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26 abril 2020

LA CUEVA DE LOS NADADORES Y DE LAS BESTIAS


J.J.D.R.
La meseta de Jilf al Kebir, gran barrera de maciza roca con una extensión similar a la de Puerto Rico, se eleva alrededor de trescientos metros sobre el suroeste egipcio muy cerca ya de la frontera con Libia. Es éste un lugar extraño. Antiguo y místico. Un rincón del mundo en donde aún hoy día los beduinos, esos grandes viajeros capaces de interpretar los vientos y las huellas de la arena, se alejan de ciertos “Wadis” o valle cuando el silencio es roto por los susurros y cánticos de los “Djinns”, espíritus o demonios del desierto que deambulan por estos parajes como centinelas de senderos hoy perdidos en el tiempo y la memoria.

Atardecer en el Sahara, Foto subida de la red
Así lo atestiguó el conde húngaro Ladislaus Eduard Almásy o como gustaba le llamasen Lászlo Ede, cuando tras media vida pasada entre las arenas del desierto africano describía las experiencias de los beduinos cerca de estos valles de silencio y que él mismo contó haber experimentado en alguna que otra ocasión. Lászlo, explorador insaciable, recorrió grandes superficies del Sáhara Oriental entre los desiertos de Libia, Sudán y Egipto y exploró territorios inexpugnables como espía al servicio del ejército Alemán.

Lászlo Ede en la cueva de los nadadores, Foto www. bradshowfundation.com
En una de sus muchas travesías se dio de bruces con un lugar mágico, un rincón inigualable, un paraje insólito que está considerado la “Capilla Sixtina del Sahara”, redescubriendo con su hallazgo en 1933 para la arqueología y el mundo, las magníficas pictografías de la Cueva de los Nadadores, descubrimiento que detallaría en su libro “Nadadores del desierto” publicado en 1939. Una cueva de los nadadores ubicada en medio de uno de estos valles de silencio alejada de rutas transitables por caravanas o sendas viajeras y en cuyos alrededores algunos cuentan se sigue escuchando el lamento o cántico de esos espíritus o “Djinns” que tanto respeto despierta entre los beduinos del desierto.

Foto www.cadenaser.com
La cueva de los nadadores perteneciente al periodo más reciente de nuestra última glaciación conserva en sus paredes y granítico domo, decenas, cientos de figuras neolíticas dispares que muestran un lugar muy distinto al que hoy podemos contemplar, estando en ellas representados animales como jirafas, antílopes, elefantes o avestruces, mezclados entre seres humanos que nadan de un lado a otro de la cueva como flotando, en una representación inequívoca de que esta zona desértica fue antaño un vergel repleto de vida.

Detalle nadadores, Foto subida de la red
Por doquier, manos de mujeres, hombres y niños, quedaron impresas en perfecto negativo en la piedra y se observan con nitidez haciendo sentir la presencia misma de sus antiguos creadores, aquellos cazadores - recolectores, que utilizaron la cueva como morada y centro neurálgico de su mundo ancestral, epicentro espiritual del clan, su camposanto y su cuna, y el lienzo en donde plasmar sus quehaceres, alegrías, miedos y ensoñaciones.

Foto www.nachoares.com
Estudios geomorfológicos realizados en 2007 por el egipcio Emau Ghoneim logró identificar una región al norte de la región de Darfur en Sudán de más de 30.000 kilómetros cuadrados bajo las arenas del desierto, y puso en contesto la importancia geográfica del entorno del Sahara en la época en la cual se asentaron los primeros humanos en la meseta de Jilf al Kebir.

