24 noviembre 2014

WANDJINAS (LOS DIOSES LLEGADOS DEL CIELO)

J.J.D.R.
El color emerge de las paredes de la cueva como un desafío inesperado, preludio de una extraña sospecha, cuando entre muros y rocas tan antiguas como el mismísimo pueblo aborigen, los dioses Wandjinas aparecen como el eco mudo de un recuerdo tan íntimo como enérgico, tan feroz e imperativo que aún hoy día consigue ejercer sobre las tribus australianas un respeto absoluto y reverencial. Para los anangu son sus dioses creadores, los portadores de la vida, los seres que trajeron la lluvia, las tempestades, las nubes, los mares… dioses llegados del cielo que se tiñeron en piedra a su imagen y semejanza, extrañamente ataviados, sorprendentemente distintos de cualquier ser humano.

PINTURAS DIOSES WANDJINAS Foto www.kimberleyfundation.org.au
Sus cabezas son redondas, enormes, y sobre ellas se aprecia un halo de enigmático color, como un aurea circular que rodea las cabezas y emite un haz luminoso resplandeciente. La ausencia de boca en los ovalados cráneos resulta enigmática. Dioses mudos, como es muda la esencia de su recuerdo. La tez de estos dioses Wandjinas es blanca y brillante, y así quedaron enmarcados en la roca. Más que curioso resulta comprender lo extraño de este hecho, tanto como ver un aborigen australiano de piel blanca. Enormes cuencas oculares vacías y negras resaltan sobre la blancura de la piel de estos seres divinos, representados en imágenes de hasta seis metros de altura, en cuyas manos y pies aparecen de tres a siete dedos.Ggigantes que visten túnicas de color rosado que les cubren de pies a cabeza, y otros que calzan sandalias cuando, hasta aún hoy día, los aborígenes australianos suelen caminar descalzos.

PARA LOS ABORÍGENES AUSTRALIANOS ESTOS SON SUS DIOSES WANDJINAS
Ungut, la gran serpiente arcoíris, aparece representada en estos muros cavernosos junto a los extraños dioses Wandjinas. De nuevo la secuencia se repite. La serpiente emerge en otra cultura como un icono imprescindible, prólogo e inicio de muchas culturas, reptil que sacude los mimbres iniciáticos del ser humano y que es señalado como el precursor de un inicio brusco e inesperado. 


Para los anangus, como sucede con los unambal de la región noroeste de Australia, Ungut poseía el poder para inundar la tierra e incluso si se enojaba, podía descargar su furia desmembrando el firmamento y convirtiendo la árida tierra australiana en un campo minado de ciclones y tornados devastadores. Los primitivos aborígenes, pronto entendieron que era mejor rendir pleitesía a la serpiente emplumada arcoíris, representante de la Tierra, al igual que a Wallanganda, serpiente proveniente de la vía láctea. Resulta curioso señalar el primitivo paralelismo existente en prácticamente todas las culturas antiguas, al señalar como origen y morada de sus dioses la oscuridad del manto celeste.

LA SERPIENTE UNGUT, Foto www.bradhawfoundation.com
Se dice de los aborígenes australianos llegaron desde el sudeste asiático en el pleistoceno, alrededor de 40.000 a 50.000 años, y que en sus logros migratorios utilizaron los numerosos puentes terrestres que unían las islas. Los restos del conocido como “Hombre Mundo” son hasta la fecha los más antiguos con una datación de 50.000 años de antigüedad. Aunque vestigios arqueológicos en diferentes lugares, han arrojado a la luz utensilios y objetos que revelan la presencia esporádica de humanos en tránsito migratorio hace 125.000 años.


Los antiguos aborígenes australianos pliegan su fe a favor de su misterioso “Tiempo de Sueños” o Tjukurpa en anangu que más que su religión, es una manera de entender el universo y toda su creación a través del legado dejado por sus dioses Wandjinas. En este tiempo de sueños, engloban todos sus aspectos metafísicos y religiosos, y aún hoy día es revelador descubrir el respeto y temor que les prodigan a sus antiguos dioses llegados del cielo.

