31 julio 2015

TRIBU VADOMA (LOS HOMBRES AVESTRUZ)

J.J.D.R.
Sentados bajo un sol de justicia varios hombres observan con atención los movimientos del objetivo que intenta captar su atención. Absortos por la máquina, que aleja y acerca el zoom de sus cuerpos de manera automática, los hombres ríen y hablan de la rareza del hombre blanco que con su ojo extraño y metálico les observa de arriba abajo.
El motivo que ha llevado al fotógrafo hasta su pequeño y perdido poblado lo conocen bien, ya que él, como antes lo hicieron otros, desea ver con su curioso ojo, los pies más populares de la región, las extremidades más buscadas de África, los dedos más peculiares y extraños del mundo, más parecidos a las extremidades de un avestruz que a unos pies humanos.
Los hombres negros exhiben sus extremidades con cierta timidez  pero, después de un rato de tranquila pose ante la cámara, se sienten más cómodos y comienzan a explicar al hombre blanco qué se siente y cómo se vive en África siendo un hombre avestruz.

MIEMBROS DE LA TRIBU VADOMA Foto www.abc.es
Los miembros de la tribu Vadoma viven en pequeñas comunidades a lo largo del valle del Zambeze (Zimbabwe) bajo la protección de un mar de árboles y la fértil tierra que cubre las necesidades del rebaño de cabras que pastorean a diario.
Hace mucho tiempo, en antiguos escritos, se narraba la existencia de hombres negros que tenían grandes cualidades para subir a los árboles y cuyos pies tenían unas enormes tenazas en forma de uve que les permitía asirse con fuerza al tronco de un árbol casi sin esfuerzo. Fueron conocidos como hombre avestruz.


De ellos habló en las crónicas de sus viajes el director de la compañía Neerlandesa De la Indias Orientales Jan Jacob Hastsinck en el año 1770, aunque la leyenda de su existencia cayó en el olvido durante mucho tiempo alojada bajo el peso de la incredulidad popular.
Hoy día, gracias a los conocimientos médicos y nuestra gran capacidad para viajar y documentar el continente y contenido de nuestro globo terráqueo, se ha podido verificar el poso de realidad que había en la leyenda del hombre avestruz.


Los miembros de la tribu padecen una malformación que afecta al cromosoma siete, conocida como ectodractilia o síndrome de Karsch-Neugebauer, cuyo síntoma más característico es la ausencia de los tres dedos centrales de pies o manos, y el crecimiento extremo de los dedos externos en forma de pinzas de langosta.
La medicina ha podido estudiar esta malformación en individuos de muchas partes del mundo, pero lo que hace que la tribu Vadoma sea un caso excepcional, es el elevado número de miembros que la padecen, hecho éste asociado con la endogamia de la tribu, que no permite el casamiento con extranjeros.

RADIOGRAFÍA Foto www.portaldemedicos.com 
Casos similares se han reportado en individuos de la tribu Tlaunda en Brunapeg (Zimbabwe) y Senyawe en Francistown en Bostwana.
Perdidos en un rincón aislado del inmenso valle del Zambeze, los hombres de la tribu Vadoma ven alejarse al hombre blanco con su ojo metálico cargado de imágenes curiosas, que serán reveladas al mundo como el eco de un gigantesco trueno es escuchado en las alturas de una montaña.

Foto www.soytv.com
El autor del reportaje, alucinado por la experiencia de un viaje extraordinario y la cordialidad expresada por un pueblo sensible, dejará entrever junto a las líneas que acompañarán la fisonomía extraña de unos pies con forma de tenazas, cómo, en ocasiones, las leyendas se fundamentan en grandes realidades.

Aportes y Datos:
Texto de mi anterior blog Centinela del Sendero





30 julio 2015

CATEDRAL DE JUSTO GALLEGO

J.J.D.R.
En la periferia de Madrid, a escasos veinte kilómetros del mundanal ruido y la toxicidad del caótico tráfico, en la localidad de Mejorada del Campo, se alza una construcción que sólo por el mérito y la pasión que ha conllevado su edificación merece la pena adjetivarla como obra genial y monumental.

CATEDRAL DE MEJORADA DEL CAMPO Foto www.commons.wikipedia.org
Se trata de una catedral de hechura idéntica a las que estamos habituados a ver en muchos lugares de nuestra geografía, pero con la particularidad de que la catedral de Mejorada ha sido levantada gracias al esfuerzo continuo de un solo hombre.
A simple vista asombra su arquitectura y sus grandes dimensiones que nada tiene que envidiar a muchas otras perlas catedralicias, sobretodo si tenemos en cuenta que aún sin estar acabada, toda la estructura ha sido concebida y labrada por una persona que ni sabe de albañilería, ni es constructor, ni tan siquiera se guió de plano o proyecto alguno.
Aunque pueda parecer una locura, así es la historia viva de la catedral de Mejorada del Campo, ensoñación velada en promesa maternal, que lleva repicando y dibujando en la mente de su constructor Justo Gallego cada centímetro de su faraónica obra desde hace medio siglo.

Foto www.flickr.com
Con su gabardina color azul y su gorro rojo en la cabeza Justo Gallego es un hombre satisfecho de sí mismo. Y cómo no estarlo cuando cualquiera que se adentra en su inmensa catedral puede admirar y disfrutar la pasión y el denodado esfuerzo que está realizando.
Nació el 20 de septiembre de 1925 en Mejorada del Campo, su pueblo de siempre y el que le vio partir con 27 años rumbo a la ciudad de Soria. Su vocación cristiana dictó en su conciencia la idea de consagrar su vida a Dios, y encaminó sus pasos hacía el monasterio  de Santa María de la Huerta donde residió durante ocho años.
Durante este periodo no llegó a tomar los votos monásticos ni lo haría nunca, pues aquejado de tuberculosis, tuvo que abandonar el monasterio por el miedo que se generó a posibles contagios y la recomendación de respirar aires más saludables.
De regreso a su pueblo natal, lejos de sentirse desanimado, su fe, y dicen que una promesa hecha a su madre si lograba curarse, hizo que comenzara a vender algunas propiedades heredadas y en los terrenos familiares comenzase a edificar una catedral que dedicaría por supuesto a Dios y a la virgen del Pilar (patrona de la hispanidad), por lo que las obras comenzaron un 12 de octubre de 1961 como no podía ser de otra manera.
Han pasado cincuenta años desde aquella fecha. Por las manos de Justo Gallego dicen que han pasado más de 80.000 sacos de cemento, sin contar los olvidados, así como presiones administrativas por falta de licencia de construcción y en muchos casos la antipatía de algunos vecinos, quienes no han dudado de tildarlo de excéntrico y a su obra titularla como la “catedral del loco”.

