07 junio 2020

CHARLES C. EBBETS (UN FOTÓGRAFO DE ALTURA)

J.J.D.R.


Hay escenas que tenemos grabadas en la memoria y por ello son consideradas icono de nuestra historia y memoria colectiva. En el caso de este humilde aporte histórico, me centraré en una fotografía que por su difusión y lo representativo de la escena que captó, se convirtió tiempo después en un emblema de la construcción de los grandes rascacielos que ocuparían el horizonte futuro de las enormes urbes mundiales. Y es que, seguramente, en cuanto alguien piense en los obreros que construyeron esas moles de hierro que hoy no dejan apenas ver el sol en lugares como Manhattan, les vendrá a la memoria un buen número de hombres comiendo tranquilamente sobre una estrecha viga de acero a cientos de metros de altura.  


Almuerzo en lo alto de un rascacielos Foto www.cadadiaunfotografo.com

Aquella mítica instantánea fue tomada por el fotógrafo Charle C. Ebbets desde la planta 69 del edificio GE de Rockefeller Center en construcción en aquel momento. La fotografía inmortalizó la tensa tranquilidad de los obreros que en su ardua labor diaria se enfrentaban a un trabajo que no les ofrecía ninguna seguridad, pero al que se aferraban como único sustento como sus muslos apretaban aquella maciza viga de acero, sin tambalearse lo más mínimo para evitar terminar como un tatuaje sobre el asfalto neoyorquino.


Descansando en las alturas

Charles Clyde Ebbets nació en Gadsden Alabama en 1905. Hijo de Samuel y Minnie Ebbet, con tan solo ocho años, se las arregló para cargar en la cuenta de sus padres el coste de una cámara de fotos de la que se había encaprichado. Capricho infantil o revelación de su afán por la fotografía, lo cierto es que su carrera como fotógrafo comenzó en los años veinte del pasado siglo y le condujo a obtener relevancia en los círculos periodísticos de la época. Comenzó trabajando en San Petersburgo, Florida, realizando trabajos esporádicos.


Foto www.redesdeseguridad.com

Pasado un lustro, trató de encaminar su vida profesional hacia otros ámbitos y logró hacer sus pinitos como actor, trabajó también como piloto, fue luchador y hasta cazador. Después fue el fotógrafo oficial del famoso boxeador Jack Dempsey. Trabajó también de manera independiente y como corresponsal en el Miami Daily News. En 1927 le ofrecieron realizar un documental sobre el trayecto Miami-Tampa patrocinado por la Essex Motor Company. Aquel trabajo le reportó grandes elogios y sus fotografías ocuparon portadas y espacios importantes de periódicos y revistas referentes como The New York Times, Popular Boating, Outdoor Life, Look Magazine, Miami Daily News o National Geographic entre otros.


Charles C. Ebbets Foto www.rubenbaron.es

Sin duda alguna el trabajo que más éxito reportó a Charles C. Ebbets fue el realizado en Manhattan sobre la construcción del conjunto de rascacielos Rockefeller Center. Fue asignado en 1932 como Director fotógrafo para desarrollo del Centro Rockefeller Center. La famosa instantánea fue tomada el día 20 de septiembre de 1932 desde la planta 69 de las 70 que tienen el edificio, pocos meses antes de su finalización. En la escena los protagonistas, como ya hemos contado, son once obreros que almuerzan sentados en una viga en las alturas. La fotografía es mundialmente conocida con el nombre “Lunchtime atop Skycraper”, cuya traducción es “Almuerzo en lo alto de un rascacielos”, y se publicó en el suplemento dominical The New York Herald Tribune el dos de octubre de 1932. Como curiosidad comentar que hasta el año 2003 la autoría de la fotografía no pudo ser confirmada. Durante muchos años se atribuyó a otros fotógrafos e incluso se citaba bajo autor anónimo. Pero después de muchos litigios y una ardua aventura de recopilación e investigación por parte de la hija de Charles y tras la compra por parte de Corbis del archivo documental que pertenecía a Bettman, se logró demostrar la autoría de la instantánea por parte de Charles C. Ebbets. Justo es que el mérito recaiga en aquel que lo merece.