Foto www.portalnet.cl
Narran los anangus cómo, en los albores de este tiempo de sueños, se libró una terrible batalla a las faldas del rojizo y sagrado “Monte Uluru”, cuando el pueblo de los hombres serpientes atacó con atroz virulencia a los indefensos pobladores de la región. Cuentan que tras el tremendo envite de aquellas fuerzas mitad hombre mitad ofidio, Buluri, diosa y madre de la Tierra, les plantó cara y tras una encarnizada pelea consiguió derrotarlos, consiguiendo apresar a un buen numero de ellos que quedaron encerrados de por vida bajo el Monte Uluru.

EL SAGRADO MONTE ULURU
Todo en torno a estos dioses Wandjinas rezuma misterio. Los propios anangus cuentan que fueron los mismos dioses quienes pintaron las paredes de las cuevas, y nadie se atreve a tocarlas, exceptuando a los más ancianos que, antes de cada monzón y tras un complejo y arduo ritual, restaura el color primigenio de las pinturas. Cuando acaba su tarea, se llena la boca con abundante agua y escupe sobre las paredes, emulando con este acto, el prodigio que realizaron los dioses Wandjinas cuando soplando sobre la tierra trajeron la lluvia.

ANDREAS LOMELL CON LOS UNAMBAL 

Las pinturas fueron descubiertas en 1938 por el Dr. Andreas Lommel, miembro del Instituto Frobemius, y su esposa Katherina, quien se dedicó a realizar la laboriosa tarea de pintar en lienzo cada figura representada en las paredes, ya que en aquella época, aún no existía la fotografía en color y el detalle de los matices era de suprema importancia. El matrimonio pasó una larga temporada junto a los unambal, quienes les dieron detalles tanto de sus creencias como de aspectos muy interesantes de quienes fueron aquellos dioses llegados del espacio llamados Wandjinas.


Pienso en estos momentos en Gobekli Tepe, considerado el templo humano más antiguo descubierto bajo las arenas de Sanaurfa en Turquía, datado en 15.000 años a.C. época en la que el ser humano, nómada, cazador y recolector, apenas comenzaba a organizarse, y de repente convergió en aquel lugar para edificar una serie de templos majestuosos que mucho después abandonaron, no sin antes preocuparse eficazmente de que quedase bien enterrado por miles toneladas de arena.  

YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE GOBEKLI TEPE
Me viene a la mente sus columnas repletas de serpientes y seres antropomorfos, o la enigmática escultura hallada de un ser que da la sensación de vestir un ceñido traje pegado a su cuerpo y cuya faz, carente de gestualidad alguna, eriza la piel al contemplarla. Lejos de Turquía, en las aún más ardientes arenas del desierto de Tassili, miles de pinturas rupestres representan seres que parecen volar, ataviados con lo que nosotros entenderíamos trajes espaciales; escafandras, extraños vehículos circulares hasta los cuales son arrastrados hombres y mujeres. Miles de figuras que escapan a nuestra compresión. Como el gran dios marciano, gigante figura cuya sola presencia hipnotiza la mirada.

ESCULTURA DE GOBEKLI TEPE
Sería alargarme en exceso tratar de enlazar una a una las numerosas pistas que conducen a mostrarnos posiblemente una historia completamente diferente a la que oficialmente nos han narrado desde siempre. Dogones, mayas, egipcios, incas, amerindios, o los propios judíos a través de sus cinco libros (pentateuco) y algunos textos neotestamentarios, nos cuentan las peripecias de seres venidos del cielo y que dictaron sus normas e hicieron que civilizaciones enteras se plegasen a sus designios. Hay están Osiris, Viracocha, Vishnu, Qutzalcoalt, Yahveh , etc…Sé que puede parecer ciertamente irracional a ojos de aquel que no se ha parado a mirar sin tabúes ni prejuicios. Pero puede ser que la realidad de todas las religiones del mundo y la explícita consciencia del dios o dioses a los que hoy día se rinde culto, sea el reflejo moderno y transformado, milenio a milenio por el hombre, de aquellos antiguos y remotos seres que visitaron la Tierra en un pasado lejano y que dejaron impresa su huella en los cinco continentes.


