25 agosto 2015

JOSEPH SEIGENTHALER & THOMAS KUEBLER

J.J.D.R.

Bustos de piel adormecidos por el silencio cuelgan por doquier de las paredes de la estancia, como en una sala de trofeos taurinos o la colección privada de un taxidermista.
Bustos que parecen querer salir de su prisión de cal, retorcidos sobre sí mismos, tratan de alcanzar con la expresividad de sus ojos cristalinos el alma del que observa con detalle su fisonomía desgarrada pendiendo de las paredes.

ESCULTURA DE JOSEPH SEIGENTHALER Foto en.wikipedia.org
Joseph Seigenthaler es el autor del hiperrealismo que cuelga en las paredes del museo.
Nació en Nashville, Tennessee (EE.UU.) en 1959 y lleva más de dos décadas esculpiendo figuras, y haciéndolas caminar entre la credulidad y el desconcierto que origina en el espectador el hiperrealismo más absoluto.
Comenzó muy joven realizando esculturas de cera y pronto su detallada técnica y el buen uso de los materiales modernos le han puesto en el disparadero de los más cotizados y afamados artistas hiperrealista del momento.

Foto www.pinterest.com
Su estudio, tachonado de resinas, óleos, acrílicos, siliconas, ceras y telares para vestir a sus creaciones, encubre toda una sociedad de seres amputados de vida pero tan reales en apariencia, que miedo me daría quedarme en una habitación a oscuras y solo ante ellos.
Como casi la mayoría de los artistas que disfrutan creando esculturas hiperrealista, el objetivo es alcanzar el mayor realismo posible y, sobretodo, provocar en el espectador todo tipo de sensaciones raras y controvertidas.
Joseph Seigenthaler consigue de sobra captar la atención con sus obras, sobretodo con los Noggins, bustos que reflejan con increíble detalle hasta los poros de la piel por los que transpirarían sus obras si cobrasen vida.


Junto a su esposa y sus tres hijas, trabaja y reside en la actualidad en Chicago (EE.UU.), donde además tiene de la mano de Carl Hammer Gallery, una de sus colecciones permanentes.
Inmersos en un mar de siliconas y vidriosos ojos que fijamente miran hacia el vacío, todo un mundo de brujas, zombis, mutantes y pequeños duendecillos del bosque, aparece entre pinceles, paletas, acrílicos, y toda clase de utensilios de atrezo.
Mecido por la corriente de fantasía que destilan sus creaciones, Thomas Kuebler tiñe y perfora formas y colores bajo el telón que cubre su bizarro mundo de personajes diabólicos y frikis figurillas de silicona.
Thomas Kuebler nació en Cleveland, Ohio (EE.UU.) en 1960. A muy temprana edad, comenzó a perfilarse como un inquieto y hábil artista, que esculpía figuras de barro y se divertía arreglando todo tipo de juguetes mecánicos.

Foto www.thomaskuebler.com
Después de terminar sus estudios en Kent, trabajó como diseñador de juguetes para la empresa Americam Greeting durante dos décadas y media, diseñando prototipos de juguetes, pero sin descuidar en ningún momento su gran pasión, crear un sin fin de personajes fantásticos que eran exhibidos en diferentes galerías y certámenes.

THOMAS KUEBLER CON UNA DE SUS CREACIONES 
Pasado un tiempo Thomas decide realizar su sueño y dedicarse a ser escultor de lo bizarro, como él mismo se denomina, y de manera independiente, vende esculturas a museos, empresas y colecciones privadas, que demandan sus cotizados trabajos en todo el mundo.
Su técnica es muy depurada y el realismo de sus personajes monstruoso, ya que su obra está compuesta de los más variados y extraños personajes del panteón mágico de los cuentos infantiles.

Foto escalofrio.com
Para llegar a la perfección soñada, Thomas Kuebler ha seguido los consejos de expertos antropólogos para crear monstruosos cráneos y fisonomías imposibles.


Cuerpos de silicona vestidos con telas, ojos de cristal que parecen mirar en el interior de la mente del observador, cabellos sedosos y dientes amarillentos, siluetas obesas y ancianos arrugados hasta un extremo imposible, hacen que la obra de Kuebler no deje a nadie indiferente, y sus Trolls maléficos y sus duendes cejudos, lleguen a dar la sensación de querer salir en cualquier momento.

Foto www.desingswan.com
Joseph Seigenthaler y Thomas Kuebler son dos grandes exponentes del increíble arte escultórico y figurativo denominado hiperrealismo que tantos adeptos tiene en el mundo, sobretodo a través del apoyo que reciben desde las redes sociales y los medios de comunicación en Internet.


Ante cualquiera de las obras de estos extraordinarios artistas, la ficción parece ganarle terreno a la realidad, y cualquier personaje salido de la mente de estos hombres, asusta por el frío y perfecto reflejo que proyectan en un espejo.

Aportes y Datos:
Texto de mi anterior blog Centinela del Sendero










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