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26 abril 2020

LA CUEVA DE LOS NADADORES Y DE LAS BESTIAS


J.J.D.R.
La meseta de Jilf al Kebir, gran barrera de maciza roca con una extensión similar a la de Puerto Rico, se eleva alrededor de trescientos metros sobre el suroeste egipcio muy cerca ya de la frontera con Libia. Es éste un lugar extraño. Antiguo y místico. Un rincón del mundo en donde aún hoy día los beduinos, esos grandes viajeros capaces de interpretar los vientos y las huellas de la arena, se alejan de ciertos “Wadis” o valle cuando el silencio es roto por los susurros y cánticos de los “Djinns”, espíritus o demonios del desierto que deambulan por estos parajes como centinelas de senderos hoy perdidos en el tiempo y la memoria.

Atardecer en el Sahara, Foto subida de la red
Así lo atestiguó el conde húngaro Ladislaus Eduard Almásy o como gustaba le llamasen Lászlo Ede, cuando tras media vida pasada entre las arenas del desierto africano describía las experiencias de los beduinos cerca de estos valles de silencio y que él mismo contó haber experimentado en alguna que otra ocasión. Lászlo, explorador insaciable, recorrió grandes superficies del Sáhara Oriental entre los desiertos de Libia, Sudán y Egipto y exploró territorios inexpugnables como espía al servicio del ejército Alemán.

Lászlo Ede en la cueva de los nadadores, Foto www. bradshowfundation.com
En una de sus muchas travesías se dio de bruces con un lugar mágico, un rincón inigualable, un paraje insólito que está considerado la “Capilla Sixtina del Sahara”, redescubriendo con su hallazgo en 1933 para la arqueología y el mundo, las magníficas pictografías de la Cueva de los Nadadores, descubrimiento que detallaría en su libro “Nadadores del desierto” publicado en 1939. Una cueva de los nadadores ubicada en medio de uno de estos valles de silencio alejada de rutas transitables por caravanas o sendas viajeras y en cuyos alrededores algunos cuentan se sigue escuchando el lamento o cántico de esos espíritus o “Djinns” que tanto respeto despierta entre los beduinos del desierto.

Foto www.cadenaser.com
La cueva de los nadadores perteneciente al periodo más reciente de nuestra última glaciación conserva en sus paredes y granítico domo, decenas, cientos de figuras neolíticas dispares que muestran un lugar muy distinto al que hoy podemos contemplar, estando en ellas representados animales como jirafas, antílopes, elefantes o avestruces, mezclados entre seres humanos que nadan de un lado a otro de la cueva como flotando, en una representación inequívoca de que esta zona desértica fue antaño un vergel repleto de vida.

Detalle nadadores, Foto subida de la red
Por doquier, manos de mujeres, hombres y niños, quedaron impresas en perfecto negativo en la piedra y se observan con nitidez haciendo sentir la presencia misma de sus antiguos creadores, aquellos cazadores - recolectores, que utilizaron la cueva como morada y centro neurálgico de su mundo ancestral, epicentro espiritual del clan, su camposanto y su cuna, y el lienzo en donde plasmar sus quehaceres, alegrías, miedos y ensoñaciones.

Foto www.nachoares.com
Estudios geomorfológicos realizados en 2007 por el egipcio Emau Ghoneim logró identificar una región al norte de la región de Darfur en Sudán de más de 30.000 kilómetros cuadrados bajo las arenas del desierto, y puso en contesto la importancia geográfica del entorno del Sahara en la época en la cual se asentaron los primeros humanos en la meseta de Jilf al Kebir.