Detalle grabado manos, Foto subida de la red
La cueva de los nadadores se hizo mundialmente famosa gracias a la novela de Michael Ondaatje el paciente inglés y su posterior y magnífica adaptación cinematográfica de 1996 dirigida por Anthony  Minghella y galardonada con 9 premios Òscar de la Academia de Cine Norteamericana. Ambas adaptaciones, tanto literaria como cinematográfica, refieren aspectos de la vida de Lázslo Ede. En concreto en la película aparecen imágenes en donde la cueva de los nadadores se muestra como punto referencial, aunque para el rodaje se utilizó una réplica exacta. La belleza de las imágenes de la cueva acrecentó la fama del recinto e hizo que sufriese la llegada masiva de turistas y curiosos con consecuencias devastadoras para el yacimiento debido a los desperfectos que ocasionaron vándalos inconscientes y desalmados llevándose fragmentos que contenían pinturas, otros que se dedicaron a realizar sus propios grafitis dentro de la cueva, los que dejaron sus basuras y algunos estúpidos que impregnaron las pinturas de las paredes con agua porque de esa manera obtenían mayor contraste a la hora de fotografiarlas. La estupidez humana no tiene límites, y no respeta ni tan siquiera los lugares donde por primera vez el palpito humano comenzó a latir, a tomar conciencia de su propio ser y su significado dentro de un clan o sociedad, y de todo ése conjunto dentro de nuestro mundo.


Foto es.wikipedia.org

En la misma meseta de Jilf al Kebir y dentro de la región de Gobernación de Nuevo Valle se halló otra maravilla rupestre comparable a Altamira, otro Lascaux, una cueva neolítica que es un enorme catálogo pictográfico que encierra enorme simbolismo al igual que mucho misterio.

Foto www.reydekish.com
La cueva de Las Bestias fue descubierta en el año 2002 por los arqueólogos Massimo y Jacopo Foggini y Ahmed Mestikawi. Con más de 5000 imágenes de gran detalle, esta caverna que está parcialmente al aire libre, es un auténtico tesoro para arqueólogos y paleontólogos. Tiene unas dimensiones de 17 metros en su interior y unos 3 metros de altura. Sobre todo destaca la magnífica preservación de los pigmentos utilizados que hace que las pinturas aún mantengan gran parte de su colorido original. Por todas partes se pueden observar seres humanos que parecen bailar y flotar o nadar rodeados en todo momento por extrañas bestias.

Foto www.clarin.com
Estos peculiares seres enormes, llamados “bestias”, fueron representados con forma de felinos, con una gran  cola larga y patas que terminan en pies humanos. Aunque lo que más llama la atención es que todas carecen de cabeza y aún algunas de estas representaciones parecen devorar o vomitar figuras humanas. El conjunto de esta cosmología de figuras extrañas se realizó en tonos rojos, amarillos y ocres, fundidos en negro junto a manos de diversos tamaños.

Foto www.ksta.de
Las más pequeñas de estas huellas, las cuales quisieron ser identificadas como de recién nacidos por su pequeño tamaño, han sido epicentro de diversos estudios, siendo de especial consideración el estudio realizado por la antropóloga Enmanueelle Honoré, quien planteó la posibilidad de que no fueran humanas. Tras realizar comparativas en primer lugar con ciertas especies de primates y monos, está convencida de que se trata de las huellas de las patas delanteras de algunos saurios como el lagarto monitor las que más se ajustan al patrón dejado en esta cueva. Aún es tema de debate, pero no deja de ser curioso, como lo es que en el techado de la cueva aparezcan pies gigantes grabados a más de tres metros de altura.  

Detalle cueva de las bestias Foto subida de la red
La ubicación de la cueva de las bestias es de complicada localización. No es tan popular como la de los nadadores y su conservación ha sido mucho mejor. Su protección es de suma importancia y para poder realizar una visita es necesario solicitar un permiso militar especial e ir acompañado de la policía.

Foto www.metro.co.uk
Lo que hoy es tierra yerma y árido horizonte, antaño fue valle fértil y vergel de vida. Aquello que el sol hoy quema y ennegrece fue plácida sombra y manantial de frescos atardeceres, refugio para nuestros antepasados, quienes bordaron la piedra de huellas y sombrearon las paredes de sus moradas con escenas de sus vidas,  dejándonos como presente, relieves y grabados como un legado que tratamos de descifrar para lograr entender quienes fueron y cómo vivieron estos misteriosos nadadores del neolítico y de nuestra historia humana.

