14 septiembre 2018

KARRAS (LA LUZ DEL BOSQUE)

J.J.D.R.

Como un haz de luz te imagino calentando el húmedo musgo que se arremolina entre las raíces de los árboles. Una luz etérea, como bruma difusa, que cubre por entero el páramo y cobija con su sayo de misterio el espeso pelaje de un lobo. 
Una luz llegada del firmamento para iluminar senderos, montañas, ríos y quebradas…una luz perfecta, farol eterno que ya ilumina los versos escritos en la piel de nuestra Pachamama.

Karras nos dejó. Y deseo y quiero agradecer que iluminase con su belleza humana muchas horas de mi vida a través de sus letras siempre hermosas y sinceras. Ahora los árboles del bosque, esos a los que tantos abrazos regalaste, son una misma esencia contigo, un mismo sentir, y ahora es Gaia quien te abraza a cada instante.

LA LUZ DEL BOSQUE

Quedó en el aire el vapor del café recién servido, café que nunca tomamos pero tantas veces nos brindamos. Quedó pendiente una charla, quedó pendiente un abrazo, y en el aire un cara a cara, un asombro… una risa, una historia bien contada.

Pendiente queda mago. Somos polvo de estrellas…inmortales.

Mi abrazo sincero a su esposa Mar, a sus hijas, a todos sus familiares y amigos.
Siempre estará vivo. Es ésa luz que ilumina el bosque.

Karras es autor del maravilloso blog delamanodelbosque.blogspot.com
Sus letras son un ejemplo de amor a la vida en todos sus sentidos.

http://delamanodelbosque.blogspot.com/










02 septiembre 2018

AVES DEL PARAÍSO

J.J.D.R.
El rocío, cuyos filamentos de seda caen sobre una alfombra de húmeda y verde hojarasca, renueva su voto perpetuo con la alborada regando el sombrío bosque con una pátina sedosa de nutrientes y vida. Bajo un conglomerado espeso de ramas y hojas el tiempo no atiende al tiempo y parece secuestrado por un embrujo difícil de explicar. Todo el silencio imaginado se concentra impasible acurrucado bajo una techumbre gigantesca de árboles cuyos cuerpos, viejos y arrugados, se entrelazan en una encrucijada de ramas y enredaderas que crecen condenadas a perderse camino a las alturas en un esfuerzo sobrenatural por alcanzar los escasos haces de luz que consiguen escapar y atravesar el enorme sombrero herbáceo que cubre el primigenio bosque tropical. Poco después, quizás pasados unos minutos, el techo del bosque parece abrirse y la templada pero contundente luz del nuevo día comienza a caer en picado sobre el manto mojado de hojas aterciopeladas. Un segundo después, cual director de orquesta que rompe con su batuta el silencio del espectador antes de dar paso a los acordes de un concierto, un primer silbido monocorde y contundente abre la caja donde la pasada noche quedó encerrado el sonido primigenio del bosque, cajón en el que quedó descansando la armonía de la Tierra cuyas partituras escritas por Gaia renuevan el gozo imperecedero de la vida a punta de vuelo y canto enarbolado por cada ser alado miembro del bosque, que protagoniza su particular y más sensitivo espectáculo de coreografía y color justo cuando el sol dejó su impronta en el corazón del húmedo bosque.

LOFHORINA SUPERBA Foto www.losporquesdelanaturaleza.com
Penachos azules como el zafiro más puro y largas colas de fina pluma del color de la esmeralda comienzan a sobrevolar el bosque. Aladas alas rosas y blancos plumones puros como algodón entrecruzan saludos agudos.  Oscuros grises cuyos matices revelan el tono perlado de enormes y gruesas plumas principales se alzan y descienden a golpe de giro haciéndose visible su torso carmesí y el amarillo limón de sus grandes plumas remeras.

Foto www.diarum.usal.es
El universo húmedo del bosque tropical se ha transformado en un ir y venir de aves increíbles que iluminan con su increíble belleza el idílico escenario de musgo, flores y árboles. Imagina un color.
 Imagina una combinación de colores…no dudes, trata de imaginar aquella más improbable, más extraña, ésa que piensas jamás podrá existir. Y como por arte de magia, o mejor dicho, por arte de Gaia, aves de mil colores aletean y bailan sobre los árboles convirtiendo la selva tropical en uno de los espectáculos más maravillosos de nuestro planeta.

Foto www.co.pinterest.com
El concierto ha comenzado y el bosque no oculta ya su ansia de regocijo y fiesta. Ahora, la penumbra da paso a la luz, y el pliego verde del horizonte se turba bajo el canto hermoso de las aves del paraíso. Estas aves, del orden de las paseriformes y la familia de las Paradisaeidae de las cuales hay unas 41 especies diferentes, se concentran en plenitud en áreas concretas de Nueva Guinea e islas circundantes, así como en ciertas zonas húmedas de Australia y Oceanía. Si hay algo que las une a todas y marca su especie es la característica de sus cuatro dedos palmeados, tres hacia delante y uno hacia atrás.