Detalle grabado manos, Foto subida de la red
La cueva de los nadadores se hizo mundialmente famosa gracias a la novela de Michael Ondaatje el paciente inglés y su posterior y magnífica adaptación cinematográfica de 1996 dirigida por Anthony  Minghella y galardonada con 9 premios Òscar de la Academia de Cine Norteamericana. Ambas adaptaciones, tanto literaria como cinematográfica, refieren aspectos de la vida de Lázslo Ede. En concreto en la película aparecen imágenes en donde la cueva de los nadadores se muestra como punto referencial, aunque para el rodaje se utilizó una réplica exacta. La belleza de las imágenes de la cueva acrecentó la fama del recinto e hizo que sufriese la llegada masiva de turistas y curiosos con consecuencias devastadoras para el yacimiento debido a los desperfectos que ocasionaron vándalos inconscientes y desalmados llevándose fragmentos que contenían pinturas, otros que se dedicaron a realizar sus propios grafitis dentro de la cueva, los que dejaron sus basuras y algunos estúpidos que impregnaron las pinturas de las paredes con agua porque de esa manera obtenían mayor contraste a la hora de fotografiarlas. La estupidez humana no tiene límites, y no respeta ni tan siquiera los lugares donde por primera vez el palpito humano comenzó a latir, a tomar conciencia de su propio ser y su significado dentro de un clan o sociedad, y de todo ése conjunto dentro de nuestro mundo.


Foto es.wikipedia.org

En la misma meseta de Jilf al Kebir y dentro de la región de Gobernación de Nuevo Valle se halló otra maravilla rupestre comparable a Altamira, otro Lascaux, una cueva neolítica que es un enorme catálogo pictográfico que encierra enorme simbolismo al igual que mucho misterio.

Foto www.reydekish.com
La cueva de Las Bestias fue descubierta en el año 2002 por los arqueólogos Massimo y Jacopo Foggini y Ahmed Mestikawi. Con más de 5000 imágenes de gran detalle, esta caverna que está parcialmente al aire libre, es un auténtico tesoro para arqueólogos y paleontólogos. Tiene unas dimensiones de 17 metros en su interior y unos 3 metros de altura. Sobre todo destaca la magnífica preservación de los pigmentos utilizados que hace que las pinturas aún mantengan gran parte de su colorido original. Por todas partes se pueden observar seres humanos que parecen bailar y flotar o nadar rodeados en todo momento por extrañas bestias.

Foto www.clarin.com
Estos peculiares seres enormes, llamados “bestias”, fueron representados con forma de felinos, con una gran  cola larga y patas que terminan en pies humanos. Aunque lo que más llama la atención es que todas carecen de cabeza y aún algunas de estas representaciones parecen devorar o vomitar figuras humanas. El conjunto de esta cosmología de figuras extrañas se realizó en tonos rojos, amarillos y ocres, fundidos en negro junto a manos de diversos tamaños.

Foto www.ksta.de
Las más pequeñas de estas huellas, las cuales quisieron ser identificadas como de recién nacidos por su pequeño tamaño, han sido epicentro de diversos estudios, siendo de especial consideración el estudio realizado por la antropóloga Enmanueelle Honoré, quien planteó la posibilidad de que no fueran humanas. Tras realizar comparativas en primer lugar con ciertas especies de primates y monos, está convencida de que se trata de las huellas de las patas delanteras de algunos saurios como el lagarto monitor las que más se ajustan al patrón dejado en esta cueva. Aún es tema de debate, pero no deja de ser curioso, como lo es que en el techado de la cueva aparezcan pies gigantes grabados a más de tres metros de altura.  

Detalle cueva de las bestias Foto subida de la red
La ubicación de la cueva de las bestias es de complicada localización. No es tan popular como la de los nadadores y su conservación ha sido mucho mejor. Su protección es de suma importancia y para poder realizar una visita es necesario solicitar un permiso militar especial e ir acompañado de la policía.

