19 octubre 2018

TAKANORI AIBA (EL ARTE DE LO DIMINUTO)

J.J.D.R.
Lo diminuto se torna esbelto y el detalle de lo pequeño, que emerge de las enanas siluetas que aparecen como en un ensueño liliputiense, hacen que la mente del espectador que visualiza los dioramas de Takanori Aiba vuele a mundos mágicos en dónde la naturaleza viva de un bonsái se torna eje fundamental sobre el cual crecen los sueños creativos de la artista.

Foto www.soulface.com
La imaginación, el talento, y sobre todo mucha paciencia son elementos básicos que argumentan las sensacionales creaciones miniaturistas de Takanori Aiba, artista e ilustradora independiente nacida en Yokohama (Japón) en 1953 que tras una larga trayectoria dedicada a la ilustración de laberintos en diversos medios gráficos creó en 1981 su propia empresa Graphics and Designing. A partir de 2003 comienza a darse a conocer con sus obras tridimensionales, consiguiendo en el año 2010 exponer individualmente sus trabajos en la Galería Kakiden de Tokio.

Foto www.pinterest.com
Sus trabajos, que finalizan tras muchos meses de constancia y grandes dosis de paciencia, recrean idílicos lugares en los que naturaleza y sociedad están íntimamente ligadas y proyectan escenarios idílicos. Para ello, el uso del bonsái en sus trabajos es básico, siendo toda una experta en el arte y la filosofía que nace y crece junto a estos hermosos seres vivos en miniatura.

DETALLE
Alrededor de los bonsáis, escenarios y figuras se mezclan enredándose entre las ramas y hojas, siendo el tronco del árbol el eje comunicador y vinculante entre lo vivo y lo meramente artificial.

Foto www.tokiogooidea.com
Son muchos los materiales que utiliza para sus creaciones; arcilla de piedra, plásticos, cloruro de polivinilo, hoja de chapa, papel artesanal, pinturas acrílicas, tinciones de madera, resinas especiales, alambres o cauchos entre otros muchos. El tiempo de desempeño de sus trabajos suele ser de 8 meses a un año y medio. Entre sus obras más llamativas se encuentran Bonsái-B, Hotel de Michelin, The rock Island, Torre de paquetes de helados o el Faro- A.

Foto www.vacioesformaformaesvacio.blogspot.com

Para aquellos que, como es mi caso, hemos disfrutado contemplando la belleza de un bonsái y sabemos de la dificultad, paciencia y esmero que es necesaria para su desarrollo, contemplar cómo alrededor de su frágil a la vez que robusto tronco emergen figuras y escenarios tan creativos, no puedo más que visualizarlo bajo la apasionante mirada contemplativa de lo diminuto y lo frágil. Por ello, Takanori Aiba ha entrado, desde que tropecé con sus obras creativas curioseando por la red, en un lugar predilecto de mis archivos en los que guardo bajo el paraguas del asombro a numerosos artistas y divulgadores de sueños.

Aportes y Datos:
Web
http://www.tokyogoodidea.com/
Entrevista 
https://mymodernmet.com/takanori-aiba-bansai-sculpture/

09 octubre 2018

ROBERT BATEMAN

J.J.D.R.
Surge del lienzo un instante detenido en el tiempo. La delicada consistencia del trayecto dibujado por el pincel recorre la piel de lino trazando la singularidad de un robusto y apacible bisonte, el cual, entre la neblina de la alborada se adorna con la niebla dejando atrapada su inmortal alma y su peso como especie en el blanco lienzo. A Robert Bateman, tras finalizar su obra, lo imagino visualizando el instante, sobrecogiéndose con la potencia del animal, sintiendo en cada trazo de su mano la energía que conecta los verdes pastos con las pezuñas traveseras del enorme bóvido y mimetizando su mundo con el lienzo hasta el punto de sentir el cálido y húmedo vaho del bisonte dispersarse por cada centímetro del cuadro.

