28 abril 2015

GITANOS DEL MAR (VIVIENDO BAJO LAS OLAS)

J.J.D.R.

La mar en calma pavonea la luminosidad de sus acristaladas aguas adormeciendo la brisa que mece con desgana la panza de una pequeña chalupa de madera. A pocos metros de la embarcación solitaria, roída por los rayos del sol y anclada a lo que parece a simple vista un olvido infinito, se divisa un pequeño círculo de pequeñas burbujas de aire borboteando en la superficie. Justo en ese lugar, un ser humano, fuera de su medio natural y usando solamente un rudimentario arpón y el oxígeno acumulado en su pletórica caja torácica, camina bajo la superficie persiguiendo el aleteo nervioso de un gran banco de peces.

DE CACERÍA BAJO EL AGUA Foto www.el-nacional.com
Su cuerpo parece haber mutado en un ser anfibio superlativo y se desplaza como llevado por el canto de invisibles sirenas. Cada movimiento es estudiado meticulosamente, pues cada gramo energético que gasta significa una milésima menos de oxígeno y, a más de veinte metros de profundidad y a pleno pulmón, un intento fallido puede marcar la diferencia entre subir a la superficie o fenecer en el lecho marino. La presa se dirige hacia él con un descuidado aleteo ajena a que se acerca su trágico final. Apostado sobre una oronda roca que utiliza para coger impulso, con su arpón inhiesto y presto al ataque, el inesperado cazador se cobra su presa y finalmente asciende a la superficie.

Foto www.nationalgeographic.com.es
Ya en su pequeño velero el hombre sonríe satisfecho. Extenuado por el enorme esfuerzo, se deja llevar por la impronta que el horizonte le regala, un sol anaranjado y enorme que comienza a derretirse bajo el fulgor coralino de la mar.
Este increíble cazador submarino es un miembro de la etnia Moken, grupo indígena que junto a los Bajau son conocidos como los “gitanos del mar”.

Foto www.recreoviral.com
La etnia Moken está formada por unos 2000 a 3000 individuos que viven sustentados por lo que la gran despensa marina les provee diariamente. Son nómadas marinos que viven literalmente en el mar a bordo de sus casas flotantes casi toda su vida. Los Moken se mueven por las costas del mar Andamán, en la actual Birmania y Tailandia, y se cree que llegaron a estas costas desde China hace unos 4000 años. Poco o nada se sabe del origen de su dialecto, el cual se pierde en los anales del tiempo, pero de lo que si podemos estar seguros cien por cien, es de la capacidad de adaptación que estos grupos nómadas han desarrollado durante siglos de vida en el mar. 

Foto www.g1.globo.com
Como claro ejemplo de esta gran adaptabilidad, es el hecho de que algunos de sus miembros nunca han pisado tierra firme. Cierto es que, hoy por hoy, son cada vez menos números los grupos nómadas Bajau y Moken, y que los actuales descendientes suelen comerciar y residir por temporadas en poblados terrestres. 

Foto www.survival.es
Pero aún sigue habiendo grupúsculos que se sirven de sus Lepa-lepa, o Kabang (embarcaciones que disponen de salón , cocina y dormitorio) o bien de sus poblados alzados sobre rudimentarios pilotes de madera sobre el mar, en los que consiguen llevar una vida que, según su ancestral cultura y religiosidad, le ofrece todo aquello indispensable para la vida. En el caso de los Bajau, estas rudimentarias ciudadelas flotantes son conocidas como Torosiaji. Tienen electricidad, escuela, y pueden albergar hasta unas 300 familias. La venta de sus capturas en la costa les sirve para intercambiar productos por agua potable o arroz.

Foto www.travelerrepublic.com
Desde muy pequeños los niños y niñas de las diferentes etnias son instruidos en el arte del buceo submarino libre, sin más ayuda que el pleno desarrollo superlativo de su capacidad pulmonar. Recién nacidos son lanzados al mar, donde podríamos decir que tiene lugar su particular comunión con el medio que les dará el sustento diario. A los cuatro años son capaces de manejar una embarcación y a los siete ya pescan por sí solos. Sus ojos llegan a adaptarse perfectamente al agua gracias a la acomodación de su foco visual. Una norma generalizada es la rotura de los tímpanos a edad temprana para facilitar las largas inmersiones en el mar.