Foto www.blog.panel.com
Lejos de querer hacer valoraciones sobre arquitectura y construcción-.jamás podría, ni me atrevería, pues no tengo ni idea- lo que personalmente me encontré cuando visité la catedral de Justo me dejó helado. Pero no helado por su desfachatez o su inacabado aspecto, sino helado y perplejo al encontrarme ante una edificación majestuosa producto de una mente sencilla que después se me antojó mágica.
La catedral ocupa una superficie de 4.740 metros cuadrados. Desde el suelo a su cúpula mayor, ya prácticamente acabada, hay 40 metros. A parte tiene otras dos torres de 60 metros de largo por 25 de ancho que dan volumen al conjunto arquitectónico.

Foto www.pixelinpictures.com
Como en cualquier catedral que se precie, en la mente de Justo Gallego surgieron escaleras de caracol que ascienden hasta las cúpulas, hay patios exteriores, capilla, arcadas, pórticos, claustro, y una amplia cripta digna de contemplar justo debajo de la planta principal compuesta por tres naves decoradas con coloridas vidrieras en las paredes. La construcción es todo un ejemplo de reciclaje, habiendo sido utilizados bidones de productos químicos venidos de China para el encofrado de las columnas y neumáticos usados de camiones para dar forma a los arcos en un alarde de imaginación sin límites.

Foto www.panoramio.com
En su inacabada construcción no falta de nada. Todo ha sido detalladamente pensado y también leído, ya que como inspiración para muchos detalles se basó en antiguos libros de Catedrales y castillos, muchos de ellos escritos en latín.
Si locura es el adjetivo que muchos utilizan al referirse a Justo Gallego, yo opino que bendita locura. Pues la locura que presencié ante su obra la sentí más como sinónimo de valentía, tesón, sacrificio y constancia, todo ello unido a grandes dosis de fe instaladas en el espíritu inagotable de un anciano soñador, que la construcción de un hombre desquiciado y hecha sin sentido ni lógica.

Foto www.viajediario.com
La catedral de Justo Gallego está prácticamente construida con materiales reciclados. Le sirve cualquier cosa que pueda dar forma a su idea. Los materiales sobrantes de algunas empresas de construcción son su mejor regalo. Ladrillos y cemento se amontonan por doquier esperando que Justo les saque provecho y coloque en algún hueco.
Eventualmente ha recibido ayuda de ciertas personas, algún sobrino, amigo o voluntarios que, sobretodo en época estival, han arrimado el hombro bajo la atenta mirada del maestro de obra. Actualmente y desde hace unos años, su ayudante Ángel es quien realiza el trabajo más pesado.

Foto www.zoomnews.es
Nunca ha recibido ayuda administrativa ni emolumento alguno por parte del ayuntamiento de su pueblo o por parte de la comunidad de Madrid.  De la iglesia ni hablamos. Algún calendario solidario y las constantes donaciones particulares y colectivas sirven para que Justo siga soñando con ver terminada su catedral.
Justo Gallego se hizo popular tras un spot publicitario de la marca Aquarius en 2005. Entonces recibió algún dinero extra por tres días de rodaje. Pero lo más importante fue comprobar como su catedral, y él mismo, fueron conocidos tras aquel anuncio.
Hoy día las visitas de curiosos es un goteo continuo. Incluso llegan autocares de infinidad de sitios para contemplar la descomunal obra.

Foto www.businessinsider.com
Todo aquel que se acerque a la catedral de Mejorada del Campo puede ver a Justo aparecer y desaparecer entre andamios y ladrillos, acarreando cemento en su vieja carretilla o enfoscando paredes trepado a una escalera en las alturas.
A sus 86 años de edad sigue trabajando todos los días desde que amanece hasta que se pone el sol. Acorralado por los muros que dolorosamente él mismo ha levantado con tanto esfuerzo, Justo Gallego está en la recta final de su faraónica construcción. Ya estamos tapando aguas, me comenta, mientras con la vista ojeo la inmensidad de aquel lugar y soy consciente de lo que aún queda por hacer. Su optimismo y entusiasmo apabulla. Lástima que los años pasen tan deprisa y sean tantos los que Justo ya tiene. Mucho me temo que no logrará ver acabada su catedral.
Por el momento ha conseguido que su obra viaje hasta el prestigioso museo de arte moderno de Nueva York. En el MoMA se expusieron fotografías de la construcción de la catedral con gran aceptación y asombro de los visitantes.
Arquitectos de todo el mundo han quedado maravillados con la obra de Justo Gallego. Este es el caso del Inglés Norman Foster arquitecto quién declaró tras su visita a Mejorada del Campo; “Es lo más impresionante que he visto nunca”.

Foto www.prosperando.com
¿Qué pasará cuando Justo ya no esté? Es la pregunta del millón. Hace algún tiempo Justo quizás no hubiera estado convencido de que sucedería con su catedral, si la demolerían o quedaría abandonada pero, hoy día, está convencido que perdurará en el tiempo. Su idea es verla acabada, para ello, según sus propias palabras, trabaja como lo hacían en la edad media para poder darse el lujo de sentirla acabada así sea el último día de su vida. Una vez concluida está decidido entregarla al obispado para que ellos decidan sobre su futuro.

Foto www.cosasdearquitectos.com
Justo Gallego, labrador de la localidad de Mejorada del Campo en Madrid, es un gran ejemplo de constancia, trabajo y perseverancia. Grandes artistas hicieron en sus afamadas vidas maravillosas obras de arte, y grandes constructores lograron asombrar al mundo con magníficas edificaciones. Pero que un solo hombre haya acometido la bestial singladura de crear una catedral de la nada, sólo y sin apenas recursos, es algo que no tiene parangón.
Seguramente será, cuando ya no esté entre nosotros, cuando los méritos y los réditos se los quieran llevar otros. Todos querrán sacar provecho del esfuerzo del bueno de Justo.
Su catedral está en fase de finalización aunque obviamente queda aún mucho por hacer.
Como los grandes locos que han caminado por los senderos de este nuestro lunático mundo, Justo Gallego es el emir de la locura arquitectónica.
Consuelo para aquellos que amamos la ciega locura del acierto y el arte, es saber que la calle donde se encuentra la catedral de Mejorada del Campo se llama Arquitecto Gaudí que, para fortuna de todos, fue sin lugar a dudas otro maravilloso loco.