Foto www.gallery601.com
Robert Bateman nació el 24 de mayo de 1930 en Toronto (Canadá), y desde muy temprano, la curiosidad – ése gen maravilloso que el ser humano posee desde que nace y que algunos consiguen cuidar y dominar con maestría durante toda su existencia-, le llevo a salir a descubrir el mundo natural que le rodeaba, cayendo ensimismado con el dorado atardecer, con las corrientes fluviales que bramaban agitadas al chocar contra las rocas; con el aleteo de las aves, las cuales identificaba con maestría comenzando a delinear sus gráciles cuerpos en sus cuadernos de campo.

Foto www.robertbateman.ca
Se licenció en geografía en la universidad de Toronto, y pasó dieciocho años como docente en una escuela de secundaria, hasta que en 1976, dejó su vida académica para dedicarse por completo a la pintura. A partir de ése momento, los viajes alrededor del mundo junto a su esposa Birgit, en busca de mágicos entornos naturales, generarán en su mundo interior una base de datos e imágenes que serán reflejadas posteriormente en sus obras de arte.

Robert Bateman Foto www.artcountrycanada.com
Sus obras comienzan a ser reconocidas a partir de la década de los setenta, cubriendo las paredes de colecciones privadas y públicas, como la que le llevó a exponer en el Smithsonian de Washington D.C., o ser galardonado con el Golden Plate Award de la American Academy of Achievement, y ser distinguido como Oficial de la Orden de Canadá, distinción ésta considerada la más importante en el orden civil de su país.


Durante años compaginó la pintura con la creación literaria, ilustrando obras didácticas que también alcanzaron gran reconocimiento como son “El arte de Robert Bateman”, “El mundo de Robert Bateman”, “Robert Bateman: un artista en la naturaleza”, “Safari” cuyas páginas narran relatos vividos de primera mano por el propio autor, o “Pensando como una montaña”, recopilatorio de sus impresiones y reflexiones sobre los diferentes entornos naturales visitados.


Durante su trayectoria profesional, Bateman ha sido y es considerado como un exponente de gran importancia en la divulgación de materias proteccionistas, siendo miembro de varias organizaciones conservacionistas. Como ejemplo de ello, la Sociedad Audabon de Canadá, incluyó a Bateman como una de las personas más importantes en la defensa del medio ambiente del siglo XX. 


En el año 2000, el artista crea “Conozca “un programa medioambiental que le hará aún más reconocible y, lo más importante, su mensaje de protección y conocimiento del medio natural será escuchado por un mayor número de personas en el mundo. Posteriormente, en las delimitaciones del Parque Harley, fundará el centro educativo Robert Bateman, en donde la esencia de sus experiencias y su carácter didáctico potenciará la iniciativa de futuros conservacionistas naturales.

Foto www.batemancentr.org
Sin alcanzar el detalle exhaustivo del que hace gala el hiperrealismo, estilo al que me sumo como gran admirador, el impresionismo realista que emerge del pincel de Robert Bateman me sugiere en cada trazo una aventura ecológica y un viaje al hogar de cientos de especies animales dispuestas a dejar que entremos en su mundo a través de sus pupilas. Es sobre todo el ambiente de la escena en sus cuadros lo que torna su obra de gran valor medioambiental. La niebla matutina, el rocío en la alborada, el musgo de la roca y la piedra quebrada. Bosques, desiertos, montañas, ríos y mares, la biodiversidad de nuestro mundo quedó anclada en cada escena pintada por Bateman a quién hemos de agradecer y homenajear por dejarnos un pedazo de nuestro mundo congelado para la eternidad en sus lienzos de lino o cáñamo.

Aportes y Datos:
Web del autor
http://robertbateman.ca/









25 septiembre 2018

CERRO AUTANA

J.J.D.R.
Tras milenios de quebrantos naturales la caliza parió un verso de agrietada silueta. Un poema aislado y perdido por Gaia de majestuosidad insultante, Cerro Autana es el árbol arcaico, árbol de la vida que nutrió la tierra Piaroa y amamantó con sus dádivas la despensa del Amazona. Cuenta la leyenda que Wahari creó a los Piaroa y para alimentarlos cortó el tronco infinito de Euwabey- árbol sagrado de los frutos del mundo en dialecto Piaroa-, que soportaba sobre sus ramas los frutos del universo. Tan alto e inabarcable era éste árbol que terminó colapsando y derramando sobre la tierra su preciado tesoro dando la vida eterna al creciente horizonte amazónico.