Foto www.metro.co.uk
Lo que hoy es tierra yerma y árido horizonte, antaño fue valle fértil y vergel de vida. Aquello que el sol hoy quema y ennegrece fue plácida sombra y manantial de frescos atardeceres, refugio para nuestros antepasados, quienes bordaron la piedra de huellas y sombrearon las paredes de sus moradas con escenas de sus vidas,  dejándonos como presente, relieves y grabados como un legado que tratamos de descifrar para lograr entender quienes fueron y cómo vivieron estos misteriosos nadadores del neolítico y de nuestra historia humana.

Aportes y Datos:
Nacho Ares
Arqueologia en Red
El Rincón de Sele
Clarín
Wikipedia
Reydekish


13 enero 2015

WADI AL HITAN (EL VALLE DE LAS BALLENAS)

J.J.D.R.
El cofre de arenas que guarda secretos egipcios no solo cubre templos antiguos, tesoros faraónicos o enigmáticas momias durmiendo un sueño eterno en sarcófagos dorados, sino que también ocultan la presencia de un pasado que nada tiene que ver con el desértico mundo de arena y polvo que hoy día contemplamos. 

VALLE DE LAS BALLENAS Foto www.whc.unesco.org
Bajo la arena del desierto, también surgieron piezas de un rompecabezas cronológico en forma de fósiles marinos, huellas que demuestran la senda trazada por nuestro planeta hasta llegar a ser lo que hoy es, tras un constante cambio cíclico mediante el cual el desierto fue mar y el mar desierto y que nos enseña que donde hoy día pisamos tierra y fueron erigidos fastuosos templos, en un ayer arcaico numerosos gigantes marinos quedaron varados por siempre en el conocido como “valle de las ballenas”.

Foto www.iteru.travel
Wadi Al Hitan o valle de las ballenas se encuentra en la depresión Wadi Rayan en la provincia de Al Fayún a unas dos horas de la ciudad de el Cairo. La región se muestra como un lugar de enigmática belleza rodeado de grandes y doradas dunas moteadas de amplios y frondosos bosques de roquedales. Dentro del área protegida Wadi El Rayan cuya extensión es de 1759 kilómetros cuadrados, esconde un pequeño valle repleto de huellas fosilizadas de numerosos animales marinos y cuya información, fruto de las extensas investigaciones realizadas, está sirviendo para arrojar luz sobre un periodo de nuestro planeta repleto de gigantescos cambios.

WADI EL HITAN Foto whc.unesco.org
En grandes cantidades, bajo castigo del martillo del viento erosionando la arena, han ido apareciendo moluscos, púas de erizos de mar, enormes peces gato, diversos tipos de concha, estrellas de mar, cangrejos, tortugas, dientes de tiburón, y hasta manglares fosilizados, así como un catálogo amplio y bien definido de varias especies de ballenas extintas y que fueron el preludio de los formidables cetáceos que surcan hoy día nuestros mares y océanos.

FÓSILES MARINOS
Un mundo repleto de vida surcaba las aguas del llamado mar de Thetis que, en el periodo Eoceno inundaba una enorme porción del desierto egipcio. El yacimiento fósil fue descubierto a comienzos del siglo XX, y desde entonces no han parado de salir a la luz los esqueletos de primigenias ballenas que superan el millar de ejemplares excavados. 

Foto www.wjdw.nl
El yacimiento posee un gran interés científico, y gracias a los hallazgos rescatados se ha podido establecer una idea fidedigna de los pasos evolutivos de las ballenas desde un posible origen en una especie denominada Pakicetus, hasta los Basiloaurus,- de los cuales hay ejemplares completos que superan los 21 metros- pasando por especímenes más pequeños como el Dorudón de unos cinco metros de longitud. El origen fósil de estas primigenias ballenas se debe a la retirada paulatina de las aguas del Mediterráneo hasta convertir la región en un desierto masivo. 

BASILOSAURO Foto www.conec.es

Estas especies, aún atadas a un cambio evolutivo radical, quedaron varadas en la arena, y muestra de ello son algunos ejemplares en los cuales se han identificado pequeñas y delgadas extremidades a modo de patas traseras ubicadas en los costados.