Aportes y Datos:
Texto de mi anterior blog Centinela del Sendero











29 julio 2015

BRINICLE

J.J.D.R.
Una inusual y helada corriente submarina hace acto de presencia bajo el dosel de hielo antártico. El flujo salino se comporta de manera extraña, creando de manera inmediata una espesa y sólida columna que crece rápidamente desde la superficie y desciende hasta el lecho marino congelando a su paso toda forma de vida que se interponga en su camino.

RAYO MORTAL DE HIELO Foto www.matome.naver.jp
El helado manto de hielo antártico se muestra sereno mientras bajo la entraña oscura y fría de su vientre submarino, un Brinicle cruje su torso de hielo y recrea para el mundo visual uno de los fenómenos naturales más extraños y poco conocidos por la ciencia.
Un Brinicle es una estalactita de hielo. Quizás, tan simple descripción no sea demasiado atrayente, pero lo que hace que un Brinicle o carámbano salado sea diferente a cualquier otro fenómeno natural es su propia formación y el carácter mortal y desafiante que lo rodea.

Foto www.fiboni.com
Para que se forme un Brinicle son necesarios varios factores determinantes. En la superficie, sobre la capa de hielo del Ártico o el Antártico, las temperaturas están por debajo de los 20º centígrados. El mar a de estar en calma total y la zona donde se creará el tubo de hielo no ha de ser muy profunda. La temperatura del agua es mucho más elevada que en superficie. Llegado el momento decisivo, cuando todos estos factores se han cumplido, el eslabón que unirá la cadena de circunstancias especiales que hará que se cree el Brinicle, será un flujo marino de elevada salinidad y ritmo constante sin corrientes en el mar que influyan en su recorrido. Ahora sí, bajo el techo de hielos perpetuos del desierto antártico, un rígido tubo comienza a descender a una velocidad vertiginosa cual afilada lanza que blandiese el mismísimo Poseidón, congelando todo signo de vida que interceda en su camino. 

Foto www.news.discovery.com
Peces, crustáceos y algas, quedan atrapadas en una telaraña de hielo que acaba al instante con sus vidas, mientras el tubo de hielo, o dedo de la muerte como también es conocido, culmina su trayecto y se une al lecho del mar formando una deforme columna de cristal mortífero.
Éste fenómeno natural, muy poco común, es conocido desde la década de los años sesenta. Quién describió con mayor detalle su formación fue el oceanógrafo estadounidense Seelye Martin en 1974. Pero fue en el año 2011 en el rodaje de la serie Frozen Planet para la cadena BBC, cuando los cámaras Hugh Miller y Doug Anderson lograron grabar y constatar el precioso momento de la formación de un Brinicle aportando un documento único y de gran valor científico.

Foto www.weirdnewsfiles.com
La zona de la grabación fue Little Razorback Island cerca del archipiélago de Ross en la Antártida.

Foto www.snipview.com
La naturaleza no deja de sorprendernos bajo todo tipo de situaciones y formas inesperadas. En medio del batiburrillo que conforma la enorme biodiversidad de ecosistemas que nutren y dan vida a nuestro planeta, Gaia muestra su grandeza a través de mil formas y colores, de mil y una siluetas y geometrías dispares.
A nosotros, los humanos, nos compete deleitarnos con ellas y protegerlas, conscientes de que la admiración y la belleza de nuestro mundo es también nuestra responsabilidad.

Aportes y Datos:
Texto de mi anterior blog Centinela del Sendero







28 julio 2015

TIMOTHY TREADWELL (HERMANO OSO)

J.J.D.R.
El agua ruge y cae con fuerza sobre un millar de pequeñas piedras diseminadas bajo el frío lecho del río. Luchando a contra corriente, una multitud incontrolada de salmones, borbotea y salta fuera del agua en un intento desesperado de ascender por el torrente acuífero para, acto seguido, depositar sus huevos y morir tras un largo y extremo viaje. Los salmones que logran ascender la corriente aún deberán sortear un peligro mayor, escapar de las enormes fauces de los osos que esperan apostados y hambrientos en medio del río.

PARQUE NACIONAL KATMAIN
Cae la tarde y los osos Grizzlys descansan tras una hilera de grandes coníferas que a manera de columna vertebral del bosque, se dirige paralelamente desde el río hasta las faldas de la nevada colina helada, contra la que se estrella el eco roto del silencio al caer la tarde.
Pero hay algo que rompe la monótona naturaleza de tan espectacular fotograma salvaje. Un trípode metálico sujeta una cámara de vídeo. Frente a ella, un joven se exhibe distraído a pocos metros de un enorme oso que le triplica en tamaño. El hombre parece tranquilo. Incluso se permite danzar y realizar gestos dramáticos alrededor del gigantesco oso, en lo que bien podría verse como la previa locura antes de un suicidio.

TIMOTHY TREADWELL Foto www.facultaddecomunicacion.org
Pero el tremendo ejemplar de oso Grizzly, sin dejar de marcar una indetectable línea de seguridad y respeto con el humano, al que de vez en cuando dirige una mirada de control, parece reconocer de quién se trata gracias a su agudo olfato y volviendo su negro y peludo lomo, se despide del joven abandonando la escena con la imagen de sus imponentes cuartos traseros como único adiós.
El hombre se llama Thimothy Treadwell y su vida quedó anclada de manera trágica a los verdes y helados páramos de Alaska desde el primer día en el que pensó que podría llegar a caminar junto a los osos sin temor, y lo más importante, obviando las reglas más elementales que debe tomar un humano al interactuar con la vida salvaje.
Timothy nació en Long Island (EE.UU.) el 29 de abril de 1957. Su vida quedó marcada por ser rechazado en el casting que se realizó para la serie de éxito Cheers. Ser actor era su gran sueño. Y tras ser rechazado, cayó en las drogas y la bebida sumiéndose en una gran depresión.