Representación mítica Foto www.imgrum.pw
Los Piaroa, agradecidos por el divino don otorgado por Gaia, le rinden culto aún hoy día y su árbol eterno y sagrado tamizado en piedra constituye la frontera enigmática y misteriosa que rige la idiosincrasia del pueblo el cual, prohíbe a sus congéneres dañar o profanar su suelo. Cerro Autana, coloso milenario que ejerce de vigía sobre la meseta de Tepuys venezolanos, es la parte del tronco que quedó en pie tras ser cortado mostrándose como un centinela del tiempo, como un vigía celoso de cada sendero, loma, árbol, río o valle viviente en su frontera natural y salvaje.

CERRO AUTANA Foto www.leohoulding.com
Cerro Autana es una formación geológica de cuarzo arenisca que se formó en el precambico inferior y en su conjunto forma parte de la extraordinaria geología de Tepuys primarios de Roraima. Está ubicado a unos cien kilómetros de Puerto Ayacucho en el estado venezolano de Amazonas, en la parte occidental del escudo de Guayana al norte del continente sudamericano.

Foto www.steemit.com
Se eleva dentro de la Reserva forestal de Sinapo en la cuenca media del río Ayacucho entre los ríos Cuau y el Autana, afluentes ambos del río Orinoco en su parte este geográfica, concretamente en la localidad de Autana, uno de los siete municipios que conforman el estado venezolano de Amazonas y cuya capital es Isla Ratón.

Foto www.narukitane.com
La base de Cerro Autana es estrecha, como un pedestal desajustado, que mantiene en pie una mole de piedra cuyas paredes verticales oscuras y agrietadas se perfilan como agujas dolientes sobre el firmamento inmediato. Autana forma parte del escudo que conforma la meseta de Tepuys o macizo Guayanés. Tan majestuoso como su primo Roraima, aunque posiblemente menos afamado, el “árbol sagrado de los frutos del mundo” de los Piaroa tiñe con su enigmática alfombra de verde foresta la meseta venezolana.

Foto yabanara.blogspot.com
Las nubes tamizan la medianía de su cumbre y, sobre su lomo de parda turba, sobresalen las grandes hojas amarillentas y rosáceas de las enormes bromelias secundadas por el color ocre de los numerosos y lechosos arbustos que motean por doquier la guarida del cerro. Desde los 1250 metros de su cumbre, el silencio y el propio tiempo sucumben ante la hipnosis paralizante que acaricia con su leve brisa cada uno de los sentidos.

Foto www.guiaviajesvirtuales.com
Cerro Autana se distingue en dos partes bien diferenciadas. La primera y más sobresaliente es conocida como la Torre o monolito Norte. El resto o porción Sur, es la parte más longitudinal y la cual concede cuerpo al conjunto geológico natural. De gran relevancia es la cueva que se encuentra a 150 metros por debajo de la cima y cuya bocana de entrada se desliza cercana a un farallón vertical cuya caída libre es de 800 metros de altura.

PIAROA
Esta magnífica cueva es un tesoro único en el mundo al estar compuesta en su totalidad por roca madre de cuarcita roja, una de las más duras del mundo. Es más, en su interior, los espeleólogos descubrieron un nuevo mineral compuesto de nitrato, cloro, potasio y aluminio al que llamaron “sveita”- acrónimo de Sociedad Venezolana de Espeleología, y del latín ita (piedra)-, sólo encontrado hasta la fecha en esta ubicación específica. La cueva tiene una longitud de 400 metros y una altura aproximada de 40 metros y se estima que puede ser de las más antiguas del mundo ya que su formación se vincula a la propia formación del Cerro en época precámbica.