Foto www.afrika-junior.de
Todo el valle de las ballenas es hoy día un lugar altamente protegido. Gracias a ello, se ha evitado el expolio que venía ejerciéndose en la zona, donde era normal ver salir a gente portando enormes vertebras de cetáceos como suvenir. 

Foto www.ikuska.com
En el año 2005 el lugar fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco estrechándose, aún más si cabe, la protección de un sitio que bien merece ser conservado con toda su riqueza histórica intacta.

Aportes y Datos:
National Geographic
http://www.nationalgeographic.com.es/2010/07/29/valle_las_ballenas.html
El Mundo
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/04/17/ciencia/1208429313.html
Egipt Travel
http://es.egypt.travel/attraction/index/wadi-el-hitan-valley-of-the-whales

24 septiembre 2014

LAS AGUJAS DE CLEOPATRA

J.J.D.R.
Las agujas de Cleopatra son vestigios de un esplendoroso pasado. Pareja de obeliscos del antiguo Egipto, hoy día se yerguen sobrias y altivas muy lejos de su lugar de origen, tratando en vano de alcanzar la panza de las nubes con sus puntiagudos vórtices en un loco intento de agarrarse a su núcleo vaporoso y escapar hacia las áridas planicies egipcias que les dio su carácter victorioso tallado en rojo granito en las canteras de Asuán.

OBELISCO INACABADO DE ASUÁN
En muchas ciudades del mundo se pueden contemplar obeliscos egipcios. Para ser más exactos, se puede decir que son más los que se encuentran hoy día fuera de Egipto que los que se conservan en tierras faraónicas. Y es que estas grandes y afiladas esculturas, fueron entregadas por los diferentes gobiernos egipcios como regalos a países amigos que en algún momento colaboraron con Egipto, o en el caso de algunos otros, como los que se hallan en Italia, fueron directamente sustraídos por los antiguos emperadores romanos y llevados hasta la península itálica como ornamentos decorativos para sus palacios y plazas.

EMPERADOR TUTMOSIS III Foto en.wikipedia.org
El gran faraón Tutmosis III, para conmemorar y honrar su plena renovación de energía y poder en la más famosa de las festividades faraónicas denominada Heb Sed, ordenó la construcción de una pareja de obeliscos en el año 1468 a.C. para que fuesen erigidas en la ciudad del sol o Heliópolis. Para su construcción, se usó el espléndido granito rojo extraído de las canteras de Asuán, próximas a la primera catarata del Nilo. Tiempo después, sería el gran y mítico faraón Ramsés II, posiblemente el que más contribuyó con sus monumentos y templos al esplendor faraónico, quién quiso dejar constancia de su paso mortal por este mundo haciendo tallar entre los muchos jeroglíficos que decoran los obeliscos un cartucho en el que se puede leer su nombre. 

Foto www.forojovenes.com
Las agujas, transliteración del griego Obelisko, fueron finalmente trasladadas hasta Alejandría por César Augusto y depositadas en el Caesarium. Mucho tiempo después fueron redescubiertas para la arqueología. Fueron rescatadas de un espeso sepulcro de arena que las mantuvo prácticamente intactas y bien conservadas, lo que fue una grata sorpresa al poder visualizar un pedazo de la historia antigua egipcia con todo lujo de detalles.

UNA DE LAS AGUJAS EN ALEJANDRÍA Foto www.globedia.com
La pareja de obeliscos fueron separados en momentos históricos dispares y llevadas a lugares muy distantes. Uno fue a parar a Londres. El otro terminó erigido en Central Park, y ambos terminaron en ubicaciones donde son visibles para miles de personas a diario. Pero su traslado hasta estas dos grandes ciudades fue bien distinto en cada caso teniendo que lamentar incluso la pérdida de vidas humanas.

