12 febrero 2017

SIGIRIYA (LA ROCA DEL LEÓN)

J.J.D.R.
En la provincia central de Sri Lanka, a unos 25 kilómetros de Dambuya, en pleno corazón del denominado triángulo cultural del país asiático compuesto por Anradhapura, Polonnaruwa y Sigiriya, se eleva una enorme roca, antigua huella de un volcán extinto sobre cuya superficie, desde tiempos ignotos, el ser humano sintió de cerca la energía de un lugar privilegiado y dominador de la llanura desde su atalaya en las alturas.

SIGIRIYA Foto www.nonelyplanet.com
Conocida como la roca del León se encuentra dentro del impresionante yacimiento arqueológico de Sigiriya cuyos restos, hoy día, nos muestra la fantasía y el ingenio derrochador de los constructores y arquitectos del rey Kasyapa, quién en el siglo V d.C ordenó la construcción de su impresionante residencia palaciega en lo alto de la roca a 370 metros sobre el nivel del mar. Mucho antes, desde tiempos prehistóricos, Sigiriya ya fue lugar de encuentro y asentamiento humano, teniéndose constancia de que sus cavernas, previamente ornamentadas y preparadas gracias a donaciones de los fieles budistas, fueron utilizadas como monasterio en el siglo III, aunque previamente y al menos 5000 años atrás, ya fue lugar de poder para los primigenios habitantes de la región.

Foto www.serenavacation.com
Su magnífica ubicación dominante ante la bastedad de una planicie revestida de verde floresta, sirvió para que las edificaciones palaciegas sirvieran a la vez como fortaleza militar en época de conflictos, los cuales no fueron pocos ni menores por las disputas territoriales y dinásticas que regaron con sangre la antigua Roca del León.

Foto www.tourblue.com
Los restos arqueológicos de Sigiriya fueron descubiertos y arrebatados del abrazo de la jungla en 1908 por el explorador británico Jonh Still tras la colonización de los territorios conocidos por aquel entonces como Ceilán por la corona inglesa. Aunque el que verdaderamente entendió el significado disperso y tatuado en los muros de piedra del complejo palaciego fue el arqueólogo srilanqués Serenat Paranavithana, al descifrar los textos antiguos y publicarlos en su gran obra de dos volúmenes que fueron publicadas en Oxford bajo el título de “Los glifos de Sigiri”, así como su también afamada obra historia de Sigiriya, con la que puso en el mapa moderno todo el conjunto histórico de la roca del León de Sigiriya.

Foto www.ceylontouradvisor.com
Los visitantes que se desplazan por las galerías y estancias de Sigiriya quedan sorprendidos ante la magnitud de las instalaciones palaciegas. Se puede caminar por los amplios jardines, admirarse con los frescos y murales que decoran las murallas y terrazas o apreciar los numerosos estanques regados por cisternas y fosos aún repletos de agua en los que los cocodrilos, tiempo atrás, campaban a sus anchas rodeados por pequeños muros de piedra.


Pero sin duda alguna, el monumento que destacó por encima de todo en Sigiriya y que le dio nombre a la roca fue dos enormes esculturas de león, centinelas de piedra enladrillada roja que guardaban las puertas de entrada y subida al palacio real. Hoy día tan sólo quedan las enormes garras de uno de ellos, y sirven para hacernos una idea de lo impresionante que tuvo que ser observar tan descomunales monumentos. 

Foto www.tropicalceylon.com
Entre las garras se encuentra el sendero de escaleras de ascenso al palacio, recorrido en el que se pasa por terrazas bellamente pintadas con frescos de hermosas mujeres con torsos desnudos datados en el siglo V, y que supuestamente son ninfas celestiales, concubinas del rey o representaciones pictóricas de la diosa Tara, importante figura del budismo tántrico.

Foto www.tokitan.tv
Se estima que en todo el complejo había cerca de 500 grabados, pero tan sólo unos pocos han llegado en buenas condiciones hasta nuestros días. Las escaleras que ascienden hasta las terrazas superiores del palacio ahora están cubiertas con una malla metálica que protege al visitante, y múltiples elementos de seguridad como barras de hierro y agarraderas que hacen más llevadera la incómoda subida, y que nos da una idea de cómo habría sido ascender en la época de esplendor del palacio y sobre todo cómo hicieron para construirlo y llegar a pintar los murales que hoy se pueden ver en piedras de ubicación inaccesibles.

Foto www.misstourist.com
El yacimiento arqueológico de Sigiriya es patrimonio de la humanidad de la UNESCO desde el año 1982, y es uno de los iconos turísticos más destacados de Sri Lanka. Uno de los mejores lugares para apreciar la magnífica ubicación de la roca del León es ascendiendo a su pequeña hermana la roca Pirudangala, que situada justo en frente ofrece unas maravillosas vistas de Sigiriya y dicen que unos atardeceres inolvidables.