Aportes y Datos:
Nacho Ares
Arqueologia en Red
El Rincón de Sele
Clarín
Wikipedia
Reydekish


13 enero 2015

WADI AL HITAN (EL VALLE DE LAS BALLENAS)

J.J.D.R.
El cofre de arenas que guarda secretos egipcios no solo cubre templos antiguos, tesoros faraónicos o enigmáticas momias durmiendo un sueño eterno en sarcófagos dorados, sino que también ocultan la presencia de un pasado que nada tiene que ver con el desértico mundo de arena y polvo que hoy día contemplamos. 

VALLE DE LAS BALLENAS Foto www.whc.unesco.org
Bajo la arena del desierto, también surgieron piezas de un rompecabezas cronológico en forma de fósiles marinos, huellas que demuestran la senda trazada por nuestro planeta hasta llegar a ser lo que hoy es, tras un constante cambio cíclico mediante el cual el desierto fue mar y el mar desierto y que nos enseña que donde hoy día pisamos tierra y fueron erigidos fastuosos templos, en un ayer arcaico numerosos gigantes marinos quedaron varados por siempre en el conocido como “valle de las ballenas”.

Foto www.iteru.travel
Wadi Al Hitan o valle de las ballenas se encuentra en la depresión Wadi Rayan en la provincia de Al Fayún a unas dos horas de la ciudad de el Cairo. La región se muestra como un lugar de enigmática belleza rodeado de grandes y doradas dunas moteadas de amplios y frondosos bosques de roquedales. Dentro del área protegida Wadi El Rayan cuya extensión es de 1759 kilómetros cuadrados, esconde un pequeño valle repleto de huellas fosilizadas de numerosos animales marinos y cuya información, fruto de las extensas investigaciones realizadas, está sirviendo para arrojar luz sobre un periodo de nuestro planeta repleto de gigantescos cambios.

WADI EL HITAN Foto whc.unesco.org
En grandes cantidades, bajo castigo del martillo del viento erosionando la arena, han ido apareciendo moluscos, púas de erizos de mar, enormes peces gato, diversos tipos de concha, estrellas de mar, cangrejos, tortugas, dientes de tiburón, y hasta manglares fosilizados, así como un catálogo amplio y bien definido de varias especies de ballenas extintas y que fueron el preludio de los formidables cetáceos que surcan hoy día nuestros mares y océanos.

FÓSILES MARINOS
Un mundo repleto de vida surcaba las aguas del llamado mar de Thetis que, en el periodo Eoceno inundaba una enorme porción del desierto egipcio. El yacimiento fósil fue descubierto a comienzos del siglo XX, y desde entonces no han parado de salir a la luz los esqueletos de primigenias ballenas que superan el millar de ejemplares excavados. 

Foto www.wjdw.nl
El yacimiento posee un gran interés científico, y gracias a los hallazgos rescatados se ha podido establecer una idea fidedigna de los pasos evolutivos de las ballenas desde un posible origen en una especie denominada Pakicetus, hasta los Basiloaurus,- de los cuales hay ejemplares completos que superan los 21 metros- pasando por especímenes más pequeños como el Dorudón de unos cinco metros de longitud. El origen fósil de estas primigenias ballenas se debe a la retirada paulatina de las aguas del Mediterráneo hasta convertir la región en un desierto masivo. 

BASILOSAURO Foto www.conec.es

Estas especies, aún atadas a un cambio evolutivo radical, quedaron varadas en la arena, y muestra de ello son algunos ejemplares en los cuales se han identificado pequeñas y delgadas extremidades a modo de patas traseras ubicadas en los costados.

Foto www.afrika-junior.de
Todo el valle de las ballenas es hoy día un lugar altamente protegido. Gracias a ello, se ha evitado el expolio que venía ejerciéndose en la zona, donde era normal ver salir a gente portando enormes vertebras de cetáceos como suvenir. 

Foto www.ikuska.com
En el año 2005 el lugar fue declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco estrechándose, aún más si cabe, la protección de un sitio que bien merece ser conservado con toda su riqueza histórica intacta.

Aportes y Datos:
National Geographic
http://www.nationalgeographic.com.es/2010/07/29/valle_las_ballenas.html
El Mundo
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/04/17/ciencia/1208429313.html
Egipt Travel
http://es.egypt.travel/attraction/index/wadi-el-hitan-valley-of-the-whales

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