Foto www.globedia.com
Ante una apasionada y curiosa avalancha de neoyorkinos que superaban las diez mil personas, el día 22 de enero de 1881 fue levantado el obelisco egipcio ante loor de multitudes. Fue un regalo del Khedive Ismail de Egipto al pueblo norteamericano realizado en el año 1869 por la colaboración de E.E.U.U en el canal de Suez. El obelisco pesaba 193 toneladas, tan sólo el pedestal eran 50 toneladas, y 21,5 metros de largo. 

OBELISCO CENTRAL PARK Foto www.travelers.es
Llegó a la estación de Quarantine en Nueva York el 20 de julio de 1880 bajo la atenta supervisión del comandante Henry Gorridge, quien fue el responsable de su traslado desde Egipto. Primero se trasladó el enorme pedestal, para cuya faena fue necesaria la inestimable ayuda de un tiro de 32 caballos. Posteriormente, una vez el pedestal estuvo ubicado correctamente y se hubo dejado en su interior varios objetos a modo de recordatorio como medallas conmemorativas, se procedió a efectuar el recorrido desde Manhattan hasta Graywacke knoll en Central Park del obelisco en sí. Su traslado llevó 112 días, periodo en el que las calles de la ciudad se convirtieron en un escenario por el cual transitaba despacio el inmenso y pétreo gigante que avanzaba a razón de 30 metros al día eludiendo milimétricamente las esquinas en cada tramo del trayecto.

Foto www.egiptoforo.com
Hoy día se puede contemplar su afilado perfil posado frente al horizonte cercano del famoso parque neoyorquino, aunque su verdadero lugar eterno, por siempre estará ligado íntimamente a las planicies de arenas cálidas del país del Nilo.
Su gemela aguja, su simétrico obelisco hermano, no corrió con tanta suerte en su traslado hacia tierras londinenses.

Foto www.matylda.me
Obsequio de Mehmet Alí a la reina Victoria en 1819 como agradecimiento por las victorias de Horatio Nelson en la batalla de Abukir contra la flota de Napoleón Bonaparte, así como la participación del escocés Sir Ralhls Abercromby en la batalla de Alejandría en 1801, la segunda aguja de Cleopatra estuvo en suelo egipcio un largo periodo debido a la falta de apoyo financiero e interés del gobierno británico en sufragar los costes del traslado a Londres. Fue en el año 1877 cuando el afamado cirujano y dermatólogo británico Erasmus Wilson decidió financiar el faraónico traslado. Para preservar el precioso monumento hubo de construirse un enorme cofre contenedor metálico a medida del obelisco y al que se bautizó como Cleopatra. 

CONSTRUCCIÓN DEL COFRE CLEOPATRA (ALEJANDRÍA) Foto www.tectonicablog.com
Al frente del traslado se designó la autoridad y supervisión de John Dixon.
Cleopatra, con sus grandes dimensiones, fue amarrado al Olga, un enorme vapor remolcador que se encargaría de guiar el Obelisco hasta las islas británicas. En el punto en el que atravesaban la costa vizcaína, una horrible tormenta rompió los potentes cables de amarre dejando a merced de las gigantescas olas el enorme contenedor que cubría el obelisco. La operación de traslado parecía llegar a su fin, y el contenedor Cleopatra que recibía la furia del mar, en varias ocasiones estuvo a punto de precipitarse hacia las profundidades. Desde la cubierta del vapor Olga se dan instrucciones para que una pequeña embarcación y seis hombres se aproximen hasta Cleopatra y llevar a cabo un nuevo amarre. En aquel momento se consumó la tragedia. Los seis hombres, incapacitados por la tormenta para llevar a cabo su cometido, sucumbieron ante el poder del mar y la fuerza de la tormenta.


