02 abril 2018

EL ÁNGEL CAÍDO (ESCULTURA DE MADRID)

J.J.D.R.
Su cuerpo enfurecido se retuerce bajo el oscuro vuelo de sus negras alas. Tras su traición, recién caído y despojado de su gloria divina, su grito es prosa envenenada que sobrevuela como un eco profundo y divide y engaña a la esencia terrenal sembrando con un halo de profundo terror y odio lo mundano; difamando la cotidianidad de la especie elegida bajo el yugo de la sierpes que agarrotan sus canillas y escupiendo los pecados que acumulan los humanos y que dan sentido a su figura.

ÁNGEL CAÍDO DEL RETIRO (MADRID) Foto J.J.D.R.
En pleno corazón de Madrid se encuentra el parque del retiro, emblemático pulmón y espacio de recogimiento y entretenimiento para los madrileños y para los miles de turistas que visitan la capital de España durante todo el año. Entre sus largas y anchas avenidas, franqueadas por hermosos jardines y fuentes, destaca por su temática y escenografía la emblemática escultura al ángel caído, cuya figura apenas cuenta con representaciones escultóricas en el mundo. Cuéntese entre ellas el monumento al Traforo de Frejus obra de Marcelo Conte Pannisera y que puede verse en Turín, o la cara del diablo, labrada por Octaviano Cristobal Buenaño Núñez, tractorista del ministerio de obras públicas que de manera autodidacta y sin formación artística dedicó sus recursos económicos y su paciencia en esculpir en una montaña la obra conocida como el “poder brutal”, ubicada en Tandapi pequeña localidad de Santo Domingo de los colorados en Ecuador.

Foto J.J.D.R.
La obra escultórica el ángel caído inspirada en las 3º y 4ª estrofa del canto I de la obra el paraíso perdido de John Milton, es una obra del escultor madrileño Ricardo Bellver, inicialmente realizada en yeso en 1877 cuando era pensionado de la Academia Española de Bellas Artes de Roma, siendo galardonada con la medalla de primera clase en la exposición nacional de Bellas Artes celebrado en Madrid. El estado compró la obra por 4.500 pesetas y fue enviada para ser expuesta en la Exposición Universal de 1878 celebrada en París. La exposición sólo admitía obras esculpidas en mármol o bronce, así que la obra fue realizada en bronce en la casa de Thiebaut- Fills de la ciudad parisina. Posteriormente, y tras haber obtenido un gran éxito, pasó a pertenecer a la colección del Museo Nacional donde su director, Benito Soriano Murillo realizó en 1879 la sugerencia de exponer la obra al aire libre a la dirección General de Instrucción Pública.

Foto J.J.D.R.
La idea fue aceptada y la obra cedida al ayuntamiento quien decidió exponerla sobre el solar que ocupaba la fábrica de porcelana de la China que fue destruida en el transcurso de la guerra de independencia en 1813. Ubicación determinada en la confluencia de las vías paseo Duque Fernán Núñez, paseo de Uruguay y el paseo de Cuba. Sobre su ubicación, en relación con las múltiples citas añadidas a la obra escultórica relacionando su posición geográfica con el número 666 (dígitos acuñados a la iconografía del demonio), mencionaremos que tal paralelismo esotérico con la ubicación de la escultura es meramente un producto imaginario, consecuencia directa con la ubicación del observatorio astronómico a poca distancia de la obra y cuya posición es de 656, 8 metros sobre el nivel del mar (teniéndose como referencia Alicante).

Foto J.J.D.R.
El conjunto escultórico mide diez metros de largo, diez metros de ancho y siete en altura en su totalidad, siendo la altura de la escultura de 2,65 metros. El ángel se apoya sobre una gran roca mientras una enorme serpiente rodea y atenaza su cuerpo. El conjunto escultórico está rodeado por un parterre circular de boj y un pilón de granito. La escultura se sustenta sobre un pedestal con forma piramidal truncada labrado a cada lado por numerosas representaciones de diablos grabados en carátulas. Esta parte del conjunto es obra del artista Francisco Jareño, y la oficialidad de la obra en su conjunto y su inauguración se realizó en el año 1885.
Una réplica de la ésta famosa obra de Bellver se encuentra en el Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid.
Y las letras de Milton saltaron del papel a la piedra, y sus versos, cincelados por la mano magistral de Bellver, se apagan a diario en un grito inaudible que como un eco eterno muere en la garganta de piedra del ángel caído.

Aportes y Datos:
Mirador de Madrid
https://www.miradormadrid.com/estatua-del-angel-caido/
Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/Fuente_del_%C3%81ngel_Ca%C3%ADdo
El poder brutal
https://es.wikipedia.org/wiki/El_poder_brutal



15 enero 2018

GÁRGOLAS Y QUIMERAS

J.J.D.R.
Altivas y grotescas, terroríficas a la par que desafiantes, las gárgolas observan el devenir del tiempo desde la cima de los templos más importantes de la fe cristiana. Desde los altos muros de catedrales, iglesias y renombrados centros populares, decenas de ojos vacíos y fauces abiertas dan la bienvenida a los cientos y miles de turistas, peregrinos, devotos y curiosos, que se acercan a los templos católicos de medio mundo.