Foto www.fiaf.net

Charles C. Ebbets falleció de cáncer el 14 de julio de 1978. A título póstumo recibió un honorífico homenaje en la Photo East Expo celebrada en 2003 en el Javits Center de New York.


Charles C. Ebbets en los Everglades

Es muy destacable el trabajo fotográfico que realizó sobre los indios Seminola de las regiones vírgenes de los Everglades. Fue considerado, después de muchos años conviviendo directamente con los nativos Seminolas miembro de la tribu, hasta el punto de ser merecedor de grabar en un documental el sagrado rito de la “danza del maíz verde”, siendo el primer blanco en estar presente. Esto ocurrió e 1938 y su trabajo obtuvo una gran repercusión y difusión nacional e internacional.


Mujeres Seminolas

Desde las alturas el sueño americano se diluye en la lejanía en una sombra oscura bajo las botas de los obreros.  A cierta altura, y cuando nada retiene de caer al vacío, más allá de la elástica condición física y una mente privilegiada o totalmente abstraída de emociones, los sueños se atan en corto y se dejan para el almuerzo, que es cuando realmente uno siente que está viviendo en las nubes.


Aportes y Datos:

Cada día un fotógrafo

http://www.cadadiaunfotografo.com/2010/04/charles-c-ebbets.html

Redes de Seguridad

https://www.redesdeseguridad.com/charles-c-ebbets-el-fotografo-de-los-rascacielos/

Wikipedia

https://en.wikipedia.org/wiki/Charles_Clyde_Ebbets

Wikipedia

https://es.wikipedia.org/wiki/Lunch_atop_a_Skyscraper

 

 


20 comentarios:

  1. Cada vez que las miro (las de la construcción de rascacielos) me corre un frío por la espalda! Dios! qué temerarios!...y otra reflexión... cuánto hemos avanzado (por suerte) en materia de seguridad !!! Hoy ese tipo de inconsciencia sería inimaginable. Excelentes tomas de un hombre que tenía mucho más que buen ojo. Un abrazo

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    1. Es increíble como arriesgaban sus vidas. Y eso que parece de hace mucho tiempo, como quien dice fue ayer. Gracias a Dios hemos avanzado mucho en seguridad.
      Un abrazo amiga.

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  2. Hola Jorge!
    Siempre he sentido fascinación por la fotografía y especialmente por artistas como el que aquí nos traes. Muy interesante el post, yo con mis problemas con las alturas lo tendría complicado...
    Saludos!

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    1. A mí me pasa igual, aunque he subido montañas de gran altura, cuando se trata de estar sobre una estructura artificial y vertical me cuesta mucho mantener la calma.
      Un abrazo.

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  3. Cuando la pasión por algún oficio se lleva en la sangre resultan obras inmortales como lo es esta legendaria fotografía.

    Gracias por visitarme, un abrazo.

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    1. Así es amigo, y la pasión y supongo que también el aporte económico hizo que le valiese la pena arriesgar su vida por estas fotos, aunque en este caso el mérito se lo damos de sobra a los fotografiados.
      Un abrazo.

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  4. Estas imágenes, aunque muchas veces vistas la mayoría de ellas, no dejan de impactarnos. Parece como si se tratara de un posado ante un decorado por la pasividad de las personas, pero es escalofriante ponerse en la situación de esas personas.
    Un abrazo.

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    1. Así se jugaban la vida a diario, eso sí, había de estar hecho de una pasta especial, pues cualquiera no trabaja en esas circunstancias sin estar capacitado para ello.
      Un abrazo.

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  5. Qué maravilla mi hermano...Esta entrada está buenísima ¿Cuántas veces había visto esa foto sin saber nada acerca de la misma?

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    1. Pues me alegro mucho amigo que te haya gustado y aportado algo curioso.
      Un abrazo.

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  6. Cada vez que veo las dos primeras fotos, tiemblo... yo que si me subo a una silla ya tengo vértigo (debe ser porque estando muy cerca del suelo, apenas me separo de él me mareo)... me gustan las historias de algunos fotógrafos.