Finalmente se consiguió llevar al Cleopatra hasta el puerto del Ferrol, donde se hicieron las reparaciones oportunas antes de emprender la ruta de nuevo hasta Londres. Tras llegar a la capital británica, rápidamente se percataron que el obelisco no podría lucir ni en la abadía de Westminster ni en el museo británico, lugares que fueron la primera opción para ubicarlo, debido a la dificultad de maniobras que exigía maniobrar entre las estrechas calles de la ciudad. Finalmente, se decidió colocarlo en el embarcadero Victoria, a orillas del Támesis. 

LLEGADA A LONDRES Foto www.thames.me.uk
Finalmente, antes de ser izado, como se hizo con el pedestal de su obelisco hermano de Nueva York, se colocaron en su base diferentes objetos, aunque en este caso fueron tan originales como para guardar una guía de teléfono de Londres, una pipa de tabaco, un gato hidráulico, planos del traslado, juguetes e incluso una colección de fotos de bellas mujeres.

OBELISCO DE LONDRES Foto www.bloghistoriadelarte.com
El obelisco de Londres sufrió de manera latente el 4 de septiembre de 1917 los bombardeos enemigos en la primera guerra mundial, pudiéndose contemplar hoy día los quebrantos de la piedra. En el año 2005 se restauró el entorno del obelisco, pero se decidió dejar intacta la base y las huellas de la metralla recibida por las bombas alemanas.
Foto www.panoramio.com
Piedras elevadas sobre ciudades modernas. Claro está que ahora permanecen mudas, apagadas bajo el influjo de grandes urbes, diluidas entre el fragor del hormigón y el cemento armado, entre el gentío desinteresado y la humareda tecnológica. Piedras que un día cobraron vida propia, convirtiéndose en el altavoz a través del cual los grandes faraones de Egipto promulgaron sus gestas y pintaron en sus enigmáticos jeroglíficos la gloria de su pasado, la necesidad latente del presente y su inmortal futuro.

Aportes y Datos:
Egipto.com
http://www.egipto.com/obeliscos/londres.html
http://www.egipto.com/obeliscos/newyork.html
Blog Historia del arte
http://bloghistoriadelarte.com/2012/10/12/la-aguja-de-cleopatra-londres-cleopatras-needle-london/
Wikipedia
http://es.wikipedia.org/wiki/Agujas_de_Cleopatra












10 septiembre 2014

EL DISCO DEL PRÍNCIPE SABU

J.J.D.R.
Allá en la lejanía sobresalen de la extensa planicie de arenas blancas de la meseta de Gizeh, los vórtices puntiagudos de las tres famosas pirámides de Jufu, Jafra y Menkaura. Al sur de la meseta, donde los grandes faraones alcanzaron la gloría sobre la ardiente y blanca arena del desierto, la roja piedra de la pirámide de Saqqara se eleva como un inmenso tente de piedra que parece gobernar el tiempo con sus enormes mastabas de granito rojo.

VISTA AÉREA DE SAQQARA Foto artecom.blogspot.com
La singular pirámide roja de Saqqara- también conocida como pirámide escalonada- ideada y diseñada por el gran arquitecto Inhotep para el faraón Zoser (tercera dinastía, aprox. 2650 a.C), se eleva sobre un amplio complejo de templos, galerías y sepulcros funerarios, laboriosamente investigados y excavados en el año 1936 por el afamado y refutado egiptólogo británico Brian Walter Emery, autor de la fabulosa obra Egipto arcaico en 1963. En plena prospección arqueológica, el egiptólogo se topó de bruces con varios enterramientos de gran importancia como el que contenía los restos del príncipe Sabu, hijo del faraón Adjib de la primera dinastía.

EXCAVACIÓN ARQUEOLÓGICA Foto collectingegypto.blogspot.com
Con sus descubrimientos arrojó luz sobre el Egipto más primitivo, aquel de los grandes faraones de las primeras dinastías, logrando sacar de la oscuridad del tiempo también el magnífico recinto de sus animales sagrados.
Pero volvamos al príncipe Sabu.