Foto www.dailycapital.pk
Lógicamente, los miembros de mayor edad, tienen grandes problemas auditivos por esta causa. Nadie como estos hombres y mujeres que viven en el maravilloso Triángulo de Coral, conocen los entresijos del lecho marino y los lugares donde la pesca submarina les puede proveer de un delicioso manjar. 

Foto m.forocoches.com
Aunque pueda parecer un dato increíble, llegan a estar sumergidos hasta cinco horas al día, en intervalos de hasta cinco minutos seguidos, en los que se les puede ver caminando bajo el agua tras alguna presa. Los maestros en este arte de la apnea submarina, enseñan a los más jóvenes ejercicios específicos del estómago, hasta que consigan que el aire sea expulsado gradualmente, y estados de relajación mental y muscular que capacitan al corazón a tan solo emitir 30 pulsaciones por minuto.

Foto www.el-nacional.com
Reza un proverbio Bajau “Conservamos solo lo que amamos, amamos sólo lo que entendemos y entendemos sólo lo que nos han enseñado”.
Su dieta está basada fundamentalmente de pescado y sobre todo Trepang, una especie de pepino de mar el cual preparan en sopa. No toman del mar más peces que los que necesitan para su sustento, y nunca perseguirán o matarán tortugas o delfines, así como cualquier otro gran mamífero marino, aumentando sus capturas sólo en aquellos casos en los que les es necesario proveerse para el intercambio de algún producto básico como agua potable o arroz.

Foto www.dpreview.com
La adaptabilidad de estos pueblos marinos es tan perfecta que son capaces de detectar cualquier cambio brusco que se produzca en su entorno. Buena prueba de ello es el terrible Tsunami del año 2004 que arrasó las costas del sureste asiático y apenas causó víctimas entre sus miembros. Al ver como el mar se retiraba de la costa rápidamente buscaron cobijo isla adentro, al igual que hicieron los Sentineleses de las islas Andamán, tribu no contactada que se refugió en la profundidad de la selva.

Foto www.bashny.net
Tras llegar al mundo, la sal y la espuma del mar les dan la bienvenida y les acoge en su subacuático reino de brillosos corales. Son los gitanos del mar, seres humanos que navegan la costa que les ve nacer y les sustenta día a día.

Aportes y Datos:
Una antropologa en la luna
http://unaantropologaenlaluna.blogspot.com.es/2012/01/los-gitanos-del-mar-caminando-bajo-el.html
Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Pueblo_moken
Ocho leguas
http://www.ocholeguas.com/2009/03/25/asia/1237980496.html






20 abril 2015

PUENTES VIVIENTES

J.J.D.R.

Parapetados bajo una techumbre de vieja floresta, con el mimo certero que requiere la paciencia que ejerce un orfebre sobre la fina plata, los miembros de la tribu Khasi enhebran raíces tejiendo con sublime destreza futuros puentes de verde sabia, pasarelas vivas creadas en armónica simbiosis con la benefactora naturaleza.

PUENTE VIVO DE CHERRAPUNJI Foto www.ingrenovables.blogspot.com
Al noroeste de la India, en el estado de Meghalaya y concretamente en el distrito de East Khasi Hills, está ubicada la localidad de Cherrapunji, el lugar del mundo donde más llueve. Hasta tal punto son increíbles los registros de precipitaciones mensuales y anuales en este rincón del planeta, que tiene su pequeño espacio en el afamado libro guinness de los récords. Por agua que no sea, así que las puertas del cielo decidieron abrirse de par en par entre agosto de 1860 y julio de 1861 cayendo nada más y nada menos que la brutal cifra de 26.460 litros, registrándose en el mes de julio de 1861 la perturbadora cifra de 9.360 litros por metro cuadrado, lo que podría haber hecho dudar a cualquiera lugareño si realmente vivía sobre la tierra o bajo el mar. 