A finales de los años ochenta logró superar sus adiciones y se propuso concederse una nueva oportunidad de vivir. Decidido a olvidarse de su horrible pasado realizó un viaje a Alaska que le cambiaría la vida.
Alaska le brindó un mundo nuevo, repleto de paz y sosiego, ávido de ser explorado y cuyo salvaje mundo natural tatuó su ser como una losa de la que jamás ya pudo desprenderse.
Durante largos periodos en los que la climatología se lo permitía, Timothy se empeñó en seguir de cerca a los osos del parque Nacional Katmai en Alaska. Su vida comenzó a girar alrededor de los Grizzlys tornándose casi en una obsesión. Aunque pueda parecer extraño, los plantígrados comenzaron a tolerar su presencia y durante trece temporadas de manera continua, era frecuente poder ver a Timothy a escasos metros de los osos, rompiendo todas las reglas de seguridad en cuanto al estudio de animales en libertad, y pasando por alto infinidad de consejos y llamamientos al orden por parte de las autoridades que cuidaban del Parque Nacional.


Durante todas sus campañas en Alaska Timothy grabó más de 100 horas de vídeo donde aparecía interactuando con los osos de manera muy peculiar.
La cámara fija grabó su particular visión de la vida salvaje de los osos, en ocasiones salpicado por el comportamiento histriónico de Timothy, que alejaba su trabajo de campo con los animales de cualquier metodología científica.
Cierto es que los osos le toleraban, y posiblemente sea el humano que más cerca haya estado de estos animales en plena libertad, pero el precio que arriesgó cada vez que se acercó a ellos fue su propia vida. A medida que pasaba más tiempo con los osos, más parecía estrecharse el vínculo con determinados ejemplares a los que identificó y puso nombre, mostrando hacia ellos un profundo sentimiento de afecto que terminó rayando la obsesión, llegando a hablar con los animales salvajes como si de sus propios hermanos o familiares se tratase. Los osos toleraban su presencia, posiblemente porque no vieron en Timothy un competidor ni una seria amenaza, ya que la comida en las épocas en las que Timothy interactuó con ellos era abundante y sus estómagos estaban saciados. No obstante, algún oso con un talante más agresivo, le mostró con un buen susto la línea que jamás debería cruzar un si pretendía seguir inmiscuyéndose en su mundo.

Foto www.neerd.com
Tras varios años conviviendo por temporadas con los osos, Timothy consiguió la fama que tan esquiva le resultó en tiempos pasados. Cadenas de televisión como Discovery Channel comenzaron a mostrar los vídeos en los que interactuaba con los osos y a través de sus curiosos monólogos, divulgaba su amor por la naturaleza y la importancia de respetar la vida salvaje y sus complejos ecosistemas.
Funda la asociación Grizzly People para la protección de los osos y realiza numerosas charlas dirigidas especialmente a niños y jóvenes estudiantes.
Pero en cada etapa que pasó con los osos, recibió una larga lista de quejas y reprobaciones por parte de los guardas forestales y grupos ecologistas, derivadas de la mala gestión que Timothy realizaba en sus acampadas, como estar más de siete días en el mismo lugar,  realizar acopio masivo de víveres sin un correcto almacenaje, o realizar trabajos de guía sin estar autorizado para ello.


Timothy halló finalmente su lugar en el mundo. La experiencia de vida resultante de sus increíbles momentos junto a los osos cambió radicalmente su mentalidad, convirtiéndolo en un acérrimo defensor de la naturaleza y los animales salvajes.
Ammie Huguenard era la novia de Timothy, y el 5 de octubre del año 2003, acampaba los dos dentro de los límites del parque Nacional como tantas veces habían hecho. Tras días sin contactar con ellos Willy Fulton, amigo de la pareja y el piloto que debía recogerlos, ante la ausencia de noticias de ellos alertó a las autoridades e inmediatamente comenzó la búsqueda de la pareja.

Foto www.jammitoast.com
El propio Willy fue quién descubrió la tienda de campaña. Poco después halló los cuerpos destrozados de la pareja. La tragedia se había consumado. Ambos jóvenes habían sido devorados por uno o más osos, poniendo de manera sangrienta el punto y final a una historia de hermandad con los Grizzlys.
A escasos metros de la matanza hallaron la cámara de vídeo de Timothy, en la cual cuentan hay grabados seis minutos de audio de auténtico terror, correspondientes al momento del ataque.

Foto www.denunciando.com
La vida de Timothy fue llevada de manera magistral al cine en formato documental por el Gran Wernes Herzog, creador entre otras muchas películas, de éxitos como la Cólera de Aguirre o Grito de Piedra. Para ello trabajó sobre las muchas grabaciones que Timothy realizó junto a los osos y las entrevistas que realizó a familiares y amigos. Herzog ha sido uno de los pocos que escuchó los seis trágicos minutos que precedieron a la muerte de la pareja, pero prefirió omitir en todo momento la cinta en el documental.
Nunca en los 85 años de historia del parque Nacional, hasta la fecha del luctuoso incidente, no se había registrado nunca el ataque de un oso hacia algún campista o visitante del parque.
Dos osos fueron abatidos por los agentes forestales tras el hallazgo de los cuerpos. En el estómago de uno de ellos no se halló resto alguno, encontrándose en el estómago del segundo restos pertenecientes a las víctimas, sin poder determinar si fue el causante de las muertes o simplemente se alimentó de los cuerpos ya muertos.


Fuese como fuere, la partida de caza organizada y la muerte de los dos osos fue sobradamente un desatino. Aquellos dos animales hicieron lo que cualquier animal en estado salvaje hace de manera rutinaria, alimentarse de lo que su entorno le ofrece. La pareja se hallaba en territorio de osos Grizzlys. Animales que miden más de 2,40 metros en cruz, con pesos superiores a los 600 kilos y cuya velocidad punta puede alcanzar los 55 kilómetros.
Hablamos de un cazador potencial. Un animal que, sin sentirse amenazado, puede parecer tranquilo y hasta dócil, pero que en décimas de segundos puede trasformarse en uno de los mayores depredadores del planeta.


A mi humilde entender, Timothy participó de una experiencia sensacional cuyo riesgo mortal siempre estuvo presente y, aún siendo consciente del peligro, decidió seguir con aquel juego que inevitablemente había de terminar en tragedia.
Timothy Treadwell posa delante de la cámara de vídeo con su extravagante indumentaria y sus gafas oscuras, buscando tras la luz parpadeante del objetivo la expectación y la audiencia que siempre deseó tener.