Cortejo aves del paraíso
Suelen ser aves pequeñas, con una media de longitud de entre los 15 y los 110 centímetros, siendo la hembra más pequeña y menos llamativa que el macho, el cual es el encargado de utilizar sus mejores galas para ganarse el favor y la atención de las hembras que observan con atención la escenografía de cortejo de cada uno de sus pretendientes.

Foto www.bioenciclopedia.com
Estas magníficas aves son polígamas, y normalmente aves solitarias y muy territoriales. Los pequeños polluelos carecen de plumajes llamativos para no ser advertidos por posibles depredadores, y no es hasta los siete años cuando comienzan a experimentar el cambio de plumaje característico de cada especie. Llegado éste momento, el cuerpo del ave se torna majestuoso y bello, y se viste de colores llamativos que luce con elegancia y sutileza imperativa. Las plumas crecen en tamaño, se retuercen en tirabuzones o se pliegan como liras sobre su propia cabeza a modo de diadema real.

Foto www.animapedia.org
Llegado el momento del cortejo comienza el festival de baile y canto. Los pretendientes se baten en duelo apostados sobre una rama o copa de árbol denominado “Leks”, mientras la hembra observa con desgana las más dispares, sobrias y divertidas coreografías, a fin de determinar cuál de ellos será el progenitor de sus polluelos. Los machos, los cuales utilizan principalmente las plumas largas de sus colas en sus duelos, bailan hasta el agotamiento y vence el ave más enérgica, aquella qué, como se suele decir, es capaz de bailar hasta el amanecer sin doblarse las rodillas.

Foto www.naturalezacuriosa.com
El macho vencedor se podrá aparear con tantas hembras como pueda, desapareciendo después para que sea la hembra quien cuide y crie a los polluelos. La media de huevos por puesta es de tres. Los nidos suelen estar construidos con musgo, ramas y plumas, y la incubación dura entre 16 a 22 días. Al mes de vida los polluelos ya son capaces de salir del nido y sobrevivir por cuenta propia.

Foto www.prozesa.com
Las aves del paraíso son en su mayoría omnívoras, alimentándose principalmente de frutos e insectos aunque algunas especies también incluye en su menú pequeños reptiles, ranas o algún que otro polluelo. Puede parecer increíble, pero estas aves paradisíacas están emparentadas genéticamente con cuervos y arrendajos, que sin querer desmerecer su apariencia física, mas son aves de gran inteligencia, en cuanto a belleza ganaron por goleada.


Pero el cúmulo de tanta belleza no suele ser bueno, máxime cuando habitas en éste planeta donde la especie dominante en la pirámide evolutiva es el ser humano, pues muchas de estas aves se encuentran en serio peligro de extinción debido a su masiva captura para hacerse con sus valiosas plumas de colores que son vendidas en mercados ilegales a gentes con tan pocos escrúpulos como corazón.

Foto www.animalesmascotas.com
Las tribus primigenias de la zona, etnias nativas que han convivido con su entorno desde tiempos pretérito, dominan el lenguaje de su hábitat y a pesar de haber utilizado siempre las plumas de estas aves para adornar sus vestimentas y ornamentos rituales, jamás pusieron en peligro especie alguna. EL negocio del tráfico ilegal en el mercado negro de especies protegidas está devorando ecosistemas y si nada lo remedia, en un futuro lamentablemente muy próximo, tan sólo podremos ver muchas especies hoy libres en fotos o enciclopedias.
 
Foto www.nuevamujer.com
Ave del paraíso mayor, ave del paraíso azul, Goldie, emperador, Astrapia mayeri, Lophorina superba- cuyo baile es conocido como cara sonriente-, o el ave del paraíso de Wilson y la Parotia carolae entre otras muchas, sobrevuelan el húmedo bosque embelleciendo con sus plumajes y sus bailes de cortejo el escenario que Gaia montó sobre la faz de éste nuestro planeta embrujado.
Aportes y Datos:
Bioenciclopedia
http://www.bioenciclopedia.com/ave-del-paraiso/
Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/Paradisaeidae
Naturalezacuriosa
http://www.naturalezacuriosa.com/el-cortejo-de-las-aves-del-paraiso-video/





15 enero 2018

GÁRGOLAS Y QUIMERAS

J.J.D.R.
Altivas y grotescas, terroríficas a la par que desafiantes, las gárgolas observan el devenir del tiempo desde la cima de los templos más importantes de la fe cristiana. Desde los altos muros de catedrales, iglesias y renombrados centros populares, decenas de ojos vacíos y fauces abiertas dan la bienvenida a los cientos y miles de turistas, peregrinos, devotos y curiosos, que se acercan a los templos católicos de medio mundo.

Gárgola Lonja de La Seda de Valencia Foto Jorge Donato
Con gestos delirantes, retorcidos sus cuerpos, la piedra convertida en estigma se mofa de quien observa y, en algunos casos, incluso la obscenidad de los detalles con atributos sexuales deja patente que las gárgolas fueron un instrumento que dio rienda suelta a la imaginación de ciertos artistas que trasladaron leyendas y recuerdos populares a la gris y cenicienta piedra con el objetivo de mostrar la oscuridad latente y palpable que se cierne sobre los que escapan a la luz y por lo tanto a la fe.

