia encuentra en dicho lugar gran cantidad de historias y leyendas que comienzan a forjar en su mente un indescifrable caldo de cultivo artístico, en el que no faltan los avatares de bravos y temidos piratas, las argucias peligrosas de los contrabandistas y un buen número de episodios trágicos y sanguinarios en los que podrían haber estado implicados miembros de la alta burguesía de la región.

ADOLFHE JULIEN FOUÉRÉ (Foto fr.wikipedia.org)

Del por qué decidió un buen día Fouéré tallar la roca granítica de un acantilado, supongo que sólo él mismo podría haber respondido con certeza. Lo cierto es que durante 14 años se empleó a fondo en tallar cada rincón del farallón rocoso que tan próximo sentía, modificando el paisaje a lo largo de prácticamente medio kilómetro de costa.

Foto www.gensordinaire.com

La roca parecía ser la que marcaba la pauta en sus personajes fijándole una idea según su forma y relieve, esculpiendo alrededor de ella hasta lograr que saliese de la piedra la forma deseada. Uno tras otro fue dejando su huella artística en bajorrelieves extraños, algunos incomprensibles, que según su imaginario pretendían contar las historias y leyendas vividas por los lugareños de la región en épocas pasadas.
Ciertamente, muchas de sus figuras parecen detallar determinadas escenas en un diorama pétreo. Otras esculturas muestran seres alegóricos, muchos de ellos inclasificables, y otros tantos que desprenden un halo de cuento mágico.
Adolfhe Fouéré llegó a esculpir más de trescientas esculturas en las rocas de la costa esmeralda. Al terminarlas, contemplar su obra debió de ser impresionante, pues todas las esculturas fueron pintadas con vivos y brillantes colores que podían ser apreciados desde mucha distancia.

EXTRAÑAS FORMAS TALLADAS EN LA ROCA
La madera fue también fruto del arduo trabajo del ermitaño escultor. Sobre este material talló una gran cantidad de figuras que hoy día se exponen en el museo de la madera de Haute Folie.
En el año 1907 sufrió una parálisis que mermó su capacidad de hablar y perdió la audición casi por completo. Fue el momento para dejar de trabajar y esculpir y decidió tomarse un largo y merecido descanso.
Tres años después, el 10 de febrero de 1910, el escultor de acantilados moría junto al mar, frente al muro granítico que tantas satisfacciones y sueños le regaló y al que dedicó catorce años de su vida.


Durante muchos años el lugar estuvo abandonado. Las figuras tatuadas en la piel rocosa por Fouéré pasaron inadvertidas para las nuevas generaciones de la región que apenas le prestaron atención.
Hoy día el lugar está restaurado y son muchos los visitantes que se acercan a pasear por entre los huecos pétreos del acantilado que permiten percibir un mundo extraño en el que las esculturas son grises iconos costeños que miran con pasión la mar, quién sabe, si buscando en el horizonte la silueta lejana de su creador.


Aportes y Datos:
Wikipedia
http://fr.wikipedia.org/wiki/Rochers_sculpt%C3%A9s_de_Roth%C3%A9neuf






14 febrero 2014

PLAYA DE GULPIYURI

J.J.D.R.
Tímidamente, la luz de un sol aún dormido, comienza a calentar los arenales costeros mientras el aleteo intermitente de varios cormoranes es interrumpido por el fugaz picado de sus plumíferos cuerpos al entrar en el agua tras la captura de algún pescado.
La costa asturiana amanece desierta y tranquila gozando placenteramente del silencio que trae y lleva el viento en sus alforjas, tan sólo roto por el ruido agudo y silbante que producen los bufones cuando penetra el mar entre las estrechas grietas que separan las rocas del acantilado.

PLAYA DE GULPIYURI (Foto www.asturiasverde.com)

A vista de pájaro, sobre la perpendicular de la costa que recorre las localidades de Llanes y Ribadesella, un pequeño lugar parece haber sido escondido a propósito, como un intento por parte de la madre natura de proteger algo singular, hermoso, inusual, y por ende especial en todos los sentidos.
Ése lugar está ubicado en la localidad de Naves, en el concejo de Llanes (Asturias), y tan bello paraje es conocido como la playa de Gulpiyuri.
Su extensión es de apenas cincuenta metros, pero como suele decirse, las fragancias más exquisitas son guardadas en pequeños frascos.
Pues como un frasco de natural exotismo la playa de Gulpiyuri es un pequeño rincón creado de manera natural cuyos contrastes son el reflejo de los intensos verdes de los prados asturianos junto el salitre, la espuma norteña y los azules transparentes de un manso mar que entra milimétrico entre las rocas separando contrastes tan dispares.

Foto es.wikipedia.org

Entre la Punta Rocinera y Castro Molina, lo que fue una cueva o dolina en su época primigenia, el tiempo y los elementos naturales se encargaron de derrumbar su techumbre kárstica formando una pequeña y semiesférica playa interior de blanca y fina arena que es mojada por el mar al entrar por un túnel abierto en las entrañas de la pared rocosa.

VISTA AÉREA DE LA PLAYA
Desde el 26 de diciembre del año 2001 la playa de Gulpiyuri está constituido Monumento Natural. Por su estratégica situación, escondida tras la sombra del acantilado, el lugar suele estar poco transitado lo que hace que sea aún más atractivo pasear por los senderos aledaños. La poca profundidad de la playa, apenas unos centímetros, tan sólo permite que el bañista pueda disfrutar de un pequeño remojón. Aunque indudablemente, la belleza de lugar tan magnífico no está tanto en el disfrute dominguero de un día de playa, sino en recorrer su espinazo rocoso y antiguo y embeberse con la magia sucinta y estrecha que respira a través de un paraje anclado entre los espectaculares y verdes valles asturianos y el estrecho abrazo del frío mar al cobijarse en la fina arena.

Aportes y Datos:
Playa de Gulpiyuri
http://www.playagulpiyuri.com/
Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Playa_de_Gulpiyuri