Gárgola Lonja de La Seda de Valencia Foto Jorge Donato
Con gestos delirantes, retorcidos sus cuerpos, la piedra convertida en estigma se mofa de quien observa y, en algunos casos, incluso la obscenidad de los detalles con atributos sexuales deja patente que las gárgolas fueron un instrumento que dio rienda suelta a la imaginación de ciertos artistas que trasladaron leyendas y recuerdos populares a la gris y cenicienta piedra con el objetivo de mostrar la oscuridad latente y palpable que se cierne sobre los que escapan a la luz y por lo tanto a la fe.

Gárgola Catedral de Murcia Foto Jorge Donato
Serán muchos los que tal vez no se percaten ni siquiera de su existencia. Otros en cambio, guiarán sus ojos a las alturas y, posiblemente con cierta curiosidad se pregunten,… ¿Qué demonios –nunca mejor dicho- pinta un ser grotesco mitad humano mitad animal, en una catedral o en una iglesia?
Se puede decir con certeza que las gárgolas no son más que un instrumento arquitectónico cuyo principal valor constructivo es desaguar la lluvia de los tejados de los edificios. Quizás la pregunta acertada sería ¿Por qué utilizaron una iconografía tan radicalmente opuesta al espíritu eclesial principalmente en sus templos de mayor relevancia? Y es aquí donde, sobre todo en la edad media y principalmente gracias a la aparición del arte gótico, aparecieron las gárgolas como una amenaza, como una terrible advertencia para los infieles y descarriados y su escenografía en los templos fue un místico mecanismo para espantar y ahuyentar de los espacios sagrados los malos espíritus.

Gárgola Lonja de La Seda Valencia Foto Jorge Donato
En los aportes consultados, según Viollet-le-Duc, las primeras gárgolas aparecieron en la catedral de Laon (Francia) en el año 1220 y, tan sólo dos décadas después, ya cubrían la mayoría de los templos parisinos y franceses.

Gárgola Lonja de la Seda  de Valencia Foto Jorge Donato
Lo que no hay que obviar es que esta tradición es mucho más antigua. Ya egipcios, griegos y romanos utilizaron este recurso de desagüe sobre todo con apariencia animal o mitológica. Aunque como ya cité, la aparición de gárgolas en gran parte de templos, no fue más que la expresividad figurativa del arte gótico en pleno esplendor y el resultado en piedra de leyendas y creencias populares como ésta que hace referencia explícita sobre por qué fue tradición posterior el uso de estos elementos ornamentales en las fachadas, y dice así… “acostumbraba un horrendo dragón a sembrar de cadáveres de peregrinos y lugareños los caminos que discurrían por las campiñas y bosques anexos a la población francesa de Rouen.

Gárgola Lonja de Seda de Valencia Foto Jorge Donato
La misma leyenda, tan fantástica como antigua, cuenta cómo el arzobispo de la citada población se dispuso a terminar con tan grotesco ser y tras perseguirle durante un tiempo, logró quitarle la vida. La historia culmina con el intento desafortunado del arzobispo por quemar en la hoguera al maléfico dragón pero, si tenemos en cuenta que el ser mitológico poseía la facultad de lanzar llamaradas de fuego por su fiera garganta, no es de extrañar que ningún daño le provocasen las mismas llamas de la hoguera en las que acabó envuelto.

Gárgola Lonja de la Seda Valencia Foto Jorge Donato
Arrepentido del fallido intento y para terminar de una vez por todas con tan perturbador asunto, el clérigo ordenó decapitar al dragón y colgar su cabeza en una esquina de la catedral para que todo el mundo pudiera contemplarlo y temer con su sola visión arrimarse a la oscuridad que se suponía abrazaba para siempre a los descarriados y poco devotos de espíritu”

Gárgola Lonja de la Seda de Valencia Foto Jorge Donato
Es necesario señalar que no todas las llamativas figuras que aparecen en fachadas de los templos, por muy extrañas que sean, son gárgolas. Éste nombre sólo es atribuible a aquellas que desempeñan el papel fundamental de desagüe. El resto de figuras son denominadas quimeras, o bicha cuando se alude al arte arquitectónico plateresco.

Quimera, Lonja de la Seda Valencia Foto Jorge Donato
Estos, de igual manera, suelen representar animales fantásticos en todas sus formas y atributos y, en sus grotescas formas y posturas, reptan por muros y columnas sembrando el miedo con sus ojos inertes y vacíos.

Gárgola Lonja de la Seda Valencia Foto Jorge Donato
En la alborada, cuando el sol apenas comienza a despuntar sobre el horizonte, sus primeros rayos matutinos comienzan a iluminar la faz terrible de una gárgola pensativa.

Gárgola Notre Dame de París Foto es.aleteia.org
Quizás piense que el inframundo es más divertido que ésta quietud en piedra en la que vive adormecida. Pero sabe que su sola presencia, silenciosa bajo su manto de fría piedra, recrea perfectamente la oscuridad que subyace, incluso en los rincones donde se supone reina siempre la luz.

Aportes y Datos:
Ciencia histórica
http://www.cienciahistorica.com/2015/05/09/los-arquitectos-ponian-gargolas/
Blog de Dolores Herrero
http://doloresherrero.com/
Wikipedia
https://es.wikipedia.org/wiki/G%C3%A1rgola_(mitolog%C3%ADa)