Foto www.unusualplace.com
La lluvia monzónica asola la región frecuentemente transformando la tierra en un cenagal de barro y raíces apelmazadas donde el cielo es una verbena en el cual grisáceas nubes orondas y malhumoradas siempre están prestas a verter con fuerza ríos de agua.

REGIÓN DE MEGHALAYA Foto www. irtsaforum.net
Pero a pesar del clima húmedo y las dificultades que conlleva vivir en un clima monzónico, Cherrapunji y toda la región, es un colmado de belleza cuyos rincones son decorados exuberantes repletos de vida.

CHERRAPUNJI
Aquí viven los Khasi, entre la alta maleza y los verdes campos que subrayan el horizonte cercano que marca frontera con la falda imperial del Himalaya. Los Khasi son una tribu matriarcal, donde las mujeres son las que heredan nombre, gestionan todo lo concerniente a la tierra, y son las adjudicatarias de la herencia cultural de sus ritos y costumbres, aspecto de suma importancia dentro de la idiosincrasia del pueblo. Todo ello recae sobre Khadduhu, la más pequeña de las mujeres de cada familia, y ella se encargará, llegado el momento, de hacer lo mismo con su descendencia.

MUJER KHASI Foto www.news.com.au
Entre sus costumbres y tradiciones, una en especial llama poderosamente la atención de todo aquel que se preste a considerarse amante de la naturaleza. Estas mujeres y hombres, desde muy temprana edad y siguiendo las pautas que dejaron marcadas sus anteriores generaciones, tejen con empeño y delicadeza las raíces de los árboles para crear puentes con los que salvar los ríos que habitualmente anegan sus senderos. Para ello, utilizan las raíces del Ficus elástica, comúnmente llamado árbol del caucho. 

Foto www.rediff.com
Este proceso, lógicamente no es inmediato, y ahí reside la grandeza de esta colaboración entre el ser humano y la madre Tierra. Los Khasi utilizan los troncos huecos de los árboles conocidos como Batel como guía por la cual introducen las raíces del Ficus. Estas raíces, elásticas y deseosas de expandirse por todo el bosque, se enredan en los troncos hasta cubrirlos por completo y marchar según la senda trazada hasta alcanzar el otro lado del río, donde con la inestimable ayuda de los humanos, sus raíces terminan cubiertas de nueva tierra que ser sembrada de renaciente vida vegetal.

Foto www.youtube.com
Las raíces de los puentes son solidas para poder soportar el peso de un humano tras 10 a 15 años, por lo que es imprescindible aguardar y ser paciente cuidando que nada entorpezca el crecimiento del puente. Como un pequeño nuevo miembro familiar, los puentes crecen y crecen hasta convertirse en bellos puentes vivos que se mimetizan en el paisaje del bosque y que por sí mismos son los únicos del mundo que no fueron construidos sino plantados. Los puentes más antiguos llegan a tener más de 500 años y superan los 30 metros de longitud. Estos, tras crecer durante generaciones, son capaces de soportar el peso de hasta 50 personas caminando sobre sus raíces a un mismo tiempo.

Foto www.imgarcade.com
Todo en Cherrapunji parece estar en plena armonía. El respeto de los Khasi por su entorno, entronca con la generalidad predominante en nuestra sociedad globalizada, donde la prebenda dominante es el desgaste absoluto de recursos y la erradicación masiva de aquellas regiones que son pulmones naturales y ecosistemas puros e insustituibles fundamentales para nuestra subsistencia.

Foto www.dailymail.uk
En esta húmeda región del norte de la India, dentro de muchos siglos o milenios, cuando el ser humano posiblemente ya no esté en este planeta, los densos bosques no habrán tenido que soportar la angustia de verse obligados a trepar o acondicionar su crecimiento para sortear nuestras ruinas de cemento y hormigón. Aquí, en un futuro lejano, el bosque guardará en su memoria eterna el haber tenido la oportunidad de conciliar su vida con la de unos humanos capaces de entender de manera profunda la importancia que tiene respetar y comprender la regeneración del entorno que les dio cobijo, alimento y vida, y con los que consiguió superar obstáculos conviviendo en plena simbiosis natural.