DISCO DEL PRÍNCIPE SABU Foto epucci.blogspot.com
En la tumba de este príncipe arcaico, junto al sarcófago que contenía su cuerpo y entre su ajuar funerario, se encontraron varias pequeñas piezas de cobre. Pero una muy concreta, por su misteriosa y enigmática forma, llamó de inmediato la atención del egiptólogo. Su silueta era redonda, parecida a una rueda, observándose en su interior lo que parecían ser tres radios o álabes curvados que le conferían cierta similitud a la hélice de un barco o pieza similar. La pieza cóncava tiene 61 centímetros de diámetro por 10,06 en su altura central. El material que la compone es esquisto, una roca de gran dureza cuyo tallado se realizó a mano y de manera muy laboriosa. Justo en el centro de la pieza, muestra una abertura circular revestida por una especie de cilindro tallado en la piedra. Este hueco posiblemente servía para que una pieza aún mayor y de la cual no tenemos constancia, atraviesa el disco como un eje, lo que indicaría que el objeto hallado por Emery formaba parte de algo mayor, posiblemente un engranaje más sofisticado y complejo hasta la fecha desconocido.

Foto www.studyblue.com
La rueda aún no se conocía en Egipto. Esto nos enseña la arqueología y la propia egiptología, pues fue introducida por los Hicsos en la región aproximadamente alrededor del 1640 a.C, muchos siglos después. Pero si no es una rueda y, hasta lo que conocemos de los egipcios, no poseían los conocimientos tecnológicos para crear complejas máquinas de engranaje de la cual podría ser una pieza el misterioso disco del príncipe Sabu, ¿Qué tipo de objeto es este encontrado en una tumba de la primera dinastía egipcia hace nada menos que 5000 años?


Para muchos egiptólogos y arqueólogos el enigmático disco del príncipe Sabu posiblemente sea tan sólo la base de algún candelabro de singular forma, la tapa de algún contenedor o un difusor de esencias, aunque nada parecido se ha encontrado hasta la fecha ni en excavaciones, ni siquiera en jeroglíficos, y eso que los egipcios, como todos sabemos, eran amantes de dejar plasmado en la piedra todo aquello que formaba parte de sus vidas. Es curioso también que los mismos especialistas no se pronuncien en cuanto a las misteriosas y particulares oblicuidades que la componen. Ante pieza tan particular, quizás conviene quedarse con la opinión del personaje que la halló y el cual prefirió simplemente sentenciar de forma pragmática “no se ha conseguido ninguna explicación satisfactoria sobre el curioso diseño de este objeto”

MAPA DE LAS EXCAVACIONES DE SAQQARA
Ni que decir tiene que sobre el disco de Sabu se han pronunciado las más rocambolescas y fantásticas hipótesis, aunque ninguna con una base argumental sólida y seria. En una pequeña vitrina de la primera planta del Museo Egipcio del Cairo y a pocos pasos de la siempre concurrida sala de las momias, el disco del príncipe Sabu permanece expuesto ante la breve mirada de miles de visitantes que pasan ante este objeto sin apenas prestarle atención.

Foto www.albertalvarez.com
Bajo el fino y árido manto que cubre la meseta de Gizeh, puede que los antiguos secretos se hallen guardados entre los muros que acompañan las mastabas de la pirámide roja de Saqqara y, tal vez algún día, el desierto africano nos desvele la verdad y nos entregue las respuestas que ilumine nuestra incomprensión ante el disco del príncipe Sabu, pieza única, extraña y enigmática, que despertó del sueño eterno que dormía bajo la egipcia arena africana.

Aportes y Datos:
Bibliografía
Enigmas y Misterios de la arqueología (Justino Balboa)
Egipto.com
http://www.egipto.com/cgibin/forum2004/showthread.php?t=408&page=1&highlight=sabu
Una lupa sobre la arqueología
http://unalupasobrelahistoria.blogspot.com.es/2013/03/el-misterioso-disco-del-principe-sabu.html








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