23 junio 2014

CUEVA DE LAS MANOS

J.J.D.R.
Manos desnudas. Huellas indelebles de humanos antiguos. Signos remotos que nos hablan de una herencia olvidada, oración de peripecias y designios vividos por nuestros ancestros que impregnaron sobre la oscura y agrietada piel rocosa de una caverna solitaria, la génesis de su identidad, la impronta de su individualidad, el sello grupal de su estirpe pintado con las palmas de las manos, cual leyenda escrita en la roca que dijera…

CUEVA DE LAS MANOS Foto patrimoniosdelahumanidad.com
“fuimos y somos aquellos hombres, mujeres y niños, que anduvimos tras la búsqueda de nuestro sitio en este planeta, y aquí, bajo la luz que desprende la diosa luna y que ilumina esta apartada cueva, quisimos dejar un mensaje de nuestro paso por éste efímero a la vez que maravilloso encuentro con la vida, para que sirva de conciliación con nuestras deidades, con nuestros miedos, con nuestras alegrías y preocupaciones. ¡He aquí nuestras manos! Seña de eternidad, grito de esperanza deseoso de ser oído por el tiempo, para que nuestras almas no caigan en las garras del olvido eterno”

Foto www.lugaresdeviajes.com
Nueve mil años después, las manos de aquellos antiguos humanos siguen siendo visibles en la pared de la cueva. Manos pequeñas y grandes, de hombres y mujeres, pintadas en rojo, en añil, en ocres y amarillos, que nos hablan de su existencia, de su paso por este planeta; pentagramas místicos sellados en la roca antigua, partitura y música que son plenamente una oda al comienzo humano, casi como el delirio y el reto artístico de unos hombres y mujeres que desearon señalar la primera identidad de su pueblo.
Las pinturas rupestres de la Cueva de las manos son las huellas más antiguas halladas hasta la fecha de pueblos sudamericanos.

RÍO PINTURAS Foto www.cuevadelasmanos.org
La cueva está situada en el área alta del río Pinturas, en el noroeste de la estepa Santacruceña. La región, anclada bajo el áspero clima patagónico, es una abrupta estepa que forma parte del Parque Nacional Perito Moreno, cuyas tierras son un hervidero de yacimientos arqueológicos y paleontológicos, desveladores de un tiempo en el que la zona era climatológicamente más condescendiente para con la vida de lo que lo es hoy.


La gruta en la que dejaron su impronta estos humanos ancestrales tiene una profundidad de veinticuatro metros, quince de ancho y diez de altura, y se encuentra a 88 metros sobre el nivel del río en una pared de unos 600 metros. Sus paredes están ilustradas no solo por manos, sino que hay pinturas que muestran figuras geométricas y abstractas, y numerosas siluetas de animales representativas de la caza en la zona, realizadas con gran talento, utilizando los relieves de la propia pared para hacer florecer el volumen de las imágenes. Se han hallado entre fogones intermitentes en el suelo de la cueva, numerosos huesos y pieles de animales. Se ha determinado que los grupos que vivieron en la cueva estaban compuestos por alrededor de 25 a 30 individuos que se alimentaban del huanaco, animal del cual aprovechaban todo, desde su piel para vestir, hasta los tendones para fabricar cordajes. Variaban su dieta con plantas comestibles y pescaban percas y cazaban chinchillones (Vizcacha), zorros, tuco-tucos, como también marisqueaban en busca de caracoles acuáticos y otros moluscos.

MANOS DE UNA ÉPOCA REMOTA
Estos cazadores recolectores de la Patagonia, vivieron en este lugar alrededor del 13.ooo y el 9.500 a. C. En la época en la que vivieron en esta región, hoy día paraje inhóspito y desapacible, fue una gran estepa transitada por numerosas especies animales que eran piezas imprescindibles de caza.