Aportes y Datos:
http://ingrenovables.blogspot.com.es/2014/02/los-puentes-vivientes-de-meghalaya.html
http://www.ecologiablog.com/post/2450/puentes-vivientes-hechos-de-raices-de-ficus-elastica-en-india










15 abril 2015

CRISTINA PENESCU

J.J.D.R.
Puede un aullido no emitir sonido alguno. Pueden dos ojos penetrar en el tiempo y el espacio aún no siendo capaces de ver nada. Puede la expresión de un rostro contar la leyenda salvaje de una histórica y trágica cacería en mitad de una noche sin pronunciar palabra alguna. Ya lo creo que se puede. 

LOBO Foto www.wild-visions.com
Un mundo de noctámbulos e inanimados seres cobra vida a través del arte que despabilan las manos de Cristina Penescu, y aquellas creaciones de belleza extrema, emulan la vida desde el infinito aposento de matices y detalles que componen su obra.
Cristina Penescu nació en Bucarest (Rumania) en 1988, pero apenas nació sus padres se trasladaron a California (EE.UU.) donde ha crecido y aún hoy día reside.

CRISTINA PENESCU Foto www.wild-visions.com
Desde muy pequeña comenzó a sentir predilección por los animales y la vida natural, dedicando buena parte de su tiempo a dibujar todo animal que se le ponía por delante, tuviese cuatro patas, dos, o alas y pico, pues para ella no había excusas y terminaba plasmándolo en sus dibujos.

IMPRESIONANTE DETALLE Foto www.wild-visions.com
Mucho de su arte creció y se hizo grande dibujando una y otra vez las cientos de ilustraciones que aparecían en los libros de animales que gustaba coleccionar desde muy niña.
Cristina lo explica de esta manera:
“Mi amor por el arte y la naturaleza se inició durante mi infancia. A lo largo de mi juventud sentía una fuerte fascinación por el mundo científico y natural, junto con una gran pasión por las artes”.

Foto www.wild-visions.com
De manera totalmente autodidacta, - Cristina Penescu nunca ha recibido clase alguna de pintura o dibujo-, no ha cesado de pintar y dibujar todo un mundo animal maravilloso en el que los grandes felinos tienen un lugar de privilegio en sus aportes artísticos, siendo el lobo su personaje principal y  por el que siente desde muy pequeña una gran atracción que la empuja una y otra vez a plasmar su imagen en sus cuadros.
Se siente atraída por la enigmática mirada del lobo. Por sus crecientes fauces y su aterciopelado hocico, así como por sus grandes garras y la fuerza inherente que desgrana su torso repleto de músculos tras su capa de extenso y sedoso pelo.

DETALLES Foto www.webcanvas.com
Al pintar, Cristina Penescu, parece capaz de captar incluso el alma de los animales.
De la garganta del lobo parece salir su aullido fiero y penetrante y casi se puede oír el gruñido entrecortado de sus afilados colmillos.

Foto www.amopintar.com
En cada una de sus obras destaca la gran capacidad que tiene de resaltar la expresión en los ojos que parecen hablar y transmitir lo que sienten en cada movimiento y postura final.
Desde el año 2009 se dedica por completo a su trabajo artístico. Pese a su gran juventud, la gran calidad de sus obras y la difusión de sus dibujos y cuadros por la red de redes, le ha servido para potenciar su trabajo y darse a conocer en el tan difícil mundo del arte.


Su estilo es el realismo fotográfico o hiperrealismo. Trabaja con pinturas acrílicas y maneja a la perfección una técnica de gran dificultad y mayor trabajo llamada scratchboard, que traducido sería algo así como placa de esgrafiado. La técnica se lleva a cabo sobre una superficie que puede ser cartón, lámina de plástico o madera recubierta de arcilla blanca, que posteriormente vuelve a recubrirse con una fina capa de tinta china. Un vez la superficie está preparada, el artista utiliza gubias específicas para, de manera sutil y con una dificultad extrema, ir sacando las líneas blancas hasta completar el dibujo final.