PINTURA EN CUEVA DE TASSILI
Si son estas representaciones antiquísimas de los dioses Wandjinas la supuesta imagen de un ser venido de otro mundo, sinceramente no lo sé. Lo que sí sé, es que me enseñaron a entender que los seres humanos en tiempos pretéritos, cuando usaron las cavernas como refugio y en ella representaban su mundo, quizá, o mejor dicho, seguro, quisieron dejar impregnado en la piedra aquello que les atemorizó, que les reveló inquietud, que les impresionó de tal manera que cambió por completo su forma de entender el mundo y hasta su propio concepto de la vida. 

KIMBERLEY, AUSTRALIA Foto www.paleocontac.com

Por ello, bajo mi humilde y posiblemente equivocada manera de entender estas manifestaciones “artísticas”, cuando los antiguos  aborígenes usaron todos los medios posibles a su alcance para retratar con minucioso detalle las escenas que hoy podemos ver en la región de Kimberley, -de igual manera que se hizo en Tasssili-, quisieron dejar plasmada la propia realidad de la que fueron testigos, y no una suerte de escenas abstractas carentes de sentido, formula muy popular y fácil con la que tratar de acallar una teoría que plantea una gran duda sobre nuestro verdadero origen.


Aportes y Datos:
http://www.bradshawfoundation.com/bradshaws/kimberley1.php
http://www.bradshawfoundation.com/unambal/circumcision_initiation.php
Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Wondjina
Sobreaustralia.com
http://sobreaustralia.com/2012/01/11/la-leyenda-de-las-wandjinas/









18 comentarios:

  1. Dicen que Australia es el continente misterioso y aun en proceso de descubrimiento, y gracias a ello los todavía aborígenes siguen teniendo sus lugares sagrados, donde se pueden observar esas hermosas y misteriosas pinturas.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un gigantesco continente que como bien comentas aún tiene muchos lugares por explorar. Puede ser que dentro de poco se sigan descubriendo pinturas similares a estas.
      Abrazos.