Foto www.worldraider.com
Las pinturas de las manos fueron realizadas utilizando tintes obtenidos de diferentes minerales, como la natrojarosita para el color ocre amarillo, terra verde para el color verde, hematita para el rojo, caliza para el blanco, y manganeso y carbón vegetal para el negro, que eran molidos con morteros de piedra hasta que se conseguía una pasta densa y uniforme. También utilizaban frutos, vegetales, y la sangre y la grasa de los animales para elaborar los tintes. Las pinturas rupestres de las manos se realizaron con una técnica que se denomina estarcido, consistente en usar la mano como plantilla y pulverizar sobre ella la pintura, agarrando con la boca un pequeño y delgado hueso de de animal a modo de aerógrafo.  Para las líneas más delicadas que se pueden apreciar en figuras ovoides y geométricas, usaron pelos de huanaco y fibras vegetales como pincel. En la cueva se han catalogado 829 pinturas de manos, algunas de ellas superpuestas entre sí. Hay manos de niños, de hombres y mujeres, y la teoría más aceptada sobre el significado que pudo tener para aquellos pueblos primitivos, tiene a la magia y la espiritualidad como telón de fondo.

ENTRADA A LA CUEVA
La cueva de las manos fue descubierta el 18 de abril de 1941 por el salesiano Alberto M. de Agostini, quien detalló las pinturas rupestres en su libro Los Andes (1950), tras hallarlas en una de sus expediciones por tierras de la Patagonia. Viajeros como el Inglés Murtess, primer blanco que recorrió el río pinturas en 1881, o el compañero de aventuras del afamado expedicionario Perito Francisco P. Moreno quién estuvo en la región por el año 1904, estuvieron cerca de la cueva aunque el honor de su descubrimiento obvió su paso por aquellas difíciles tierras.

Foto www.panoramio.com
Dese su descubrimiento, la cueva de las manos está en constante proceso de preservación y estudio científico, siendo constantes los aportes que arqueología y antropología han sumado ya a la importante base histórica que nos legaron los primitivos habitantes de esta región patagónica.

Foto www.mediodia.org
La cueva de las manos está dentro de los límites del Parque Nacional Perito Moreno, y desde el año 1999, pertenece a la exclusiva lista de lugares patrimonio de la Humanidad designados por la UNESCO.
La cueva de las manos atesora un legado que hemos de saber cuidar y preservar. Actos vandálicos, como pintadas en la cueva, y la afluencia excesiva de turistas, han puesto de manifiesto a las autoridades argentinas, la necesidad de tomar medidas que salvaguarden un lugar que es parte importante de la historia, no sólo de la región patagónica y por ende de Argentina, sino de la propia historia de nuestra especie humana.

Aportes y Datos:
Patagonia.com.ar
http://www.patagonia.com.ar/circuitos/587_Cueva+de+las+Manos%3A+un+Patrimonio+Cultural+de+la+Humanidad.html
Cueva de las manos
http://cuevadelasmanos.org/
UNESCO
http://whc.unesco.org/es/list/936
Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_las_Manos






18 comentarios:

  1. Oración de peripecias y designios.

    Que maravilla la que nos compartes hoy, Jorge, es como mirar todas esas manos dibujadas en las rocas e imaginarnos como una leyenda de la vida de los hombres primitivos, de ancestros y tiempos.
    Gracias mil por todo lo que nos entregas,

    Abrazos, amigo

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    1. Son como una leyenda que nos traduce sus miedos, sus deseos y designios, una realidad antigua que quedó en la roca como un misterio olvidado y posteriormente rescatado.
      Un abrazo amiga.

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  2. La verdad es que encontrar un signo de nuestro pasado debe ser de una satisfaccion inmensa ya que a día de hoy tampoco es mucho lo que sabemos exactamente.
    jejeje algunas de las fotos parecen casi un graffiti, esperemos que no se convierta en un negocio lucrativo para algunos ya que como otras cosas son patrimonio de la umanidad.
    un abrazo amigo

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    1. Son auténticos graffitis neolíticos, rupestres huellas de un mundo tan alejado de nuestra comprensión como enigmático.
      Hallarlo debió ser algo increíble, supongo que comparable a los esbeltos y únicos bisontes de Altamira.
      Abrazos amigo.

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  3. Sobrecoge en cierto modo ver tantas manos. Da la impresión de que quisieran escapar. Excelente aporte como siempre. Un abrazo.

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    1. Así es amigo Luismi, son huellas que parecen expresar una angustia que no entendemos, como si la decisión de dejar sus manos allí, fuese un recado para futuras generaciones pero que aún no entendemos qué mensaje encierra.
      Un abrazo.