Foto www.wild-visions.com
El resultado de tan delicado trabajo es el que al final podemos contemplar en sus cuadros. Una obra llena de enormes matices, capaz de dejarnos extasiados y boquiabiertos cuando miramos de cerca la realidad natural que nace del arte extremo que posee la jovencísima artista rumana Cristina Penescu.

Aportes y Datos:
Web Cristina Penescu
http://www.wild-visions.com/artist.html
Texto de mi anterior blog Centinela del Sendero










12 abril 2015

RELÁMPAGOS VOLCÁNICOS

J.J.D.R.
El vómito de sangrienta lava rezuma por la boca sedienta del volcán oscureciendo el día bajo una opaca e inmensa cortina de grises nubarrones gaseosos. Todo alrededor del macizo de roca se desvanece envuelto en espumarajos de azufre y el infierno se eleva en las alturas haciendo que el firmamento se consuma en medio de una fragua hirviente.

FENÓMENO DE RAYOS EN ERUPCIÓN VOLCÁNICA Foto www.100tificas.blogspot.com
De repente, como sí la mezcolanza de sulfurosos gases y el oscuro velo que desprende el ácido por la boca del volcán no fuera un escenario lo suficientemente catastrófico, las nubes comienzan a ser devoradas por lánguidos y eléctricos látigos de poder luminiscente que castigan con su poder radiante la cima llameante con sus pérfidos aguijones.

Foto www.blog.nuestroclima.com
El cielo se convierte en una escena dantesca, donde un enorme espejo que muestra instantes muertos de furia contenida, parece dibujar a Caronte navegando jubiloso por un mar de lava roja rumbo al inframundo.
La cima del volcán es golpeada constantemente por fugaces relámpagos de colores intensos. El espectáculo natural resulta tan dramático y terrible como sublime y enigmático. Obtener una instantánea de este fenómeno conocido como tormentas eléctricas sucias, es un premio para los reporteros gráficos que recorren el mundo tras aquellos momentos especiales que la naturaleza nos ofrece.

Foto www.documentalium.foroactivo.com
Estos inusuales rayos se producen al colisionar en su ascensión fragmentos de roca y ceniza con las partículas de hielo que conforman las nubes volcánicas, creando fuertes cargas eléctricas estáticas y produciendo finalmente los rayos.
Este fenómeno natural de enorme fuerza visual es conocido desde época antigua, dejando constancia escrita el historiador Plinio el joven tras ser testigo de su aparición en la trágica erupción del Vesubio. La catástrofe, acaecida en el 79 d.C y que sepultó bajo la lava las ciudades de Pompeya y Herculano, se llevó por delante miles de vidas humanas, entre ellas la de su tío Plinio el viejo, quién a sabiendas del peligro que corría, no dudó en lanzar sus galeras hasta las playas cercanas de Estabia, junto a la costa de Nápoles, para socorrer a muchos amigos que allí se encontraban, pero en el intento falleció, posiblemente por asfixia.

Foto www.es.gismondo.com
Recientemente este raro y ocasional fenómeno ha sido fotografiado con gran interés tras la erupción del volcán finlandés de nombre impronunciable (Eyjafjallajökull) -cuya traducción es Isla de las montañas-, el 20 de marzo de 2010 y que mantuvo en vilo la región, teniéndose que cerrar el día 15 de abril el espacio aéreo de la totalidad del norte de Europa.

Foto www.blog.xfree.hu
El poder de la naturaleza no deja de sorprendernos. Causa terror ver la fuerza y el impacto inmediato que surge tras un bostezo de la madre Tierra, y al mismo tiempo nos deja fascinados, resurgiendo en nuestro interior un sentimiento ancestral de divinización arraigado en lo más profundo de nuestro ADN.

Aportes y Datos:
http://www.huffingtonpost.es/2013/03/13/rayos-en-volcanes_n_2865999.html?
Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Tormenta_el%C3%A9ctrica



06 abril 2015

LA AVENIDA DE LOS BAOBABS

J.J.D.R.
A ambos lados del sendero de parda arena, cobijándose bajo la plomiza y resquebrajada sombra del nido de extraviadas ramas que redondean sus copas, los sedosos cuerpos de madera de varios baobab consigue que un pedazo del paisaje malgache se transforme en un escenario de cuento, donde los arboles parecen haber decidido darse la vuelta y mostrar sus raíces al viento, dejando que sus orondos cuerpos se bañen con el silbido del rutilante viento.