    Un beso.

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    1. Me alegro que te gustase. Hay gran cantidad de historias curiosas detrás de fotografías que son famosas y apenas sabemos nada de ellas ni de su autor.
      Un abrazo.

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  7. Hola Jorge , mira que siempre lo he dicho y lo seguiré diciendo mientras viva , que buenos reportajes nos traes siempre , y este no iba a ser menos , la verdad es que lo que hicieron aquello obreros en aquella época fue algo digno de ser recordado , ya que a día de hoy todavía siguen en pie muchos de esos edificios , y como ves en las fotografías , los obreros no llevaba arneses de seguridad ni nada , así que si tenían un pequeño traspiés se arrojaban al vació.
    Fue un gran fotógrafo , y como bien dices esas fotos serán un fiel testigo del valor que tubo a la hora de hacerlas , y más a esas alturas , me a gustado mucho tu entrada.
    Querido amigo , me alegro mucho de volver a visitar tu bello rincón , que como sabrás ando un poco fastidiada de las lumbares , y casi no me conecto , espero que sepas perdonarme las ausencias en tu blog , te deseo una feliz semana , besos de flor.

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    1. No merezco tanto alago querida amiga. Estos aportes son simples letras juntadas por un curioso que intenta no dejar de sorprenderse. Me alegro mucho de ver tu huella en esta que es tu casa. Yo también estoy como el Guadiana apareciendo y desapareciendo, pero no tienen que preocuparte de nada,, no hay compromisos, si apetece se escribe si no nada, si apetece se visita, si no para otra ocasión, ya demasiados compromisos tenemos en la vida como para ponernos más.
      Siempre encantado de leerte.
      Un abrazo y cuídate.

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  8. que maravill el haberte hallado descubierto Las fotos son mágicas son en blanco y negro son grises también como la vida que hoy estamos viviendo

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    1. Me alegro de ver tu huella amiga en este espacio. Grises como los días que vivimos, muy cierto. Un abrazo.

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  9. No sé por qué pero a este fotógrafo siempre se le ha querido no desprestigiar pero si hacer dudar de su trabajo, es curioso. De hecho en algún sitio he leído que las fotos del rascacielos llegaron a decir que era un montaje, hay cosas que no cambian por los siglos de los siglos.

    Eyyy que no me deja seguirte en el blog y hasta que no vienes a saludarme utópicamente me despisto de tu blog y esto no puede ser.

    Cuídate mucho, abrazote utópico.-

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    1. Fue un largo pleito el que llegaron a tener familiares y agencia sobre los derechos de la fotografía. Pero finalmente, se descubrió en los archivos que las fotografías habían sido realizadas por Ebbets.
      Pues no sé que puede pasar con lo de no poder seguirme...soy muy malo con estas cosas. Miraré que ocurre. No obstante, no te preocupes por eso, pasa cuando quieras...cuando te acuerdes...siempre serás bienvenida.
      Un abrazo.

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  10. Me ha gustado mucho el tema que has tocado.
    La foto de los obreros comiendo sobre esa viga de acero ha dado la vuelta al mundo, es genial.
    Has hecho, con esta preciosa entrada, un verdadero homenaje a la memoria de este gran fotógrafo.
    Para completar, no te ha faltado esa pincelada de poesía en tu narración, a mi me ha encantado, demuestra tu sensibilidad, me estoy refiriendo a esos trabajadores aferrados a la viga de acero:
    " Sin tambalearse lo más mínimo para evitar terminar como un tatuaje sobre el asfalto neoyorquino"
    Felicitaciones, cariños y agradecimiento por tus letras en mi espacio pese a mi silencio prolongado, es una satisfacción.
    kasioles

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    1. Qué alegría querida amiga saber de ti. Sabes que estimo mucho tus letras y es un gusto saber que te encuentras bien. Me alegra que te gustase la historia de estas extrañas vasijas.
      Un fuerte abrazo...cuídate mucho.

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