Foto www.viajessrilanka.es
El sol de oculta tras el horizonte. Los tenues matices del atardecer comienzan a ascender por la piedra volcánica mientras el sonido de la selva cercana se pierde entre las escaleras que ascienden persiguiendo las tinieblas y devorando el esplendor de una época de placeres y lujo desbordado en las alturas de Sigiriya.

Aportes y Datos:
Bibliografia
El hombre y la Tierra (geographica)
Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/Sigiriya
La sociedad Geografica
http://www.lasociedadgeografica.com/blog/tag/sigiriya-sri-lanka/




06 febrero 2017

KAZUHIRO TSUJI

J.J.D.R.
A pesar de saber que son gestos durmientes nacidos entre el ensueño y la irrealidad absoluta, muy a pesar de la muda oración que parece escapar de sus fríos labios, se torna inevitable fijar la mirada en cada milímetro de piel y escrutar el brillo de unas pupilas que consiguen atrapar la sutileza y el matiz de una efímera vida. Vida que sueña con salir de un encierro caótico, tan embriagado de apariencia, que el asombro es un inalterable y provocador eco que grita… “mírame”.

FRIDA KHLO Foto www.kazustudios.com
Entre óleos que cuelgan en las paredes y murales abstractos de incomprensible significado, las esculturas de Kazuhiro Tsuji son el centro de atención en la gran sala. Enormes bustos, que reposan en metálicos y retorcidos pedestales, observan al visitante con la mirada perdida en las paredes del fondo de la exposición. Alrededor de las esculturas se apretuja la gente, observando y calibrando cada uno de los detalles de tan extraordinario trabajo artístico.

DALÍ Foto www.aplus.com
Y es que el talento del artista japonés no deja indiferente a nadie, siendo hoy día uno de los artistas hiperrealistas más cotizados y relevantes del panorama internacional. Sus trabajos están muy cotizados, y las salas en donde sus famosas esculturas son expuestas, son garantía de éxito de crítica y público.

Foto ilusion.scene360.com
Kazuhiro Tsuji nació en Kioto (Japón) y desde muy temprana edad se vio atrapado por el ímpetu de observar para crear, de ver y realizar lo aprendido, y de manera autodidacta, formarse hasta alcanzar sus metas artísticas. Sus trabajos son el reflejo de más de 25 años de experiencia como artista de maquillaje de efectos especiales en Hollywood, la gran meca del cine.

Foto www.malatintamagazine.com
Sus manos han perfilado los rasgos más extremos y fantásticos de los personajes de películas como El Grinch o el Planeta de los Simios, Los Hombres de Negro, Benjamín Button o Hellboy entre otros muchos. Trabajos estos que le han otorgado numerosas nominaciones y premios de gran prestigio.

Foto www.viraldiario.com
Dice que su objetivo es esculpir retratos que van más allá de la simple captura de una imagen, tratando de percibir desde lo más profundo del personaje su pensamiento interior y tratar de reflejarlo en cada gesto.


En el año 2012 decidió dedicarse por entero a la escultura. Y en su estudio de los Ángeles se dedica a tiempo completo en sacar del aglomerado de resinas, siliconas de platino y pigmentos, la luz y la memoria de iconos de nuestra historia, bustos de personajes que, altaneros y dignos, sobrepasan la mirada del artista desde su prominente envergadura que suele ser dos veces el tamaño real de un ser humano. De esta manera, sus esculturas de Andy Warhol, Dick Smith, Abraham Lincoln, Salvador Dalí o Frida Kahlo, son un claro ejemplo de la sutil perfección que desprende el trabajo minucioso de Kazuhiro Tsuji.

Foto www.kazustudios.com
En la sala de exposiciones, Dalí con su inconfundible bigote desafía con su aturdida mirada la epopeya de su obra posada en el vacío. A su lado Frida Kahlo, reivindicación y pasión cosida en su entrecejo, apabulla con su serena firmeza a quien la mira. Y así, despacio, tras un rato contemplando las esculturas de Kazuhiro Tsuji, logramos entender que si bien la perfección no existe, hay artistas que desde siempre con afán, tesón y grandes dosis de talento, la buscan sin descanso en cada milímetro de sus creaciones.

Aportes y Datos:
Web del artista
http://kazustudios.com/
Cultura inquieta
http://culturainquieta.com/es/arte/escultura/item/8516-increible-escultura-hiperrealista-de-frida-kahlo-por-kazuhiro-tsuji.html
Furiamag
http://www.furiamag.com/las-impresionantes-esculturas-hiperrealistas-de-kazuhiro-tsuji/