Cuevas del Autana Foto www.audyespeleo.cz
Cerro Autana es Monumento Natural desde 1978, así como partes adyacentes del río Autana y el lago Leopoldo. De regio porte, con sus enormes paredes verticales y el clima benigno que caracteriza la zona, hacen de Autana un lugar excepcional para la práctica del alpinismo y deportes extremos como el salto base. Para los menos arriesgados, la geografía de la zona y la abundante presencia de senderos serpenteados por ríos y abundante vegetación, es un reclamo para los que aman perderse horas caminando y apreciando la fauna y flora nativas, con la oportunidad de asesoramiento que brindan las numerosas asociaciones de agroturismo disponibles en la región.

Foto twgram.me
El Cerro sagrado de los Piaroa sucumbe ante la caída de la noche. El tocón sagrado oscurece, y con él, con el paso de la noche y el pulular del tiempo, la faz de la Amazonía sonríe y con ella los Piaroa, quienes se complacen de ser los herederos ancestrales de éste universo de matices y colores que se adhieren a la piel monolítica de éste vigía de ancestral silueta y pose enigmática.

Aportes y Datos:
Venezuelatuya
https://www.venezuelatuya.com/guayana/cerro_tepuy_autana.htm
Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/Cerro_Autana
Autana org
http://www.autana.org/DESTINOS/VENEZUELA/Autana.html
OAS.ORG
http://www.oas.org/dsd/AAPAD2/Docs/Estado%20de%20Conservacion%20Monumento%20Natural%20Cerro%20Autana.pdf









14 septiembre 2018

KARRAS (LA LUZ DEL BOSQUE)

J.J.D.R.

Como un haz de luz te imagino calentando el húmedo musgo que se arremolina entre las raíces de los árboles. Una luz etérea, como bruma difusa, que cubre por entero el páramo y cobija con su sayo de misterio el espeso pelaje de un lobo. 
Una luz llegada del firmamento para iluminar senderos, montañas, ríos y quebradas…una luz perfecta, farol eterno que ya ilumina los versos escritos en la piel de nuestra Pachamama.

Karras nos dejó. Y deseo y quiero agradecer que iluminase con su belleza humana muchas horas de mi vida a través de sus letras siempre hermosas y sinceras. Ahora los árboles del bosque, esos a los que tantos abrazos regalaste, son una misma esencia contigo, un mismo sentir, y ahora es Gaia quien te abraza a cada instante.

LA LUZ DEL BOSQUE

Quedó en el aire el vapor del café recién servido, café que nunca tomamos pero tantas veces nos brindamos. Quedó pendiente una charla, quedó pendiente un abrazo, y en el aire un cara a cara, un asombro… una risa, una historia bien contada.

Pendiente queda mago. Somos polvo de estrellas…inmortales.

Mi abrazo sincero a su esposa Mar, a sus hijas, a todos sus familiares y amigos.
Siempre estará vivo. Es ésa luz que ilumina el bosque.

Karras es autor del maravilloso blog delamanodelbosque.blogspot.com
Sus letras son un ejemplo de amor a la vida en todos sus sentidos.

http://delamanodelbosque.blogspot.com/










02 septiembre 2018

AVES DEL PARAÍSO

J.J.D.R.
El rocío, cuyos filamentos de seda caen sobre una alfombra de húmeda y verde hojarasca, renueva su voto perpetuo con la alborada regando el sombrío bosque con una pátina sedosa de nutrientes y vida. Bajo un conglomerado espeso de ramas y hojas el tiempo no atiende al tiempo y parece secuestrado por un embrujo difícil de explicar. Todo el silencio imaginado se concentra impasible acurrucado bajo una techumbre gigantesca de árboles cuyos cuerpos, viejos y arrugados, se entrelazan en una encrucijada de ramas y enredaderas que crecen condenadas a perderse camino a las alturas en un esfuerzo sobrenatural por alcanzar los escasos haces de luz que consiguen escapar y atravesar el enorme sombrero herbáceo que cubre el primigenio bosque tropical. Poco después, quizás pasados unos minutos, el techo del bosque parece abrirse y la templada pero contundente luz del nuevo día comienza a caer en picado sobre el manto mojado de hojas aterciopeladas. Un segundo después, cual director de orquesta que rompe con su batuta el silencio del espectador antes de dar paso a los acordes de un concierto, un primer silbido monocorde y contundente abre la caja donde la pasada noche quedó encerrado el sonido primigenio del bosque, cajón en el que quedó descansando la armonía de la Tierra cuyas partituras escritas por Gaia renuevan el gozo imperecedero de la vida a punta de vuelo y canto enarbolado por cada ser alado miembro del bosque, que protagoniza su particular y más sensitivo espectáculo de coreografía y color justo cuando el sol dejó su impronta en el corazón del húmedo bosque.