Gárgola Catedral de Murcia Foto Jorge Donato
Serán muchos los que tal vez no se percaten ni siquiera de su existencia. Otros en cambio, guiarán sus ojos a las alturas y, posiblemente con cierta curiosidad se pregunten,… ¿Qué demonios –nunca mejor dicho- pinta un ser grotesco mitad humano mitad animal, en una catedral o en una iglesia?
Se puede decir con certeza que las gárgolas no son más que un instrumento arquitectónico cuyo principal valor constructivo es desaguar la lluvia de los tejados de los edificios. Quizás la pregunta acertada sería ¿Por qué utilizaron una iconografía tan radicalmente opuesta al espíritu eclesial principalmente en sus templos de mayor relevancia? Y es aquí donde, sobre todo en la edad media y principalmente gracias a la aparición del arte gótico, aparecieron las gárgolas como una amenaza, como una terrible advertencia para los infieles y descarriados y su escenografía en los templos fue un místico mecanismo para espantar y ahuyentar de los espacios sagrados los malos espíritus.

Gárgola Lonja de La Seda Valencia Foto Jorge Donato
En los aportes consultados, según Viollet-le-Duc, las primeras gárgolas aparecieron en la catedral de Laon (Francia) en el año 1220 y, tan sólo dos décadas después, ya cubrían la mayoría de los templos parisinos y franceses.

Gárgola Lonja de la Seda  de Valencia Foto Jorge Donato
Lo que no hay que obviar es que esta tradición es mucho más antigua. Ya egipcios, griegos y romanos utilizaron este recurso de desagüe sobre todo con apariencia animal o mitológica. Aunque como ya cité, la aparición de gárgolas en gran parte de templos, no fue más que la expresividad figurativa del arte gótico en pleno esplendor y el resultado en piedra de leyendas y creencias populares como ésta que hace referencia explícita sobre por qué fue tradición posterior el uso de estos elementos ornamentales en las fachadas, y dice así… “acostumbraba un horrendo dragón a sembrar de cadáveres de peregrinos y lugareños los caminos que discurrían por las campiñas y bosques anexos a la población francesa de Rouen.

Gárgola Lonja de Seda de Valencia Foto Jorge Donato
La misma leyenda, tan fantástica como antigua, cuenta cómo el arzobispo de la citada población se dispuso a terminar con tan grotesco ser y tras perseguirle durante un tiempo, logró quitarle la vida. La historia culmina con el intento desafortunado del arzobispo por quemar en la hoguera al maléfico dragón pero, si tenemos en cuenta que el ser mitológico poseía la facultad de lanzar llamaradas de fuego por su fiera garganta, no es de extrañar que ningún daño le provocasen las mismas llamas de la hoguera en las que acabó envuelto.

Gárgola Lonja de la Seda Valencia Foto Jorge Donato
Arrepentido del fallido intento y para terminar de una vez por todas con tan perturbador asunto, el clérigo ordenó decapitar al dragón y colgar su cabeza en una esquina de la catedral para que todo el mundo pudiera contemplarlo y temer con su sola visión arrimarse a la oscuridad que se suponía abrazaba para siempre a los descarriados y poco devotos de espíritu”

Gárgola Lonja de la Seda de Valencia Foto Jorge Donato
Es necesario señalar que no todas las llamativas figuras que aparecen en fachadas de los templos, por muy extrañas que sean, son gárgolas. Éste nombre sólo es atribuible a aquellas que desempeñan el papel fundamental de desagüe. El resto de figuras son denominadas quimeras, o bicha cuando se alude al arte arquitectónico plateresco.

Quimera, Lonja de la Seda Valencia Foto Jorge Donato
Estos, de igual manera, suelen representar animales fantásticos en todas sus formas y atributos y, en sus grotescas formas y posturas, reptan por muros y columnas sembrando el miedo con sus ojos inertes y vacíos.

Gárgola Lonja de la Seda Valencia Foto Jorge Donato
En la alborada, cuando el sol apenas comienza a despuntar sobre el horizonte, sus primeros rayos matutinos comienzan a iluminar la faz terrible de una gárgola pensativa.

Gárgola Notre Dame de París Foto es.aleteia.org
Quizás piense que el inframundo es más divertido que ésta quietud en piedra en la que vive adormecida. Pero sabe que su sola presencia, silenciosa bajo su manto de fría piedra, recrea perfectamente la oscuridad que subyace, incluso en los rincones donde se supone reina siempre la luz.

Aportes y Datos:
Ciencia histórica
http://www.cienciahistorica.com/2015/05/09/los-arquitectos-ponian-gargolas/
Blog de Dolores Herrero
http://doloresherrero.com/
Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/G%C3%A1rgola_(mitolog%C3%ADa)