Tras varios segundos de parpadeo la luz verde de la cámara indica a Timothy que está grabando. A pocos metros de él, negros y ocultos bajo una bóveda negra y salvaje, los ojos penetrantes de un enorme macho de oso Griizly le miran con indiferencia. Tiempo después, quizás aquellos ojos oscuros y penetrantes vacíos de consciencia, fueron los que apagaron el interruptor de la cámara, la sonrisa de Ammie, y finalmente su propia vida… en un día aciago y terrible de frío invernal.

Aportes y Datos:
Texto de mi anterior blog Centinela del Sendero


















EL PALACIO DEL CARTERO CHEVAL

J.J.D.R.

Una imagen extraña aparecía y desaparecía en su mente desde muy niño. Figuras antropomorfas desveladas en las alturas de pórticos desnudos de cátedra, pintaban en su imaginación la silueta ideal del palacio perfecto.
Caminando un día, mientras viajaba con su mente de universo en universo, se topó con una singular piedra en el camino y tras recogerla cuidadosamente, enseguida contempló reflejada en la rugosidad de la lasca pétrea la imagen del templo que desde muy niño divagaba por su mente. Fue en aquel preciso momento cuando Ferdinan Cheval, humilde cartero de la villa de Hanterives en el departamento de Drome (Francia), tomaría la mayor y más trascendental decisión de su vida, crear el sueño que su mente dibujaba insistentemente desde niño, dedicando el resto de su existencia en la construcción de un hermoso y peculiar palacio, “el Palacio del cartero Cheval”.

FERDINAND CHEVAL
Ferdinand Cheval nació en 1836 en el condado de Drome, en una pequeña aldea sumergida en las hermosas colinas de Provenza. Su vida nunca fue fácil, e incluso podríamos decir que resultó bastante dramática. No había cumplido los 17 años cuando quedó huérfano y en su pueblo se reían de él y le tomaban por tonto. En 1858 se casó y tiempo después conseguiría empleo como cartero del pueblo.
Sería en 1873 cuando de nuevo la tragedia sacudiría a Ferdinand con la prematura muerte de su mujer. Volvería a casarse en 1878 y de este segundo matrimonio nacería una niña que fue el impulso necesario que le restaba a Ferdinand para emprender su original proyecto.
En su peregrinar diario de casa en casa y localidad en localidad, este humilde cartero, recorría diariamente unos 30 kilómetros en su reparto del correo.
Un buen día, en su camino encontró una piedra que le llamó la atención, y tras cogerla y examinarla cuidadosamente, vio o creyó ver en ella la silueta esquiva de un palacio a sus ojos ideal y perfecto.


Desde aquel día y en su periplo diario por caminos y senderos, comenzó a recoger piedras de diferentes tamaños que guardaba en sus bolsillos para luego amontonar en su solar. Aquella tarea constante y diaria se convirtió en una obsesión y, transcurrido un tiempo, cargaba piedras en una carretilla y las seguía amontonando en una improvisada cantera que crecía más y más.


Imagino que la gente del pueblo pensaría que Ferdinand había terminado por perder el juicio, máxime cuando comenzaron a ver como de la nada una tímida estructura comenzaba a elevarse sobre la apelmazada tierra de la Probenza.
Sin ninguna experiencia en albañilería, totalmente profano en materias arquitectónicas y poco o nada entendido en las artes escultóricas, de manera sobradamente autodidacta, Ferdinand Cheval, fue robando sus etéreas ilusiones a su imaginación y plasmándolas en los enlucidos muros de su primigenio palacio que ya se elevaba varios metros sobre el pavimento.


Cualquier piedra del camino era buena para su palacio. Cualquier ensoñación de su agitada mente le propiciaba un día completo de ardua tarea.
Poco a poco, mientras los cayos retorcidos en sus manos aplacaban el dolor que debía sentir al golpear la piedra, siluetas y cuerpos apretados entre muros y columnas parecieron como trasladados de un sueño gótico o hinduista, árabe o moderno, con una enorme carga de místico enigma en el que todos los estilos arquitectónicos posibles cabían en mente tan extraordinaria.

Foto www.infoaventura.com
A los quince años de edad su hija fallecía prematuramente. De nuevo la tragedia acudía a su macabra cita con el humilde cartero que cayó presa de un dolor irreparable que ya jamás le abandonaría.
Desde aquel instante se volcó de lleno en su trabajo y de sol a sol trabajaba en su palacio como embrujado por aquellos muros que abrazaban el viento y le ocultaban de la desazón de la lluvia y el desgarro de un sol implacable.
Pasadas dos décadas había conseguido levantar los dos muros exteriores del palacio, y emplearía otros 15 más en terminar el resto de la construcción.


Piedra sobre piedra, argamasa de arena y cemento, piedra sobre ilusiones, sueños de niñez embebidos de obstinación y trabajo agotador, levantaron de la nada un palacio rodeado de muros en los que Ferdinand Cheval fue dejando plasmadas frases que enmarcaban su estado anímico y el respeto que sentía por su labor para con el mundo y su propia imaginación, frases como…”Para un corazón valeroso nada es imposible”.
Entre la frescura del interior del palacio aparecen figuras que representan personajes bíblicos como Adán o Eva, o ilustres genios de la talla de Arquímedes o el mítico Vercingetorix, mezclados con otras tallas imaginarias de formas antropomorfas de difícil aspecto.


Cuando por fin logró acabar su palacio ideal tenía 78 años. Viendo próximo el ocaso de su azarosa vida, pidió permiso para que al fallecer fuese enterrado bajo aquellos muros que tanto oficio y penar le había entregado. Pero la petición fue desestimada por las autoridades, a lo que contestó con 8 años más de trabajo, tiempo que empleó en la construcción de su propio mausoleo, su “tumba de silencio y de reposo infinito”- como él la definió, que acabó definitivamente 20 meses antes de morir, justo en 1924 a la edad de 88 años.
Tras fallecer su titánica obra llamó la atención de ilustres como el pintor Pablo Picasso o el poeta y ensayista André Bretón. Su obra comenzó a ser considerada seriamente e incluso algunos vieron similitudes estilistas con los trabajos de Antoni Gaudí.
Desde el año 1969 las autoridades francesas declararon el palacio del cartero Cheval Monumento Histórico Nacional. A partir del año 1994 está abierto al público y anualmente son muchas las visitas que la localidad de nacimiento de Ferdinand recibe. Anualmente, sobretodo en fechas estivales, fuegos artificiales y diferentes eventos culturales adornan con reflejos de luces los muros del palacio del homenajeado cartero francés.