LOFHORINA SUPERBA Foto www.losporquesdelanaturaleza.com
Penachos azules como el zafiro más puro y largas colas de fina pluma del color de la esmeralda comienzan a sobrevolar el bosque. Aladas alas rosas y blancos plumones puros como algodón entrecruzan saludos agudos.  Oscuros grises cuyos matices revelan el tono perlado de enormes y gruesas plumas principales se alzan y descienden a golpe de giro haciéndose visible su torso carmesí y el amarillo limón de sus grandes plumas remeras.

Foto www.diarum.usal.es
El universo húmedo del bosque tropical se ha transformado en un ir y venir de aves increíbles que iluminan con su increíble belleza el idílico escenario de musgo, flores y árboles. Imagina un color.
 Imagina una combinación de colores…no dudes, trata de imaginar aquella más improbable, más extraña, ésa que piensas jamás podrá existir. Y como por arte de magia, o mejor dicho, por arte de Gaia, aves de mil colores aletean y bailan sobre los árboles convirtiendo la selva tropical en uno de los espectáculos más maravillosos de nuestro planeta.

Foto www.co.pinterest.com
El concierto ha comenzado y el bosque no oculta ya su ansia de regocijo y fiesta. Ahora, la penumbra da paso a la luz, y el pliego verde del horizonte se turba bajo el canto hermoso de las aves del paraíso. Estas aves, del orden de las paseriformes y la familia de las Paradisaeidae de las cuales hay unas 41 especies diferentes, se concentran en plenitud en áreas concretas de Nueva Guinea e islas circundantes, así como en ciertas zonas húmedas de Australia y Oceanía. Si hay algo que las une a todas y marca su especie es la característica de sus cuatro dedos palmeados, tres hacia delante y uno hacia atrás.

Cortejo aves del paraíso
Suelen ser aves pequeñas, con una media de longitud de entre los 15 y los 110 centímetros, siendo la hembra más pequeña y menos llamativa que el macho, el cual es el encargado de utilizar sus mejores galas para ganarse el favor y la atención de las hembras que observan con atención la escenografía de cortejo de cada uno de sus pretendientes.

Foto www.bioenciclopedia.com
Estas magníficas aves son polígamas, y normalmente aves solitarias y muy territoriales. Los pequeños polluelos carecen de plumajes llamativos para no ser advertidos por posibles depredadores, y no es hasta los siete años cuando comienzan a experimentar el cambio de plumaje característico de cada especie. Llegado éste momento, el cuerpo del ave se torna majestuoso y bello, y se viste de colores llamativos que luce con elegancia y sutileza imperativa. Las plumas crecen en tamaño, se retuercen en tirabuzones o se pliegan como liras sobre su propia cabeza a modo de diadema real.

Foto www.animapedia.org
Llegado el momento del cortejo comienza el festival de baile y canto. Los pretendientes se baten en duelo apostados sobre una rama o copa de árbol denominado “Leks”, mientras la hembra observa con desgana las más dispares, sobrias y divertidas coreografías, a fin de determinar cuál de ellos será el progenitor de sus polluelos. Los machos, los cuales utilizan principalmente las plumas largas de sus colas en sus duelos, bailan hasta el agotamiento y vence el ave más enérgica, aquella qué, como se suele decir, es capaz de bailar hasta el amanecer sin doblarse las rodillas.

Foto www.naturalezacuriosa.com
El macho vencedor se podrá aparear con tantas hembras como pueda, desapareciendo después para que sea la hembra quien cuide y crie a los polluelos. La media de huevos por puesta es de tres. Los nidos suelen estar construidos con musgo, ramas y plumas, y la incubación dura entre 16 a 22 días. Al mes de vida los polluelos ya son capaces de salir del nido y sobrevivir por cuenta propia.