      Eliminar
  2. Bueno realmente creo que estas culturas tan antiguas lo unico que hicieron, creo, fue dejar plasmado en algun lugar lo que veían en ese momento, o no? jeje ahora se hacen retratos de cosas que existen en la actualidad, por ejemplo. Lo bueno de todo esto es que aún haya pueblos que no hayan sido contaminados del todo por el hombre blanco y puedan seguir con sus creencias que no tienen que ser peores que las nuestras. Es foto del monte Uluru que ya pusiste en otro de tus excelentes post es una pasadaaaaaaaaaaa ejjeej
    un gran abrazo amigo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo así lo creo. Estoy convencido de que sus pinturas no hacen alusión- en este caso concreto- a sueños o interpretaciones, y más bien quisieron representar lo que estaban viendo, y eso que vieron, se me antoja bastante distinto de lo que somos o eran ellos en aquella época.
      El monte Uluru vuelve a aparecer, cierto, y es que ya comenté que sería mencionado en este artículo por su importancia dentro de la cultura aborigen.
      Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  3. No hace mucho querido Jorge barajaba con nuestra común amiga Piru, la posibilidad de que nuestra raza cada cierto tiempo se autoextinguiese casi al completo y que los pocos supervivientes recogidos entre las grietas de Gaia quisiesen dejar plasmado lo que fuera una civilización sin responsabilidad de vida.
    Como verás conjeturas no faltan y esa es la grandeza del punto de vista. Lo que tu expones tampoco se sale de lo posible, es más, yo diría que tiene más base que todo lo que nos han contado estas mentes contaminadas actuales.
    Podemos estar siendo observados por una civilización superior que de cuando en cuando nos visita o controla, así como pudiera ser la nuestra propia que descubrió un modo de escape de una maltrecha tierra y que vuelven cada cierto tiempo para observar su recuperación (si es que la dejásemos).
    Cualquier cosa me parece de lo más curioso y dadas las pruebas pictóricas y escultóricas, no se me antoja nada descabellado cualquiera de las afirmaciones.
    Lo que es innegable es tu capacidad de estudio amigo.
    Gracias por compartir tanto.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Querido amigo, tampoco tengo muy claro qué pudo ocurrir en un periodo de tiempo que a todas luces quedó marcado en la singladura espiritual y cultural de muchos pueblos antiguos en diversos y muy distantes puntos del planeta, pero estoy convencido de que nada tiene que ver con la actual explicación dada por la ciencia. Si vinieron de fuera o se trató de algún vestigio más antiguo de humanidad extinguida no lo sé. Pero las huellas están presentes, están ahí, y eso no se puede cuestionar, no habiendo para muchas de ellas explicación alguna. El universo es un semillero de vida. Pruebas existen por doquier, y las iré trayendo con frecuencia para podamos compartir opiniones de todo tipo.
      Abrazos amigo, y me encantaría debatir algún día con vosotros.

      Eliminar
  4. Mi mente siempre está abierta al conocimiento, lo importante es dejar la mente abierta. Hay tesoros que se van encontrando de civilizaciones perdidas. Enigmas como alinear monumentos con determinadas estrellas, cómo se trasladaron piedras gigantescas, las pinturas que nos muestras...Lo que si está claro es que pueblos distantes tienen algún tipo de similitud, bien en sus dioses, bien en lo que reflejaban en las cavernas. En fin amigo, la verdad está ahí fuera :) pero imagino que si nosotros queremos dejar algo a las generaciones futuras será repitiendo las historias para que quede gravada en la mente como los cuentos a los niños, quien te dice que no podemos sufrir otra extinción y quedar unos pocos. ¿Quién nos dice que antes no existió también una civilización todavía más sabia?
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Por supuesto que así pudo ocurrir, y es un tema que me apasiona, la existencia de una civilización primigenia que una vez producida o bien una extinción masiva por un cambio climático brutal, o por una involución radical, desapareció sin dejar mas que huellas dispersas hoy día. El propio origen del ser humano es un gran misterio. La propia complejidad de nuestro ADN es algo totalmente mágico, difícil de definir hasta por su propio descubridor Francis Creek, que llegó a decir que nada había de casual en ello.Lo cierto es que las huellas están presentes en múltiples lugares, y como bien comentas, también en icónicos lugares que fueron centros de peregrinación de civilizaciones antiguas. Un gran misterio este.
      Abrazos amiga.

      Eliminar
  5. Las culturas antiguas son muy atrayentes. Pinturas como elementos encontrados nos va contando su vida
    Muy buena antrada
    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nos une a ellos el aprendizaje, pese a los siglos o milenios que nos pueden separar, pero las paredes de las cavernas nos atrae por su ignoto sentido de supervivencia y la necesidad que tuvieron de manifestar en sus paredes todo aquello que no entendían y sus miedos más ancestrales.
      Seria genial que esas paredes pudieran hablar.
      Un abrazo.