En uno de los muros del palacio Ferdinad Cheval, humilde cartero que jamás traspasó las fronteras de su pueblo, dejó escrito; “1879-1912. 10.000 días, 93.000 horas, 33 años de sacrificio, si hay alguno más obstinado que yo, que se ponga a trabajar”.
La construcción de Cheval es fiel reflejo de la obstinación humana y un ejemplo de tesón y trabajo. Sin conocimientos técnicos, sin facilidades tecnológicas pero con la ambición y la ilusión de reflejar arquitectónicamente un sueño revelado, Cheval fue capaz de crear su palacio ideal con los recursos que tenía a su alcance dejando en la Provenza francesa un nuevo ejemplo de la capacidad del ser humano de afrontar cualquier reto que se proponga con determinación y pasión.

Foto www.descubrirmundo.com
En Mejorada del Campo, localidad cercana a Madrid, un plus más de obstinación-según Cheval- debía tener aquel que desease vencer su tesón.
Día a día, la obstinación sin parangón es la razón de ser de Justo Gallego, quién desde hace más de 50 años construye con sus propias manos y sin apenas ayuda una catedral de dimensiones extraordinarias, que como suele pasar en estos casos, la fama y la consideración que se merece tan épica proeza la obtendrá cuando ya no se encuentre entre nosotros.

Aportes y Datos:
Texto de mi anterior blog Centinela del Sendero













26 julio 2015

RÍO TINTO

J.J.D.R.
Durante un centenar de kilómetros el río Tinto muestra su fluvial serpenteo entre barrancos y valles por tierras onubenses. Tras nacer en la serranía andaluza de Padre Caro, río Tinto discurre plácidamente por la cuenca del Guadiana exhibiendo los matices y colores de su extraordinario y fascinante lecho mineral, para después caer rendido en brazos del Odiel mimetizando su curso con éste ya en la ría de Huelva y finalmente su tránsito fenecer en el Golfo de Cádiz.

RÍO TINTO Foto www.escapadarural.com
Río Tinto es único en el mundo. La física y química que da cuerpo a sus múltiples peculiaridade lo convierten en un río de gran importancia científica a nivel mundial, hasta el punto de haber sido el lugar elegido por la agencia espacial estadounidense (NASA) para sus estudios multidisciplinares de campo y el entrenamiento de los robots que hoy día recorren los senderos del lejano y desconocido planeta Marte.
La geología del lecho fluvial del río Tinto (nombre que le viene dado por su color bermellón, similar al del vino) es tan magnífica y única que los estudios sobre sus minerales y los organismos que subsisten en sus aguas, lo convierte en un ecosistema que bien podría ser el que los Roberts marcianos pudiesen encontrar en nuestro vecino planeta.

Foto www.flickr.com
Con la participación del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) en colaboración de la ya mencionada NASA, en 2001 dio comienzo el programa Snorkel, en el que se hicieron las pruebas de los robots que viajarían a Marte así como la comprobación y estudio de los microorganismos extremófilos que se hallaron en el río siendo este descubrimiento portada y argumento para innumerables revistas prestigiosas de ciencia así como periódicos de todo el mundo.

MINAS DE RÍO TINTO Foto www.codigopostal.org
Observar el paraje alrededor del río Tinto es como imaginar la escena de algún punto distante en un planeta lejano. Todos hemos visto películas de ciencia ficción, donde aparecen extraños y misteriosos ríos de colores brillantes salpicados de salientes rocas cubiertas por una densa capa de niebla y vapores. Río Tinto bien puede ser ése acuífero de ciencia ficción, con la particularidad de que en este caso no se halla en ninguna región perdida del sistema interplanetario sino que lo tenemos más a mano, en nuestra hermosa Andalucía.

Foto www.elmundo.com
La característica más llamativa del río es sin duda su llamativo color rojo. Esto se debe a la elevada acidez en el PH de sus aguas y su alto contenido en metales pesados como el hierro, cobre, cadmio, manganeso, y la mezcla de estos con oxígeno. Los microorganismos que se han detectado que proliferan en el río son extremófilos, capaces de sobrevivir en un ecosistema que se creía no apto para la vida y que aquí, en río Tinto, sobreviven alimentándose de algas, hongos y de la gran variedad de minerales que subyacen en el lecho fluvial, oxidándolos en un proceso que los expertos denominan meteorización.

Foto www.dicyt.com
En su curso alto atraviesa la localidad de Minas de río Tinto donde se encuentra el yacimiento minero a cielo abierto más grande de Europa. Dicho yacimiento, ha sido explotado desde época antigua. Los recursos minerales de Río Tinto (principalmente cobre, hierro y manganeso, oro y plata) fueron una fuente de inagotable valor para el pueblo Fenicio, Íbero (Tartesos), así como para romanos y musulmanes.
El río rojo se abre camino buscando el cobijo que le dará el mar, atravesando la orografía de bellos municipios andaluces como La Palma del Condado, Nerva, Zalamea la Real, Moguer y Palos de la Frontera por citar solamente unos pocos.
Las aguas carmesí devoran la piedra y la piedra devora la hierba. Tan sólo una especie endémica y actualmente en peligro de extinción crece en las riberas cercanas del río. Se trata del brezo de las minas, quien acompaña el cauce sereno del Tinto en su recorrido por la serranía onubense, aportando al paraje de rocas, revestido de matices ocres, rojos o tintes oscuros y sombreados de amarillo, el verde necesario en todo paisaje natural.

Foto www.tripadvisor.com
Río Tinto es un lugar especial, un sitio donde es posible imaginar que el azul de la Tierra se encuentra en el cielo, y somos nosotros los que observamos su circunferencia desde la ribera de un río de colores ubicado en algún lugar extraño y lejano del espacio estelar.