Foto www.prozesa.com
Las aves del paraíso son en su mayoría omnívoras, alimentándose principalmente de frutos e insectos aunque algunas especies también incluye en su menú pequeños reptiles, ranas o algún que otro polluelo. Puede parecer increíble, pero estas aves paradisíacas están emparentadas genéticamente con cuervos y arrendajos, que sin querer desmerecer su apariencia física, mas son aves de gran inteligencia, en cuanto a belleza ganaron por goleada.


Pero el cúmulo de tanta belleza no suele ser bueno, máxime cuando habitas en éste planeta donde la especie dominante en la pirámide evolutiva es el ser humano, pues muchas de estas aves se encuentran en serio peligro de extinción debido a su masiva captura para hacerse con sus valiosas plumas de colores que son vendidas en mercados ilegales a gentes con tan pocos escrúpulos como corazón.

Foto www.animalesmascotas.com
Las tribus primigenias de la zona, etnias nativas que han convivido con su entorno desde tiempos pretérito, dominan el lenguaje de su hábitat y a pesar de haber utilizado siempre las plumas de estas aves para adornar sus vestimentas y ornamentos rituales, jamás pusieron en peligro especie alguna. EL negocio del tráfico ilegal en el mercado negro de especies protegidas está devorando ecosistemas y si nada lo remedia, en un futuro lamentablemente muy próximo, tan sólo podremos ver muchas especies hoy libres en fotos o enciclopedias.
 
Foto www.nuevamujer.com
Ave del paraíso mayor, ave del paraíso azul, Goldie, emperador, Astrapia mayeri, Lophorina superba- cuyo baile es conocido como cara sonriente-, o el ave del paraíso de Wilson y la Parotia carolae entre otras muchas, sobrevuelan el húmedo bosque embelleciendo con sus plumajes y sus bailes de cortejo el escenario que Gaia montó sobre la faz de éste nuestro planeta embrujado.
Aportes y Datos:
Bioenciclopedia
http://www.bioenciclopedia.com/ave-del-paraiso/
Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/Paradisaeidae
Naturalezacuriosa
http://www.naturalezacuriosa.com/el-cortejo-de-las-aves-del-paraiso-video/





15 enero 2018

GÁRGOLAS Y QUIMERAS

J.J.D.R.
Altivas y grotescas, terroríficas a la par que desafiantes, las gárgolas observan el devenir del tiempo desde la cima de los templos más importantes de la fe cristiana. Desde los altos muros de catedrales, iglesias y renombrados centros populares, decenas de ojos vacíos y fauces abiertas dan la bienvenida a los cientos y miles de turistas, peregrinos, devotos y curiosos, que se acercan a los templos católicos de medio mundo.

Gárgola Lonja de La Seda de Valencia Foto Jorge Donato
Con gestos delirantes, retorcidos sus cuerpos, la piedra convertida en estigma se mofa de quien observa y, en algunos casos, incluso la obscenidad de los detalles con atributos sexuales deja patente que las gárgolas fueron un instrumento que dio rienda suelta a la imaginación de ciertos artistas que trasladaron leyendas y recuerdos populares a la gris y cenicienta piedra con el objetivo de mostrar la oscuridad latente y palpable que se cierne sobre los que escapan a la luz y por lo tanto a la fe.

Gárgola Catedral de Murcia Foto Jorge Donato
Serán muchos los que tal vez no se percaten ni siquiera de su existencia. Otros en cambio, guiarán sus ojos a las alturas y, posiblemente con cierta curiosidad se pregunten,… ¿Qué demonios –nunca mejor dicho- pinta un ser grotesco mitad humano mitad animal, en una catedral o en una iglesia?
Se puede decir con certeza que las gárgolas no son más que un instrumento arquitectónico cuyo principal valor constructivo es desaguar la lluvia de los tejados de los edificios. Quizás la pregunta acertada sería ¿Por qué utilizaron una iconografía tan radicalmente opuesta al espíritu eclesial principalmente en sus templos de mayor relevancia? Y es aquí donde, sobre todo en la edad media y principalmente gracias a la aparición del arte gótico, aparecieron las gárgolas como una amenaza, como una terrible advertencia para los infieles y descarriados y su escenografía en los templos fue un místico mecanismo para espantar y ahuyentar de los espacios sagrados los malos espíritus.