ESPIGADOS CENTINELAS Foto www.forumtb.com
Tiempo atrás, cuando la tierra aún no hubo entrado en disputa con su fiero enemigo humano, las praderas de Madagascar tuvieron un idílico romance con el árbol baobab. Crecían en cada rincón de la enorme isla, enredando raíces unos con otros y multiplicando la tierra con nuevos congéneres que crecían gloriosos y fuertes bajo el influjo del omnipresente sol para júbilo de murciélagos y lémures.
 De Madagascar son endémicas seis de las ocho especies de este curioso ser vivo al que conocemos como baobab. Las otras dos especies de Adansonia (nombre científico que recibe) de la familia Bombacaceae, crecen en África continental, siendo esta especie la más conocida por el enorme grosor que desarrollan sus troncos. La otra especie, Adansonia gibbosa es la más pequeña y se encuentra en Australia.

Foto www.guiaviajesa.com
Madagascar se está quedando poco a poco huérfana de su icónico árbol botella. La gran mayoría de especies se encuentra en serio peligro de extinción debido a la tala indiscriminada y la deforestación masiva para cultivar arroz y caña de azúcar.
 De este hermoso árbol se aprovecha todo, y esto precisamente se ha convertido en su mayor problema. Su enorme tronco de matices rojizos, de entre los que destacan ejemplares que superan los 30 metros de altura y hasta tres metros de diámetro, son una excelente fuente de fibra utilizada para hacer tejidos. De su fruto, de forma ovoide e intenso olor- el cual atrae en masa enormes grupos de murciélagos frugívoros-, posee una jugosa pulpa que contiene un gran aporte de vitamina c. Incluso la semilla que oculta el carnoso fruto, se utiliza para elaborar un aceite que es usado para cocinar.

Foto www.pasaporte3.com
Los baobabs alcanzan la madurez alrededor de los 200 años. En ése momento, sus rechonchos cuerpos pueden quedarse huecos por dentro, y en el caso de los más ancianos ejemplares africanos, convertirse en auténticas despensas que pueden albergar hasta 1000 litros. El baobab puede vivir de 800 a 1000 años, aunque se conocen algunos individuos que han llegado a los 4000.
En idioma Malgache, el baobab es conocido como “Renala” madre del bosque. Y son populares las leyendas nativas que idealizan a estos árboles como morada eterna de espíritus tan antiguos como el propio mundo.


Hay en Madagascar un lugar muy especial para el baobab. Posiblemente se haya convertido en un pequeño reducto salvaje donde se aún se puede comprobar cómo hubo de ser el paisaje malgache en época antigua, cuando estos seres mágicos eran centinelas de su propio futuro.
Conocido como paseo o avenida del baobab, recorrido de 260 metros de tierra que separa las aldeas de Morondava y Belon´i Tsiribihina en la región de Menabe, un pequeño grupo de estos bellos ejemplares conforman una de las escenas más bellas que se pueden visualizar, cuando el sol se pone tras el horizonte y el mundo se pliega ante el aroma intenso de sus flores y el color de sus vestidos de terciopelo nacarado se torna rojo con el replicar del ocaso.

www.3viajes.com
Este pedazo de tierra prodigiosa, recorte de un paraíso adosado a un árido paraje, es un enorme capricho de Gaia, un santuario de gran valor que parece haber despertado la atención de algunas ONG que se han puesto a trabajar seriamente para conseguir que esta maravilla termine siendo un lugar protegido, alimentando la posibilidad de que sean los mismos lugareños quienes se vean beneficiados de este entorno maravilloso, haciéndoles partícipes de proyectos reales de ecoturismo sostenible y beneficiándose de los emolumentos que el turismo, que cada día se siente más atraído por esta maravilla natural, puede dejar en su región y sus vidas.

Aportes y Datos:
Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Adansonia_grandidieri
Ruta 33
http://ruta-33.blogspot.com/2014/05/la-avenida-de-los-baobabs-en-madagascar.html