Aportes y Datos:
Texto de mi anterior blog Centinela del Sendero







25 julio 2015

YASUNÍ

J.J.D.R
Imagino el aleteo grácil y colorido de una guacamaya entre las copas de las gigantescas y ancianas ceibas ecuatoriales. Puedo incluso percibir el eco profundo y nítido de su estridente canto y cómo la profunda y densa niebla devora el arcoíris de su lomo emplumado cuando atraviesa el verde corazón del Parque Nacional de Yasuní.

Foto www.revistamundoverde.net
En la medianía de nuestro mundo, donde el sol cae perpendicular sobre la tierra y apenas deja constancia de su oscura sombra, la dichosa naturaleza tuvo el capricho de sembrar los senderos de las regiones de Orellana y Pastaza (Ecuador) del más hermoso y vasto imperio de vida del cual se tiene constancia.
A unos 250 kilómetros de la colonial Quito, bajo el refugio fluvial que ofrece la cuenca del los ríos Napo y Curaray se extienden los límites del Parque Yasuní, considerado uno de los lugares con mayor biodiversidad de nuestro planeta Tierra. La enorme extensión del Yasuní, unas 980.000 hectáreas de puro pulmón vegetal, comprenden además 615.000 hectáreas de territorio Huaorani, ancestral pueblo ecuatoriano que sobrevive bajo el influjo universal que ejerce la sangre verde que desprende el húmedo y tropical manto amazónico.


Los Huaorani saben de los quehaceres del hombre que arrasa y palidece con sus máquinas las raíces de su mundo. Pero hay otros pueblos que no han sido contactados y parte de sus territorios están dentro de los límites vírgenes del Yasuní. Dos pueblos indígenas, Tagaeri -del mismo grupo étnico Huaorani- y Taromenani, voluntariamente decidieron no ser contactados y huyeron a lo más profundo de la selva. Pero desgraciadamente, ni en lo más recóndito del profundo alma  de la selva ecuatoriana, son capaces de esconderse de la sombra tenebrosa que proyectan las máquinas humanas y el hedor asqueroso que desprenden e impregnan las hojas, manchando la corteza sublime de los árboles, dibujando la matriz del mal en los senderos que recorren el pécari y el jaguar, moteando de veneno negro las raíces del bosque y perforando el lecho de los acuíferos y manantiales que son utilizados por la avifauna del Yasuní así como por los miembros ocultos e invisibles de estos pueblos amazónicos.


Yasuní es sinónimo de vida. Los últimos estudios realizados en la región demuestran en cifras como la vida se abre paso en un infinito de formas animales y vegetales. De esta manera, se han logrado catalogar unas 150 especies de anfibios, cerca de 43 especies de ranas, entre las que se encuentran las más bellas y extrañas del planeta cuyos intensos y variados colores es un claro aviso de su mortífero y tóxico veneno. De la familia de los reptiles se han contabilizado 122 especies diferentes.  El panteón ornitológico cuenta en Yasuní con 598 especies distintas de aves y, en cuanto a los mamíferos, se estima que son unas 204 aunque las que han sido confirmadas son 69. Yasuní es un gran pulmón terráqueo. Sus nada más y menos que 2113 especies de flora confirmadas, son las encargadas de tejer el verde pulmón que hace que fluya el oxígeno que alimenta nuestras vidas.

Foto www.elnorte.ec
Tres son los ecosistemas vegetales que conforman el parque. Hasta un setenta por ciento es área de tierra firme no inundable, sobre la cual crecen árboles cuya altura puede superar los 40 metros. Un nueve por ciento del territorio se inunda ocasionalmente y es conocido como Vázzera, lugar donde se puede apreciar la Sangre de Drago y la Palma o la Cruz Caspi.

Foto www.es.fotopedia.com
El Igapó es el bosque siempre inundado, que comprende una densa vegetación que crece en agua negras y cuya especie más característica es el guarango.
Entre sus infinitos senderos, marcados por la huellas del anegado suelo tropical, nace el chontaduro y se yergue el ungurahu, el palmito, el pambil o la chambira. Una alfombra de musgo tamiza el terreno y son los helechos y las lianas las que junto a líquenes y arrebatadoras trepadoras fabrican la urdimbre perfecta donde las espléndidas orquídeas ocultan su belleza mágica. Mirando hacia arriba se pueden observar las heridas abiertas en los troncos del bálsamo, la sublime delicadeza de la caoba, el sobrio zapote y la artística madera de tagua , sin olvidarnos del platanillo o la madera de balsa. Gigantes ceibas dan sombra a la chonta, el laurel y el palmito que crecen en las subcuencas de los ríos Tiputini, Yasuní, Narhiño, Corocaco y Curacay, todos ellos hijos fluviales del gran río Napo el cual desembocará finalmente en el majestuoso Amazonas.
Son ríos nacidos en las cordilleras andinas. Ríos de aguas límpidas. Ríos de aguas frescas y clara, pero también ríos que se tornan negros y capaces de ocultar grandes peligros.

Foto www.periodismohumano.com
Las aguas verdosas y oscuras de estos ríos ocultan la misteriosa vida del delfín rosado y también del gris, así como la escurridiza nutria gigante o el sedoso y ciego manatí amazónico, especies estas que se encuentran en grave peligro de extinción.
Yasuní es un gigantesco abanico de vida. Es un laboratorio natural de especies que nacen y se reproducen salvajemente. En la espesura de la selva, al amparo de la noche eterna que dibujan las copas de los árboles, sigilosamente se mueve el diminuto Leoncillo, pequeño mono que cabe en la palma de una mano y que prefiere la privacidad del silencio a la vida de coros y parloteo acróbata que llevan sus congéneres los monos araña.

Foto www.esscribd.com
A ras de suelo, prestos a lanzar su temible y certero ataque sobre algún Pécari o armadillo desprevenido, jaguares, pumas, panteras y algún Tigrillo, esperan ocultos para dar su zarpazo final bajo la atenta mirada de un águila Arpía que lustra sus plumas con su afilado pico aposentada en la gruesa rama de un vetusto árbol.

Foto www.elcomercio.pe
Los cielos del oro verde del Yasuní, son el territorio del águila crestada, el halcón pechinaranja, el elanio plomizo, los hermoso tucanes o el pavón de salvin, así como la guacamaya, a quién continúo imaginando con su grácil vuelo sobrevolando las márgenes del río Yasuní batiendo alas sobre las corrientes ascendentes para dejarse llevar con suavidad por una leve brisa que acaba con su espigado cuerpo sobre la rama de una anciana caoba junto al cauce del río. Su enorme ojo, cuya negra raya perfila su contorno como lo hubiese hecho la mismísima Cleopatra, fija su vista en las aguas del río. Flotando aparecen negros signos de violencia, negras manchas que delatan un nuevo crimen, la oscura señal que indica que de nuevo ha vuelto a ocurrir, que de nuevo, el hombre ha vertido su venenosa ambición sobre el oro verde ecuatoriano.