      Eliminar
  6. Me pregunto cuantas más de estas pinturas estarán repartidas por el mundo, seguro que son joyas que muchos no veremos, pero son interesantísimas, esta se parecen a las del Tassili en Argelia. Como siempre Jorge tus entradas me apasionan. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay muchas más amiga, y las iré mostrando, pues es un tema que no se puede tratar en un solo post y que casi da para escribir un libro entero. Y no solo pinturas hay que creo tratan de explicar algo muy diferente a lo que nosotros entendemos, sino monumentos antiguos, estelas, artilugios, y un largo etc de escritos y huellas en definitiva que no se pueden obviar o mirar hacia otro lado como la ciencia hace frente a ellas.
      Un abrazo y gracias amiga.

      Eliminar
  7. Hay muchas cosas inexplicables porque carecemos de datos. Y generación tras generación estaremos dándoles vueltas apoyando una u otras tesis.
    Yo veo rostros humanos asombrados o aterrorizados. Sabemos que hace muchos muchos años mismo un terremoto ya sería motivo para ellos refugiarse atemorizados. Lo que portan en la cabeza pueden ser adornos femeninos o masculinos.
    Es mi simple interpretación, :)
    Que duda cabe que todo son teorías. Los hechos son secretos que creo yo nunca conoceremos.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y tu interpretación es tan plausible y buena como cualquier otra amiga. Lo cierto de todo esto es que las huellas no pueden ser interpretadas bajo nuestro prisma actual, y por ello no llegamos a entender cien por cien qué quería identificar o señalar al pintar estos seres. El tiempo borró el rastro, aunque dejó su seña en culturas y ritos antiguos, y esto si merece ser interpretado como un apunte importante, lógicamente no como una evidencia pues no hay nada definitivo. Lo que si hay es un gran paralelismo entre pueblos tan distantes y distintos que asombra tuvieran la audacia de interpretar ciertos seres de formas tan parecida, o elevar monumentos de manera tan similar o por ultimo, llevar impreso en su gen cultural historias que son prácticamente iguales. Quizá estés en lo cierto y nunca lo sepamos, pero lo mejor es entretenerse aprendiendo y conociendo que también otra realidad es posible.
      Un fuerte abrazo.

      Eliminar
  8. Creo que el hombre antiguo, en su sabiduría de orígenes conoció mucho más que nosotros dejándo señales inexplicables, a veces perdidas en el tiempo y que quizás no queremos o no conviene ver,
    Vaya usted a saber, el mundo es complejo en sus misterior y nosotros tan poco...

    Abrazos, Jorge y como siempre, gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo así lo creo, y además, no se por qué motivo, se tiende a ningunear las capacidad intelectuales de nuestros antepasados, cuando realmente estaban mucho más adaptados al medio que nosotros y sus conocimientos en múltiples materias nos dejarían pasmados.
      El mundo, en sí todo el universo, es un gran enigma sin explicación.
      Abrazos amiga.

      Eliminar
  9. Hola Jorge, recuerdo hace tiempo, que ya pusiste otra entrada que también tenia dibujos en cuevas y que eran también muy extraños para la época, ya que representaban como aquí a los supuestos dioses y eran así de extraños, dando a entender o al menos mas de uno pensamos que eran seres aunque nos tomen por locos de otro planeta, esque mirando los dibujos bien y viendo su descripción no tiene otra explicación, porque si estamos nosotros, quien nos dice que no haya mas gente aunque sea distinta en otro lugar?, yo no creo que seamos nosotros solamente los que habitamos el Universo, no tiene otra explicación los dibujos, y estas gentes al verlos pensasen que eran dioses.
    Sobre la serpiente, te das cuenta que en todas o casi todas las religiones aparece?, esa es otra cosa que siempre he dicho que todas parten de una y que cada uno ha adaptado "esa" religión según su conveniencia, metiendo y sacando lo que le ha convenido, bueno amigo de nuevo nos asombras con esta buena entrada que nos haces pensar un poquito:), gracias y perdona por venir un poquito tarde.

    Besos.

    ResponderEliminar
  10. Todo lo que no podemos controlar, me da a mi que siempre nos da respeto y los dioses es cuestión de creencias. Un besazo.

    ResponderEliminar