Gárgola Lonja de La Seda Valencia Foto Jorge Donato
En los aportes consultados, según Viollet-le-Duc, las primeras gárgolas aparecieron en la catedral de Laon (Francia) en el año 1220 y, tan sólo dos décadas después, ya cubrían la mayoría de los templos parisinos y franceses.

Gárgola Lonja de la Seda  de Valencia Foto Jorge Donato
Lo que no hay que obviar es que esta tradición es mucho más antigua. Ya egipcios, griegos y romanos utilizaron este recurso de desagüe sobre todo con apariencia animal o mitológica. Aunque como ya cité, la aparición de gárgolas en gran parte de templos, no fue más que la expresividad figurativa del arte gótico en pleno esplendor y el resultado en piedra de leyendas y creencias populares como ésta que hace referencia explícita sobre por qué fue tradición posterior el uso de estos elementos ornamentales en las fachadas, y dice así… “acostumbraba un horrendo dragón a sembrar de cadáveres de peregrinos y lugareños los caminos que discurrían por las campiñas y bosques anexos a la población francesa de Rouen.

Gárgola Lonja de Seda de Valencia Foto Jorge Donato
La misma leyenda, tan fantástica como antigua, cuenta cómo el arzobispo de la citada población se dispuso a terminar con tan grotesco ser y tras perseguirle durante un tiempo, logró quitarle la vida. La historia culmina con el intento desafortunado del arzobispo por quemar en la hoguera al maléfico dragón pero, si tenemos en cuenta que el ser mitológico poseía la facultad de lanzar llamaradas de fuego por su fiera garganta, no es de extrañar que ningún daño le provocasen las mismas llamas de la hoguera en las que acabó envuelto.

Gárgola Lonja de la Seda Valencia Foto Jorge Donato
Arrepentido del fallido intento y para terminar de una vez por todas con tan perturbador asunto, el clérigo ordenó decapitar al dragón y colgar su cabeza en una esquina de la catedral para que todo el mundo pudiera contemplarlo y temer con su sola visión arrimarse a la oscuridad que se suponía abrazaba para siempre a los descarriados y poco devotos de espíritu”

Gárgola Lonja de la Seda de Valencia Foto Jorge Donato
Es necesario señalar que no todas las llamativas figuras que aparecen en fachadas de los templos, por muy extrañas que sean, son gárgolas. Éste nombre sólo es atribuible a aquellas que desempeñan el papel fundamental de desagüe. El resto de figuras son denominadas quimeras, o bicha cuando se alude al arte arquitectónico plateresco.

Quimera, Lonja de la Seda Valencia Foto Jorge Donato
Estos, de igual manera, suelen representar animales fantásticos en todas sus formas y atributos y, en sus grotescas formas y posturas, reptan por muros y columnas sembrando el miedo con sus ojos inertes y vacíos.

Gárgola Lonja de la Seda Valencia Foto Jorge Donato
En la alborada, cuando el sol apenas comienza a despuntar sobre el horizonte, sus primeros rayos matutinos comienzan a iluminar la faz terrible de una gárgola pensativa.

Gárgola Notre Dame de París Foto es.aleteia.org
Quizás piense que el inframundo es más divertido que ésta quietud en piedra en la que vive adormecida. Pero sabe que su sola presencia, silenciosa bajo su manto de fría piedra, recrea perfectamente la oscuridad que subyace, incluso en los rincones donde se supone reina siempre la luz.

Aportes y Datos:
Ciencia histórica
http://www.cienciahistorica.com/2015/05/09/los-arquitectos-ponian-gargolas/
Blog de Dolores Herrero
http://doloresherrero.com/
Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/G%C3%A1rgola_(mitolog%C3%ADa)