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  4. Hola Jorge, pues después de tantos años se conservan bien las pinturas verdad?, impresiona ver las manos en la pared pintadas y mas imaginar a esas personas dejando su huella por el motivo que fuese, pero al fin y al cabo dejaron su huella, si que estoy de acuerdo con Orthos que la primera impresión es de que es un graffiti, aunque para suerte del mundo no lo es, por eso se debe cuidar y preservar del vandalismo y la afluencia masiva de gente, y como no siempre esta algún religioso por medio:), menos mal que no se lo llevo para ellos ya que estos eran capaces de eso, gracias amigo que una vez mas nos impresionas con un nuevo articulo:)

    Besos.

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    1. Cuidarla y preservarla a de ser una obligación, pues son huellas que pertenecen a la humanidad, son huellas de nuestros ancestros improntas de sus sueños y deseos.
      Abrazos amiga.

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  5. Impresionante! las cuevas siempre imponen, pero a la vez son irresistibles.
    Besos de anís.

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    1. Yo siento una especial atracción hacia ellas, y creo que son parte fundamental en nuestra esencia como especie, pues en ellas tuvimos nuestras primeras moradas y fueron úteros imaginarios donde siempre volver para ritualizar la vida en época antigua.
      Abrazos amiga.

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  6. Y es que hubo un tiempo en que la comunión con la tierra era tan arraigada que quisieron sus hijos dejar grabadas las caricias a la madre.
    Siempre me pregunto como llegas a enterarte de estas mágicas aportaciones a nuestra débil cultura.
    Sin duda las entrañas de Gaia contienen secretos más allá de lo entendible por nosotros y nos va obsequiando en pequeñas dosis los testimonios de eras que fueron y que pudiesen volver.
    Un abrazo amigo.

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    1. Querido amigo, ésa es la primordial esencia de esas manos pintadas en las paredes de la cueva, la necesidad de plasmar el legado humano en la esencia de la cueva, como vientre de la Pacha mama, de Gaia, y no quedar en un olvido eterno. El cordón umbilical que unía al ser humano con la Tierra hace mucho que se perdió, sólo algunas pocas tribus siguen negándose a desprenderse de él, sabedores de que la única manera de realmente sentirse libres es formar parte de la propia tierra.
      Que de dónde saco mis historias? a veces son el resultado de anotaciones que hago al leer, costumbre que tengo desde hace muchos años y que me lleva a tener los libros repletos de posit o subrayado de manera sustancial. Hace mucho tiempo realicé una lista de fenómenos o historias que me gustaría investigar, bien porque resultaban curiosas o eran impactantes. Luego busco en libros, revistas, podcast y por supuesto Internet, dónde por fortuna todo o casi todo tiene respuesta y una cosa te lleva a otra aún más curiosa, y es esto incluso lo que más me gusta, el tiempo que paso rebuscando versiones, verdades o medias verdades y también mentiras, para luego simplemente dar mi visión del asunto intentando buscar un poco de fantasía en todo ello pero siendo fiel a los hechos. Es una búsqueda de curiosidades, en la cual yo soy el primero en aprender cosa nuevas.
      Un fuerte abrazo amigo.

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  7. Que maravilla, de nuevo nos regalas Jorge .. uf
    a veces sobran las palabras.. hoy creo que al menos para mi sobran y me hacen pensar y mucho
    Feliz semana y un abrazo muy cálido

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    1. Creo que ante tales aportes de vidas pasadas, las palabras se tornan mudas, incapaces de hacer valer la grandeza de estas pinturas.
      Un fuerte abrazo.

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  8. Hola Jorge, la primera vez que vi la fotografía de las manos en la cueva me quede sin aliento, sentí que pedían ayuda, y sentí que eran manos de niño queriendo quedar para siempre, son unas hermosas fotos que me vuelve a llenar de sorpresa. Un abrazo.

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    1. Dicen tanto esas manos, que la ciencia apenas posee herramientas para tratar de comprender qué quisieron señalar con ello y mucho de lo que se cree son solo posibles conjeturas.
      Un abrazo.

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  9. Gracias otra vez Jorge por la aportación al conocimiento que nos dejas, se nota que el hombre siempre quiso dejar su impronta para ser inmortal, al menos así ha sido con la huella de su paso.

    Un abrazo,

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    1. Gracias siempre a ti amigo por tu huella amiga en este sendero.
      Un abrazo.

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