El Parque Nacional de Yasuní obtuvo éste título el 26 de julio de 1979, siendo Jamil Mahuad –entonces presidente de la república ecuatoriana- quien declaró la zona de valor intangible con el objetivo de salvaguardar el territorio de los pueblos no contactados. La UNESCO en el año 1989 declaró el Parque Reserva de la Biósfera.
Pero hay una gran sombra que planea por encima del interés de conservación y protección del Yasuní. Es una sombra negra y profunda, oculta bajo el manto de tierra por el que las miles de especies animales viven y se reproducen. Un manto de oscuridad que yace en las entrañas de la tierra y que conocemos como petróleo. Y es que en el Yasuní, se encuentra una de las reservas más importantes del continente sudamericano, y este hecho se muestra como una enorme guillotina que se cierne sobre el manto verde ecuatorial.

Foto www.pachamama.org.ec
La estimación de la reserva es de cerca de 846 millones de barriles de petróleo cuya explotación emitiría una cantidad de 407 millones de toneladas métricas de Co2 por la quema de los combustibles fósiles, y los ingresos que el gobierno ecuatoriano podría sacar con su explotación es de unos 7611 millones de dólares. En el año 2007 el actual presidente ecuatoriano Rafael Correa hizo en la Asamblea General de Las Naciones Unidas un llamamiento atípico y pionero. Pidió a los países miembros su ayuda para no tener que extraer el petróleo de la reserva natural. Para ello, exigía al menos el aporte económico del 50% del beneficio que Ecuador dejaría de ingresar, y de esta manera la reserva de la biósfera no sería tocada, en lo que fue llamado reserva ITT.

Foto www.elcomercio.com
Desde la fecha de aquel llamamiento al mundo han sido muchos los países que han aportado cantidades de dinero, pero en ningún caso se ha llegado al mínimo exigido para la preservación de la reserva natural. La pelota vuelve a estar otra vez en el tejado de la presidencia ecuatoriana y las últimas noticias no son nada halagüeñas al respecto.

Foto www.corevi.com.mx
Pero incluso poco después de aquel histórico llamamiento, compañías petroleras como Repsol YPF y Petrobras explotaban algunos bloques como el 31 muy al límite de las fronteras con el parque. De hecho, en el año 2008 se denunció en Orellana por parte de las comunidades indígenas Huaorani de la zona, el vertido al Yasuní de agentes contaminantes y las amenazas constantes por parte de las agencias explotadoras amparadas por el propio ejército ecuatoriano.
De hecho se sabe que los vertidos en las márgenes del parque y el destrozo y envenenamiento en los acuíferos donde pescan y beben las comunidades Huaorani se llevan gestando desde tiempo atrás, pero sus denuncias siempre han sido calladas a base de infundir miedo seguidas por represalias. Hace muy poco, en el año 2011, de nuevo la ruptura de un oleoducto enterrado en el km 100 de la vía Repsol dentro del campo Amo en el bloque 16, a menos de 2 km de la comunidad de Dicaro y escasos 3 km del límite del parque, produjo un vertido que llegó al Yasuní y afectó de manera trágica a la comunidad de la zona que tuvo que abandonar sus acuíferos y manantiales al ver que los peces se morían.

Foto www.amazinartworld.com
Como podemos ver y entender no conocemos a las personas por sus palabras sino por sus actos, y en este caso concreto las palabras de salvaguarda del parque se las llevó el andino viento. No me sirve la excusa de que Ecuador es un país con muchos recursos pero también con mucha pobreza y que la economía se vería reflotada con el petróleo del Yasuní. Pues mi pregunta es ¿A cuántos necesitados ecuatorianos le llegará algo de los beneficios de ése oro negro? Sinceramente, estoy convencido que nada de esto cambiará sus vidas, y serán los mismos de siempre los que se llenarán los bolsillos. Eso sí, en este caso como en otros muchos en otros lugares del mundo, a cambio se juega con el futuro de las generaciones venideras que no podrán disfrutar y ni siquiera recordar que un día hubo un lugar en el mundo llamado Yasuní que se puso en venta, un lugar en la Tierra que fue visto como moneda de cambio y no como un paraíso natural y reino de miles de especies salvajes que fueron olvidadas y poco a poco devastadas por la acción humana.


Un de las reservas más importantes de fauna y flora del mundo puede estar en serio peligro. Uno de los lugares más maravillosos del planeta corre el riesgo de ser irremediablemente contaminado, envenenado y destrozado por la ambición y el egoísmo; y los pueblos que viven desde siempre entre los verdes bosques del Yasuní y beben de sus ríos y se abrazan al viento que sopla entre las viejas ceibas, también corren el peligro de desaparecer.

Foto www.guardian.com.uk
A veces me pregunto cuánto tiempo aguantará la Pachamama tanto dolor infringido, tanta herida abierta en su afable y generoso útero.
Vuelvo a imaginar el vuelo de la guacamaya sobre las copas de los árboles. Deseo que ascienda rápido y pierda de vista la sangre negra que lamina los arroyos del río.
 Ahora vuela alto y el colorido de su emplumado lomo se pierde en la espesura de la selva ecuatoriana. Quiero seguir imaginando qué, en un futuro no muy lejano, los miembros de las etnias invisibles que viven en el hermoso e intangible Parque Nacional del Yasuní, puedan alzar la vista y ver pasar por encima de sus cabezas el vuelo eterno de la hermosa guacamaya.

Aportes y Datos:
Texto de mi anterior blog Centinela del Sendero


Volveré a estar con vosotros en septiembre. Hasta entonces dejo programadas algunas entradas de mi anterior blog Centinela del Sendero que deseo formen parte también de este espacio. Trataré de aprovechar el tiempo para terminar nuevos artículos y disfrutar de la lectura de textos que tengo aparcados.
A todos, os deseo un feliz verano. Nos leemos al regreso de las vacaciones.


Un abrazo.